La posición en la que dormimos puede tener un impacto significativo en nuestra calidad de sueño y en nuestra salud en general. Una de las posiciones más comunes para dormir es el «decubito supino». Sigue leyendo porque vamos a contarte qué es el decubito supino, sus orígenes, de dónde proviene este nombre y si es beneficioso o no para un buen descanso nocturno.

¿Qué es el decubito supino?

El término «decúbito supino» se refiere a la posición en la que una persona se acuesta boca arriba, con la cabeza y el torso apuntando hacia el techo y los brazos a lo largo del cuerpo. Esta posición es una de las más comunes y naturales que adoptamos al dormir.

Orígenes del nombre

El nombre «decúbito supino» proviene del latín. «Decúbito» significa «acostarse», mientras que «supino» significa «boca arriba». Por lo tanto, el término se traduce literalmente como «acostado boca arriba». Esta posición ha sido utilizada durante siglos por diversas culturas en todo el mundo como una forma natural de dormir.

Beneficios la posición decúbito supino

  1. Reducción de la presión en la espalda: Dormir boca arriba distribuye el peso de manera uniforme en toda la columna vertebral, lo que puede ayudar a reducir la presión en la espalda y prevenir problemas como el dolor de espalda crónico, especialmente si se emplea una almohada cervical. Según la Fundación Nacional del Sueño, «alivia puntos de presión y reduce el riesgo de dolor lumbar en personas sin problemas previos de espalda.»
  2. Reducción del riesgo de arrugas faciales: Al dormir en esta posición, la cara no se aplasta contra la almohada, lo que puede ayudar a prevenir la formación de arrugas faciales.
  3. Prevención de la acidez estomacal: El decúbito supino puede ayudar a prevenir el reflujo ácido al mantener el esófago elevado sobre el estómago, lo que reduce la probabilidad de que los ácidos gástricos fluyan hacia arriba.

decúbito supino

Desafíos del decubito supino

A pesar de sus beneficios, la posición de decúbito supino no es la posición más beneficiosa para dormir. Algunas personas pueden experimentar problemas de esta manera, como:

  1. Ronquidos: La posición de boca arriba puede aumentar la probabilidad de roncar, ya que la lengua y el paladar blando pueden obstruir las vías respiratorias.
  2. Apnea del sueño: Aquellos que sufren de apnea del sueño obstructiva pueden ver empeorados sus síntomas al dormir en esta posición.
  3. Dolor de espalda: Aunque puede ayudar a algunas personas, el decúbito supino puede agravar el dolor de espalda en otros, especialmente si no utilizan una almohada adecuada.

Realmente, esta posición no es la más beneficiosa de todas (puedes consultar aquí nuestro artículo sobre «la mejor postura para dormir»), puesto que al tratarse de una postura de extensión, los músculos que realizan el trabajo de la cadera se tensan, lo cuál no es recomendable. Lo ideal sería levantar un poco las rodillas (con un cojín o almohadas viscoelásticas bajo ellas, por ejemplo), para evitar esta tensión en dichos músculos y que exista una flexión en las caderas. Así, que si prefieres dormir en decúbito supino pero experimentas incomodidad, ya sabes cómo hacerlo. Como curiosidad, los antiguos egipcios usaban soportes de piedra como almohadas mientras dormían en decúbito supino. Aunque eran rígidos, les ayudaban a mantener la cabeza elevada para mejorar la ventilación en climas cálidos.

La posición decúbito prono

La posición decúbito prono se refiere a la postura corporal en la que una persona se encuentra acostada boca abajo, con el abdomen apoyado sobre la superficie y la cabeza girada hacia un lado para facilitar la respiración. Los brazos pueden estar extendidos a lo largo del cuerpo o doblados cerca de la cabeza. Así igual que la anterior, debe ser corregida utilizando un cojín que eleve en este caso los pies, para que las rodillas queden flexionadas y evitemos problemas lumbares y de tensión.

decúbito prono

Preguntas frecuentes sobre el decúbito supino

1. ¿Es bueno dormir en decúbito supino?

