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Tal vez ya hayas oído hablar de ello en alguna ocasión. Hacer la cama cada mañana es una sencilla y gratificante tarea que puede tener un impacto significativo en nuestra autoestima y bienestar general. Tal vez pueda parecer algo insignificante, pero este simple hábito puede ayudar a establecer una rutina positiva y establecer una sensación de orden y control en nuestras vidas.

¿Qué beneficios podemos obtener de hacer la cama por las mañanas?

En primer lugar, hacer la cama al comenzar el día puede ayudar a establecer una sensación de logro a primera hora de la mañana. Al completar esta acción tan simple, nos damos cuenta de que somos capaces de realizar tareas y cumplir con nuestras metas, lo que puede aumentar, sin ser apenas conscientes de ello, nuestra confianza y autoestima. Además, al ver nuestra cama hecha, limpia y ordenada, es más probable que queramos mantener ese orden y limpieza en otras áreas de nuestra vida, lo que puede conducir a un sentimiento general de satisfacción y logros conseguidos.

Paralelamente, hacer la cama puede ayudar a reducir el estrés y la ansiedad. Un espacio desordenado puede contribuir a una sensación de caos y desorden en nuestras mentes, lo que puede aumentar el estrés y la ansiedad. Al contrario, un espacio ordenado y limpio puede ayudarnos a estar relajados y tener la sensación de tenerlo todo bajo control. Además, al comenzar el día con una tarea completada, es más probable que nos sintamos menos abrumados por el resto de las tareas del día.

Establecer una rutina diaria saludable nos ayuda a sentirnos en equilibrio. De este modo, al establecer una rutina positiva nada más empezar el día, es más probable que queramos continuar con otras rutinas saludables, como ejercitarse, comer un desayuno saludable y planificar nuestro día. Estas rutinas saludables pueden ayudarnos a sentirnos más en control de nuestras vidas y mejorar nuestra autoestima y bienestar general.

Un espacio limpio y ordenado mejora la calidad del sueño

Además, no podemos olvidar que hacer la cama puede ayudar a mejorar la calidad de nuestro sueño. Un espacio limpio y ordenado puede ayudarnos a sentirnos más relajados y preparados para dormir, lo que puede mejorar la calidad del sueño. Además, al establecer una rutina diaria de hacer la cama, es más probable que queramos seguir otras rutinas saludables relacionadas con el sueño, como desconectar los dispositivos electrónicos antes de dormir, mantener una temperatura adecuada en el dormitorio u otros hábitos sobre los que hablamos en nuestro decálogo de «El Buen Dormir» que puedes descargar en este enlace.

 

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