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Esta semana tiene lugar el Día Internacional del Sueño (viernes 17 de marzo) y, desde Senttix, aprovechamos la ocasión para intentar concienciar sobre la importancia que tiene «El Buen Dormir» y cómo éste afecta a nuestro bienestar físico y mental.

Para ponernos en contexto, España es uno de los países de la Unión Europea con peor calidad de sueño. Según un estudio de la Sociedad Española del Sueño, entre un 20% y un 48% de la población presenta problemas para dormir. Otro informe elaborado en el 2021 por la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), dependiente de Naciones Unidas, concluyó que España es la nación que más benzodiacepinas (psicotrópicos) consume del mundo, con una media de 110 personas por cada 1000 consumiendo al menos una dosis diaria.

Teniendo en cuenta estos datos, es necesario cambiar nuestros malos hábitos y sustituirlos por otros más saludables. No podemos olvidar que, tanto a nivel físico como psicológico, un mal descanso tiene consecuencias negativas sobre el cuerpo y el cerebro, además de favorecer el desarrollo de enfermedades. El sueño ayuda al cuerpo a repararse, regenerarse y recuperarse.

A continuación, indicamos cuáles son algunos de los factores que debemos evitar para conseguir un descanso reparador cada noche:

 

  • Los horarios desajustados. Es importante intentar seguir una rutina de sueño: ir a dormir y levantarse a la misma hora todos los días, incluso los fines de semana, ayuda a nuestro organismo a programar nuestro reloj biológico para llevar una correcta higiene del sueño.

 

  • Evita los ambientes inapropiados. En la medida de lo posible, asegúrate de que tu habitación esté oscura, ordenada, fresca y tranquila. No descuides detalles como la ropa de cama y usa una almohada que te permita mantener una buena postura mientras duermes.

 

  • Intenta no consumir cafeína, alcohol o nicotina antes de ir a la cama para evitar el insomnio.

 

  • Pantallas retroiluminadas. Es conveniente que apagues todos los dispositivos electrónicos al menos una hora antes de acostarte. La luz azul que emiten puede interferir en la producción de melatonina, una hormona que ayuda a regular el sueño.

 

  • Sedentarismo. El ejercicio regular puede ayudarte a mejorar la calidad del sueño.

 

En resumidas cuentas, el Día Internacional del Sueño representa una oportunidad para reflexionar y plantearnos qué aspectos podemos cambiar para lograr una mejor salud del sueño. Por supuesto, no basta con dormir bien una vez al año; el verdadero reto es cambiar nuestros hábitos diarios y mantenerlos en el tiempo. Cada pequeño detalle cuenta.

 

Y vosotros, ¿podríais mejorar vuestra salud del sueño? Si es así, ¡no perdáis el tiempo y poneos manos a la obra! Disfrutar de «El Buen Dormir» está en vuestras manos.

 

PASOS PARA DORMIR Y DESCANSAR