Sí, para muchas personas esta posición es beneficiosa, ya que distribuye el peso de forma uniforme y ayuda a reducir la presión en la columna vertebral. También previene la formación de arrugas faciales y puede aliviar problemas como el reflujo ácido si se combina con una ligera elevación del torso.

2. ¿Cuáles son las desventajas de dormir en decúbito supino?

Aunque tiene ventajas, esta posición puede agravar el ronquido o los síntomas de apnea del sueño, ya que facilita la obstrucción de las vías respiratorias. Además, algunas personas con dolor lumbar pueden necesitar apoyo adicional, como un cojín bajo las rodillas, para evitar molestias.

3. ¿El decúbito supino es recomendable durante el embarazo?

En los últimos trimestres del embarazo, no se recomienda dormir en decúbito supino, ya que esta posición puede ejercer presión sobre la vena cava inferior, reduciendo el flujo sanguíneo al bebé. En su lugar, se aconseja dormir de lado, preferiblemente del lado izquierdo.

4. ¿Qué colchón es ideal para dormir en decúbito supino?

Un colchón de firmeza media, con una capa superior adaptable, es ideal para esta postura. Esto permite un buen soporte de la columna vertebral y alivia los puntos de presión. Las opciones viscoelásticas o con muelles ensacados suelen ser excelentes para quienes prefieren dormir boca arriba.

5. ¿Cómo puedo mejorar mi comodidad al dormir en decúbito supino?

  • Usa una almohada cervical para mantener la alineación del cuello.
  • Coloca un cojín debajo de las rodillas para aliviar la presión en la zona lumbar.
  • Asegúrate de que la cabeza esté ligeramente elevada para evitar problemas de reflujo o tensión en el cuello.

6. ¿Es cierto que dormir boca arriba puede prevenir arrugas faciales?

Sí, al dormir boca arriba, la cara no está en contacto directo con la almohada, lo que reduce la presión sobre la piel y ayuda a prevenir la aparición de arrugas o líneas de expresión.

7. ¿Dormir en decúbito supino es bueno para el reflujo ácido?

Esta posición puede ayudar a prevenir el reflujo ácido, especialmente si se eleva ligeramente la parte superior del cuerpo. Esto mantiene el esófago por encima del estómago, dificultando el ascenso de los jugos gástricos.

8. ¿Qué diferencia hay entre decúbito supino y decúbito prono?

El decúbito supino es la posición boca arriba, mientras que el decúbito prono es la postura boca abajo. Ambas tienen beneficios y desventajas según la salud y las preferencias de cada persona, aunque dormir boca abajo se asocia más con problemas cervicales y lumbares.

 

 

En resumidas cuentas, el decúbito supino es una posición de sueño común con varios beneficios potenciales, como la reducción de la presión en la espalda y la prevención de arrugas faciales. Sin embargo, no es la posición ideal para todos, ya que puede contribuir a ronquidos y problemas respiratorios en algunas personas. La elección de la posición para dormir debe basarse en la comodidad personal y las necesidades de salud individuales. Si tienes problemas de sueño o dolor crónico, es importante consultar a un profesional de la salud para determinar la mejor posición para ti.

Recuerda que, independientemente de la posición que elijas, mantener una rutina de sueño saludable y un ambiente de descanso adecuado son factores clave para garantizar un sueño reparador y beneficioso para tu salud, por lo que te invitamos a descargar nuestro Decálogo de «El Buen Dormir».

 

decalogo mejorar descanso

En muchas ocasiones, la tarea de dormir puede complicarse, y más aún en verano. Despertarse en mitad de la noche es de lo más habitual y a todos nos gustaría evitarlo. Por eso, te ofrecemos 10 trucos para dormir de un tirón, ese objetivo que tantos ansían.

 

¡Toma nota!

 

1. Es importante y beneficioso establecer una rutina de sueño: acostarse y levantarse a la misma hora todos los días, incluso los fines de semana. Esta práctica ayuda a regular el ritmo circadiano y a entrenar a tu cuerpo para dormir y despertar a horas consistentes.

