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Desgraciadamente nuestros colchones no son para toda la vida. Tienen una fecha de caducidad, aunque no de manera literal. Al igual que el paso del tiempo desgasta los materiales, tu Buen Dormir va debilitando poco a poco las cualidades de tu colchón. Es importante saber cuándo cambiar el colchón para que tu descanso y tu despertar sigan siendo saludables.

En general, se recomienda cambiar el colchón cada 8 o 10 años de vida útil. Pero hay ciertos factores determinantes que pueden adelantar o retrasar el momento de tomar la decisión. Si no los conoces, te los contamos a continuación.

Para salir de dudas hemos pedido opinión a un verdadero experto. Miguel Ángel Ibañez Ibañez, Director de Marketing Nacional de Senttix tiene una larga trayectoria profesional le permite arrojar luz en este aspecto. “Es complejo decir un dato concreto, aunque nosotros indicamos que nuestros colchones, por cuestiones sobre todo higiénicas, es recomendable sustituirlos al menos cada 10 años» afirma Miguel Ángel.

Es cierto que los colchones Senttix, debido a su calidad pueden tener una vida más larga. Sin embargo, si no se cuida el colchón adecuadamente perderá sus propiedades y acortaremos su utilidad.

 

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Señales que te avisan cuándo cambiar el colchón

El Instituto de Medicina del Sueño de Murcia describe cuáles son las consecuencias de no dormir bien. Dentro de las múltiples causas, es muy recurrente que las personas descansen mal debido a un colchón viejo.

El deterioro de tu equipo de descanso es muy sutil, pero lo notarás cuando empieces a levantarte más cansado. Es muy probable que tu colchón esté perdiendo la firmeza original y puedan aparecer bultos o hundimientos. Todo esto acabará afectando a la calidad del sueño y provocando dolores musculares. Sea como sea, el resultado puede ser un mal descanso, dolores de espalda, insomnio y una mayor sensación de cansancio.

Miguel Ángel Ibañez nos da la pista clave del momento de renovar el colchón: «Cuando descansas mejor fuera de casa (viaje de negocio o de placer) o simplemente pasas la noche en el colchón del niño porque duermes mejor, es síntoma de que tú colchón ya no te ofrece un descanso reparador y de calidad.» 

 

 

PASOS PARA DORMIR Y DESCANSAR

 

¿Qué puede afectar a la vida útil de tu colchón?

  • Edad y uso del colchón. La vida media de un colchón, como hemos dicho, ronda los 10 años. Pero debe tenerse en cuenta el uso que se ha hecho de él. Por ejemplo, no es lo mismo si se trata de un colchón de uso diario o de uso ocasional, como el que tienes en una segunda residencia o en tu habitación de invitados.

 

  • Mantenimiento del colchón. Cuidar el colchón puede ayudarte a conservarlo un poco más. Si sigues unas buenas pautas de higiene del colchón, el deterioro de tu equipo se ralentizará y gozarás de un descanso más saludable.

 

  • Material de fabricación. Es algo que influye en la durabilidad del colchón. Hay ocasiones en los que tiene que primar la calidad ante el precio, y esta es una de ellas. La calidad de los materiales de tu colchón condicionará los años en los que disfrutarás de un sueño reparador.

 

  • Cambios corporales. A lo largo de nuestra vida sufrimos cientos de cambios: crecemos, ganamos y perdemos peso, sufrimos problemas de salud, cambiamos de estilo de vida, etc. Según la etapa de la vida en la que nos encontramos, podemos necesitar un tipo de colchón u otro. De igual modo hacemos un desgaste mayor o menor del colchón.

 

  • Girar el colchón. Tener sobrepeso, adoptar una postura determinada noche tras noche o los materiales del colchón son aspectos capaces de estropear en mayor medida el equipo de descanso. Darle la vuelta al colchón pueden alargar la vida útil del mismo, pero llegará un momento en que estará deformado por ambos lados y la única solución será la sustitución.

 

  • La base del colchón. Aunque no lo creas, los somieres también tienen una duración determinada. De hecho, un somier deteriorado afectará a la perdurabilidad del colchón. Ten presente la edad de tu somier y que no tenga fallos que deformen tu colchón. Si tienes la oportunidad, cuando cambies el colchón compra un buen somier para disfrutar del mejor descanso.

En este último punto, Miguel Ángel hace mucho hincapié. A lo largo de toda su experiencia ha podido comprobar que es “importantísimo que el colchón esté apoyado en una base en condiciones”. Asegura que en la mayoría de ocasiones los clientes sólo adquieren el colchón y no prestan la atención necesaria a la base, algo que es vital para alargar la vida del colchón. Insiste en que una base en malas condiciones (doblada, deformada, poco resistente, etc.) afecta de manera directa al colchón.