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El despertar precoz es un fenómeno que le sucede a más gente de la que imaginamos. De hecho, estudios afirman que es más común en mujeres que en hombres y que su aparición tiene mucho que ver con la edad.

Conforme nos hacemos mayores, es más probable sufrir este tipo de insomnio que a veces nos cuesta tanto reconocer. ¿Por qué? Pues porque a la mayoría de las personas que lo sufren no les cuesta conciliar el sueño, pero se despiertan unas horas antes de que suene el despertador y no pueden volver a dormirse. Y si esto se alarga en el tiempo, deberíamos empezar a tomar medidas puesto que estamos ante un caso de insomnio.

¿Cuáles pueden ser las causas del despertar precoz?

La primera cosa que tienes que tener clara, es que los patrones del sueño y las necesidades del cuerpo varían con la edad. Nuestro organismo va disminuyendo los niveles de melatonina que genera y, por lo tanto, vamos necesitando menos horas de sueño. Pero esto no implica que tengamos que tener un sueño de peor calidad, simplemente que no podemos dormir tanto.

 

Dormir bien a partir de los 50

 

Los niveles de azúcar en sangre también pueden hacer que tu cuerpo se active antes de tiempo. El reloj biológico tiene su mecanismo e igual que se prepara para dormir se prepara para despertarse. Así que cuando intuye que es la hora de levantarse empieza a liberar cortisol, adrenalina y otras hormonas que contrarrestan la insulina.

El problema viene cuando entiende que esa hora de despertarse es antes de tiempo. Es entonces cuando “madrugar” se convierte en un problema porque a tu cuerpo no le ha dado tiempo a descansar lo suficiente para enfrentar el nuevo día.

Hay otros motivos que pueden hacer que te desveles. Las preocupaciones, el estrés o incluso la emoción pueden quitarte el sueño. Es algo normal, pues estos estados de la mente también generan una respuesta hormonal que nuestro cuerpo interpreta como la antesala del despertar.

Si tú también tienes despertar precoz, aquí te dejamos algunos consejos

Si esto te pasa a menudo, te dejamos unos consejos que pueden ayudarte a lidiar con el despertar precoz.

  1. Cuando te despiertes, no mires la hora. Es mejor abrir el ojo y no saber cuánto queda para levantarte que estar contando los minutos que pasan sin poder dormir. De esta manera conseguirás relajarte más fácilmente y volver a dormirte. También puedes usar persianas y cortinas que eviten pasar la luz para no tener pistas de la hora que es.

 

  1. Puedes emplear alguna de las técnicas de relajación de las que hemos hablado para tratar de bajar el nivel de activación y volver a conciliar el sueño.

 

  1. ¿Te sientes muy despejado o nervioso? Lo mejor es ir a otra habitación y tratar de hacer algo, pero sin activarte. Leer, andar un poco o escuchar música relajante pueden devolverte el sueño. Evita ante todo beber, comer o fumar en estas situaciones.

 

  1. Si por cualquier motivo, te despiertas y te sientes descansado, puedes empezar tu jornada laboral. No tiene por qué tener ninguna consecuencia negativa si te sientes reconfortado con tu descanso.

Por supuesto, unos buenos hábitos y una correcta higiene del sueño ayudarán a que no aparezca el despertar precoz del que hablamos. Un horario establecido para acostarte y levantarte, evitar actividades muy estimulantes las horas previas a dormir, un equipo de descanso adecuado a tus necesidades o sacar del dormitorio las pantallas, son algunas de las pautas del Decálogo del Buen Dormir.

Esto y mucho más puedes descubrir sobre los cambios en el sueño asociados a la edad en nuestro ebook Dormir bien a partir de los 50 para mejorar tu descanso y, en consecuencia, tu día a día.