2. Utiliza, siempre que sea posible, ventilación cruzada. Abre las ventanas de tu habitación durante la noche para permitir que se cree una corriente de aire fresco.

3. Toma una ducha o baño refrescante antes de acostarte. Esto puede ayudarte a bajar la temperatura corporal y preparar tu cuerpo para dormir.

4. Intenta generar un ambiente propicio para el sueño. Asegúrate de que tu habitación esté oscura, tranquila y a una temperatura adecuada. Utiliza cortinas opacas, tapones para los oídos o máscaras para dormir si es necesario. Considera también la posibilidad de utilizar sonidos relajantes o música suave para ayudarte a conciliar el sueño.

5. Evita estimulantes antes de dormir. Limita o evita el consumo de cafeína, alcohol y nicotina, especialmente en las horas previas a acostarte.

6. Establece una rutina de relajación antes de acostarte. Dedica al menos 30 minutos antes de dormir a actividades relajantes como darte un baño, leer un libro o practicar técnicas de respiración. Esto ayuda a preparar tu mente y cuerpo para el sueño.

7. Limita el uso de dispositivos electrónicos. La luz azul emitida por pantallas de teléfonos, tabletas y ordenadores puede interferir con la producción de melatonina, la hormona del sueño. Intenta apagar estos dispositivos al menos una hora antes de acostarte o utiliza filtros de luz azul para reducir su impacto.

8. Haz ejercicio regularmente. La actividad física regular durante el día puede ayudarte a dormir mejor por la noche. No obstante, evita hacer ejercicio intenso demasiado cerca de la hora de dormir, ya que puede aumentar tu nivel de energía y dificultar la conciliación del sueño.

9. Evita las siestas largas o tardías. Si tienes problemas para dormir de un tirón por la noche, considera limitar las siestas durante el día o reducir su duración.

10. Controla tu alimentación. Evita comidas pesadas o picantes antes de acostarte, ya que pueden provocar molestias digestivas y dificultar el sueño.

Recuerda que cada persona es única y lo que funciona para algunos, puede no funcionar para otros. Si tienes dificultades persistentes para dormir de un tirón, desde Senttix te recomendamos que consultes a un médico o profesional de la salud para obtener una evaluación más precisa y recibir recomendaciones específicas.

Cuando viajamos, la comodidad suele ser una de las principales preocupaciones, especialmente cuando se trata de dormir. Una almohada de viaje adecuada puede ayudarnos a descansar mejor y a llegar al destino frescos y renovados. Pero, ¿qué hace que una almohada de viaje sea realmente buena? En este artículo, te ayudamos a encontrar la opción ideal para que El Buen Dormir te acompañe a donde vayas.

Beneficios de una almohada de viaje

Entre los principales beneficios que nos aporta el uso de ellas podemos destacar los siguientes:

  1. Alineación adecuada del cuello: cuando se utiliza una almohada de viaje adecuada, el cuello se mantiene en alineación adecuada con la columna vertebral, lo que ayuda a prevenir el dolor y la rigidez en el cuello.
  2. Mejora de la circulación sanguínea: las almohadas de viaje adecuadas también pueden mejorar la circulación sanguínea, ya que pueden prevenir la tensión en los músculos del cuello y hombros.
  3. Reducción de movimientos: a menudo durante un viaje, hay ruido y movimientos constantes que pueden ser molestos e interferir con el sueño. Una almohada de viaje adecuada puede ayudar a reducir estos efectos secundarios del viaje.
  4. Higiene: las almohadas proporcionadas por las compañías aéreas, trenes u hoteles no siempre son higiénicas. Usar una almohada de viaje personalizada garantiza un alto nivel de higiene.
  5. Previene dolores de cabeza: Al mantener una postura adecuada, reduces la probabilidad de sufrir molestias.

Factores clave al elegir una almohada de viaje

Para encontrar la mejor almohada de viaje, es importante considerar algunos factores clave:

  • Portabilidad: Busca una almohada ligera y fácil de transportar. Algunos modelos vienen con fundas de viaje compactas.
  • Material: Si cuidas tu almohada en casa, ¿por qué no cuidas también tu almohada cuando viajas? Los materiales como la espuma viscoelástica son la mejor opción para descansar en cualquier posición, ya que se adaptan mejor a tu silueta.
  • Higiene: Opta por almohadas con fundas desmontables y lavables para mantenerlas limpias durante tus viajes.
  • Adaptabilidad: Si sueles cambiar de posición o viajas en diferentes medios de transporte, una almohada versátil puede ser una excelente elección.

almohada de viaje de senttix

Consejos para cuidar tu almohada de viaje

  • Lava la funda con frecuencia: Especialmente después de cada viaje, para evitar la acumulación de bacterias y malos olores.
  • Guárdala adecuadamente: Usa una bolsa protectora o un lugar seco y bien ventilado para evitar que se deforme o coja humedad.
  • Revisa las instrucciones del fabricante: Esto te ayudará a prolongar su vida útil y a mantener sus propiedades intactas.

Nuestra opción para tus viajes

Nosotros te recomendamos la almohada de viaje Senttix, un producto que puedes encontrar en cualquier tienda Senttix y que ha sido creado teniendo en cuenta todas las necesidades para lograr un descanso reparador.

Está realizada en viscoelástica perforada y tiene una altura de 11 cm de altura, lo que garantiza una postura correcta y cómoda, perfecta para viajes largos. Además, viene con una funda lavable de doble cara y su firmeza en media/alta. Es resistente a los ácaros del polvo y está diseñada por expertos para reducir tensiones musculares.

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Conciliar el sueño es vital para nuestro cuerpo y mente. Y es que, dormir bien, más allá de ser una actividad placentera, es una función vital para nuestro organismo.

 

Muchas personas podrían calificar dormir como un placer. Sin embargo, en muchos casos, no poder disfrutar de un descanso reparador se acaba convirtiendo, precisamente, en una pesadilla.

Gran parte de la población tiene problemas para conciliar el sueño. En concreto, según la Sociedad Española del Sueño, alrededor de un 10% de los ciudadanos padece insomnio crónico. Otros estudios señalan que entre un 20 y un 48 por ciento de los españoles padece dificultades para dormir que derivan a largo plazo en algún tipo de trastorno del sueño. Esta parte de la población batalla cada noche con la almohada para conseguir descansar, aunque sea unas pocas horas.

Las consecuencias de no poder conciliar el sueño son inevitables: frustración, irritación, mal temperamento, cansancio y, en definitiva, malestar. ¿Te resultan familiares estos síntomas?

Con este artículo, como siempre en “El Buen Dormir”, queremos ayudarte a que disfrutes de un descanso de calidad. Para conseguirlo, cada vez es más común el uso de productos naturales. Te hablamos sobre ellos y te ofrecemos algunas recomendaciones.

 

¿Son eficaces los productos naturales para dormir?

Los productos naturales para dormir son muy fáciles de adquirir, puesto que  están al alcance de todos, incluso es posible que, sin saberlo, tengas algún que otro producto en tu propia casa.

Numerosos artículos científicos acreditan su eficacia, y cuentan con la ventaja de que, al ser naturales, no hacen ningún daño a nuestro organismo. Así que, si te cuesta conciliar el sueño… ¿por qué no probar este remedio?

A continuación, te sugerimos algunos productos naturales que pueden ayudarte a mejorar tu descanso.

 

1.  Infusiones

A continuación, te hablamos sobre algunas infusiones que son efectivas para la conciliación del sueño. Si quieres saber más, no dudes en echarle un vistazo a “Infusiones para dormir: ¿cuales son las más recomendadas?

–      Valeriana

El poder de la valeriana para dormir proviene de tiempos antiguos, es más según un estudio realizado por la Asociación Colombiana de Psiquiatría, “la valeriana se ha utilizado desde la antigua Grecia y China para inducir el sueño debido a sus propiedades ansiolíticas”.

Uno de los hallazgos más importantes reconocidos en el estudio es que la valeriana es capaz de promover la conciliación del sueño a largo plazo y sin riesgo de dependencia o manifestación de efectos secundarios que impacten en nuestra salud, por lo que se considera un producto de consumición bastante seguro.

Podrás encontrarla con diferentes formatos, en comprimidos, en infusiones e incluso en formato caramelo.

Los puntos de venta más comunes son los herbolarios, pero también es posible encontrarla en parafarmacias, supermercados e incluso de forma online en plataformas como Amazon.

–      Manzanilla

Es también conocida como camomila, y se trata de una planta aromática que ha tenido un uso ancestral.

Es muy probable que tengas ya este producto en algún rincón de tu cocina, y si no es el caso, es bastante fácil de conseguir, pues se encuentra en venta en cualquier supermercado. Lo más habitual es adquirir el producto ya procesado y preparado en bolsitas de té, pero también existe la opción más natural de comprar las flores enteras y secas.

Destaca por las propiedades sedantes y calmantes que es capaz de brindar al organismo, lo que ayuda en cierta medida a que sea más fácil la conciliación del sueño.

Para el consumo de este producto natural, lo recomendado es la ingesta de una infusión 45 min antes de la hora de acostarse. De esta manera, se consigue tener tiempo suficiente para que nuestro organismo procese y metabolice las propiedades de la manzanilla.

 

2.  Aloe Vera

Se trata de una planta con una gran variedad de beneficios y propiedades para nuestro organismo. Es bastante conocido por sus propiedades para el cuidado de la piel y del cabello. Pero, ¿sabías que también puede convertirse en un aliado para la conciliación del sueño?

A diferencia del resto de productos, no es necesaria su ingesta. Las propiedades las notaremos simplemente con su presencia. Adquirir una planta de aloe vera ayuda a purificar el aire de la habitación, haciendo que esta se convierta en un espacio mejor preparado para lograr un sueño profundo.

No dudes de los beneficios que puede ofrecerte esta planta, dado que hasta la NASA lo recomienda. Lo ideal es mantenerla cerca de tus ventanas para que obtenga luz solar suficiente y sea capaz de realizar su proceso de fotosíntesis y, con ello, la depuración del ambiente.

 

3.  Aromaterapia con aceites naturales

La práctica de la aromaterapia es segura y con un coste accesible. Además, existe una amplia variedad de olores, y está comprobado que ayuda a combatir trastornos del sueño. De hecho, se utiliza en muchos hospitales para calmar la ansiedad y acelerar la curación.

Para utilizarlos, lo más cómodo es hacerlo mediante un difusor. Pero, también puedes optar por realizar masajes con aceite natural en zonas clave como lo son la nuca, las muñecas o los brazos. Otra opción es utilizar los aceites durante un baño antes de ir a dormir.

Como ya hemos comentado, existe una gran variedad de olores, desde los más dulces hasta aquellos con un toque más cítrico. La elección dependerá siempre de tus gustos.

A continuación te contamos algunos de los aceites más utilizados:

–      Lavanda

El aceite de lavanda produce un efecto calmante. Los inicios de su uso datan de tiempos de los egipcios.

Actualmente, existen diversos estudios que corroboran los beneficios que tiene el uso de aceite de lavanda para conciliar el sueño.

¿Sabías que está demostrado que el uso de este aceite  mejora la calidad de sueño de pacientes con problemas del corazón? Así lo ha demostrado un ensayo experimental realizado por la Universidad de Ciencias Médicas de Kermanshah.

 

–      Aceite esencial de limón

Este producto natural presenta numerosos beneficios. Entre ellos, sus propiedades curativas.

Actualmente el aceite de limón está catalogado como un gran aliado para aliviar la tensión, los dolores de cabeza y mejorar el sueño.

 

No nos olvidamos de mencionar otros productos y elementos naturales efectivos para conciliar el sueño como la melatonina o los alimentos ricos en triptófano.

 

¿Y tú, te animas a probar la eficacia de los productos naturales para dormir?

Nueva llamada a la acción

Descansar adecuadamente durante el verano puede ser todo un desafío debido al aumento de las temperaturas. La temperatura ambiente juega un papel crucial en la calidad del sueño, y es importante conocer la temperatura ideal para dormir en verano. En este artículo, te proporcionaremos consejos para lograr un descanso óptimo y saber cómo ajustar la temperatura para dormir en verano de manera adecuada.

 

La temperatura ambiente es fundamental para disfrutar de un sueño de calidad. Durante la noche, el cuerpo tiende a enfriarse naturalmente para prepararse para el descanso. Y es que, un entorno fresco ayuda a facilitar la conciliación del sueño y evita la incomodidad y las interrupciones nocturnas. Todos, alguna vez, nos hemos desvelado por el calor que hace durante las noches de verano más extremas, ¿verdad?.

Durante la noche, el cuerpo experimenta una disminución natural de la temperatura corporal como parte de su ciclo circadiano, que es el ritmo interno del cuerpo que regula los procesos biológicos a lo largo de aproximadamente un período de 24 horas. Esta disminución de la temperatura se conoce como «descenso térmico nocturno» o «termorregulación nocturna«.

El descenso térmico nocturno es un proceso fisiológico que ocurre independientemente de la temperatura ambiental. Se produce como resultado de la interacción entre el sistema nervioso central, el sistema endocrino y otros mecanismos reguladores del cuerpo.

El cuerpo tiene un punto de ajuste de temperatura interna, conocido como la «temperatura central». Durante el día, la temperatura central tiende a ser más alta, mientras que durante la noche disminuye gradualmente. Esto se debe a que el cuerpo está programado para adaptarse a las señales del ambiente y al ciclo de luz y oscuridad. La disminución de la temperatura corporal durante la noche ayuda a preparar al cuerpo para el sueño y promover un descanso reparador.

 

Temperatura ideal para dormir en verano

La temperatura para dormir en verano se sitúa generalmente entre 18°C y 22°C. Esta gama de temperaturas favorece un ambiente fresco y cómodo, permitiendo que tu cuerpo se enfríe gradualmente durante la noche. Ajusta la temperatura dentro de este rango para encontrar el nivel óptimo que se adapte a tus necesidades personales.

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Consejos para un mejor sueño en verano

 

  1. Utiliza ventiladores o acondicionadores de aire: Los ventiladores y acondicionadores de aire son excelentes opciones para mantener una temperatura agradable en tu habitación durante el verano. Asegúrate de dirigir el flujo de aire hacia ti o utilizarlos estratégicamente para crear una corriente cruzada que favorezca la circulación del aire y la sensación de frescura.
  2. Elige ropa de cama adecuada: Opta por sábanas y fundas de almohada fabricadas con materiales transpirables como el algodón o el lino. Estos tejidos permiten una mejor ventilación y absorción del sudor. Evita las telas sintéticas, ya que pueden retener el calor y la humedad.
  3. Mantén la habitación oscura durante el día: Durante el verano, los días son más largos y la luz solar puede calentar la habitación. Utiliza cortinas opacas o persianas para bloquear la luz y mantener un ambiente fresco en tu dormitorio.
  4. Limita el uso de dispositivos electrónicos: Las pantallas emiten calor y su uso antes de dormir puede dificultar la conciliación del sueño. Reduce el uso de dispositivos electrónicos antes de acostarte y evita tenerlos cerca de tu zona de descanso.
  5. Mantente hidratado: Beber suficiente agua durante el día es importante para mantenerte hidratado y regular la temperatura corporal. Evita consumir grandes cantidades de líquidos justo antes de acostarte para evitar interrupciones nocturnas por necesidad de ir al baño.
  6. Toma una ducha o baño refrescante antes de dormir: Un baño o ducha fresca antes de acostarte puede ayudar a reducir la temperatura corporal y promover la relajación, preparando tu cuerpo

 

Para conseguir un buen descanso es necesario contar con un colchón que proporcione la comodidad necesaria para nuestro cuerpo. Y es que, no todos compartimos los mismos gustos y necesidades.

En los últimos años, los colchones viscoelásticos han ganado popularidad debido a sus múltiples beneficios para la salud. Estos colchones están diseñados para adaptarse a la forma del cuerpo y reducir los puntos de presión, lo que ayuda a mejorar la circulación sanguínea y prevenir dolores musculares entre otros muchos beneficios.

En este artículo, explicaremos en detalle las ventajas de los colchones viscoelásticos y por qué pueden ser una gran inversión para mejorar la calidad de nuestro sueño.

 

¿Qué son los colchones viscoelásticos?

¿Qué significa que un colchón es viscoelástico? Este tipo de colchones es conocido también como “colchones con memoria”. La espuma viscoelástica tiene memoria microscópica que reacciona a la temperatura y al peso. El calor y la presión hacen que la espuma se vuelva maleable y se adapte a las curvas del cuerpo. Cuando el material se enfría, vuelve a su forma original.

 

Este material sintético fue desarrollado por la NASA en los años 60, con el objetivo principal de aliviar la presión a la que el cuerpo se somete al despegue. Y no fue hasta los años 90 cuando se incorporó el uso de este material en el mundo del descanso en general.

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Ventajas de los colchones viscoelásticos

A continuación, enumeramos algunas de las ventajas de utilizar este tipo de material para tu descanso.

 

1.  Alivia la presión

Este tipo de material se adapta a tu cuerpo y forma. El resultado de esto es un alivio de la presión que se puede producir en determinadas zonas del cuerpo.

Además, para aquellas personas con problemas de espalda o artritis este material es muy recomendable: maximiza el confort y minimiza las molestias.

 

2.   Es hipoalergénico

Este tipo de material cuenta con una estructura densa que hace posible que aquellos elementos externos causantes de alergia (polvo, moho, polen…) no logren penetrar en el colchón, haciendo que exista un riesgo bajo de producir alergia.

 

3.  Es silencioso

Gracias a su material, los colchones viscoelásticos son unos de los más silenciosos del mercado.

 

4.  Mejora la postura

Este tipo de colchón, debido a su material, ayuda a adoptar una correcta postura de la columna vertebral. Además, ayuda a dar más soporte y confort a la zona lumbar.

Gracias a su capacidad de adaptabilidad al cuerpo, hace posible encontrar posiciones favorables y adecuadas para la correcta posición de la espalda. Además se consigue minimizar dar vueltas en la cama, evitar dolores de espalda y encontrar una postura neutra y cómoda al dormir.

 

5.  Reduce la sensación de movimiento 

Es un punto importante para quienes duermen en pareja. En ocasiones, dormir acompañado puede resultar tedioso por los movimientos de la otra persona durante la noche.

La densidad de este material viscoelástico y la forma en la que responde a la presión, permite evitar que el movimiento que se produce en un lado de la cama se reproduzca en el otro.

 

6.  Su durabilidad

Se trata de una inversión a largo plazo debido a su larga vida útil.

Además, gracias a su efecto memoria y a la capacidad de volver a su estado inicial, demostrando así su capacidad de resistencia al desgaste.

 

 

Además, si combinas tu colchón viscoelástico con almohadas viscoelásticas, lograrás una adaptabilidad plena a tus gustos y necesidades y, de este modo, un mejor descanso.

 

Puedes consultar nuestra línea LAB de colchones o venir a probarlos en tu tienda Senttix más cercana.

¿Te cuesta conciliar el sueño cuando tienes frío o calor? Es normal, puesto que existen unas temperaturas ideales de descanso para el organismo.

Cuando sentimos frío o calor, nuestro cuerpo intenta autorregular la temperatura, alterando así el ritmo normal del reloj biológico. Si esto ocurre cuando dormimos, experimentamos pequeños periodos de vigilia durante la noche que pueden perjudicar considerablemente la calidad de nuestro descanso.

Al igual que la buena alimentación, la higiene, la luz y otros factores, la temperatura tiene un relevante efecto a la hora de conseguir dormir adecuadamente.

La temperatura ideal para dormir

La temperatura de nuestro cuerpo oscila entre 36 y 37 grados en estado saludable, pero va cambiando dependiendo de las condiciones externas. Para dormir, los expertos del sueño reconocen que la temperatura ambiente ideal se encuentra entre los 15 y 22 grados centígrados. Cabe destacar, que cada persona es un mundo y este aspecto puede variar dependiendo de las necesidades de cada una de ellas.  Por ejemplo, en el caso de las personas mayores, la temperatura perfecta para ellas oscilará entre 19 y 21 grados; y en el caso de los bebés, la temperatura idónea está entre los 18 y los 21 grados.

Dormir en una habitación con altas temperaturas puede reducir la eficiencia del sueño y a la larga, provocarnos fatiga. Del mismo modo, cuando experimentamos frío al dormir, nuestro organismo activa un mecanismo de protección y aumenta la actividad para calentarse, dificultando la tarea de conciliar el sueño. ¿Quién no ha tenido problemas para dormir por el hecho de tener los fríos?

Los beneficios que puede aportarte dormir con la temperatura adecuada son:

 

  • Un mejor sistema inmunitario. Este aprovecha para regenerarse por las noches para poder así eliminar toxinas y gérmenes.

 

  • Disminuye la posibilidad de sufrir problemas de peso: La falta de sueño produce que los adipocitos liberen menos leptina (hormona supresora del apetito). De este modo, el estómago libera más hormonas del apetito y las personas con problemas de sueño son más propensas a comer más.

 

  • Menor riesgo cardiovascular: Tener un descanso de calidad ayuda a proteger el corazón y disminuye los problemas cardiovasculares.

 

Un dato curioso a destacar es que el uso de calcetines es una excelente opción para alcanzar el sueño. Meter los pies en agua caliente también puede ser beneficioso a la hora de irse relajado a la cama antes de dormir. O simplemente una ducha caliente de 10 minutos puede ayudarte a conciliar el sueño.

 

 

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El colchón también influye en la temperatura

¿Sabías que el colchón es fundamental para conseguir una temperatura óptima cuando dormimos? Debe ser transpirable y ha de mantener la temperatura ideal. Algo muy parecido es lo que ocurre con la almohada, ya que la cabeza es una de las partes del cuerpo que libera más calor. Asegúrate de que sus materiales eviten la humedad.

Otros factores a tener en cuenta son la ropa de cama (sábanas, mantas, edredones…) y los pijamas. Su composición puede facilitar o dificultar una correcta transpiración.

 

No olvides que, para lograr El Buen Dormir, también debes cumplir con los siguientes hábitos saludables:

  • Seguir las rutinas de sueño habituales, incluidos los horarios de acostarse y levantarse. En estas rutinas, será de utilidad que un par de horas antes de acostarte comiences a relajarte. Considera utilizar prácticas de relajación, la meditación, un baño, leer un buen libro…
  • Evita las siestas más largas de 30 minutos.
  • Una cena ligera es ideal para dormir bien, al menos, dos horas antes de irte a la cama.
  • Debes mantenerte bien hidratado con agua o bebidas sin cafeína ni estimulantes.
  • Es bueno hacer deporte durante el día, pero intenta evitarlo en las horas previas a ir a la cama.
  • Apaga el móvil y déjalo fuera de la habitación.

En conclusión, la temperatura es un factor esencial que influye en nuestro descanso y, por tanto, es un detalle que no debes descuidar. De alguna manera, nos ayuda a reparar nuestro sistema inmunológico y nos permite lograr un sueño pleno cada noche.

Asegúrate de seguir nuestros consejos y podrás disfrutar de El Buen Dormir.  

Seguro que en muchas ocasiones has pensado que cuando eras más joven, dormías mejor. Te contamos el porqué.

Dormir bien es esencial para lograr un buen rendimiento a nivel cognitivo, emocional y físico. Por eso, no debemos minimizar su importancia, pues al fin y al cabo, sin dormir bien, no nos sentiremos bien.

El descanso es crucial para nuestra salud y bienestar general en cualquiera de las etapas de nuestra vida, pero a medida que envejecemos, debemos prestarle especial atención al “Buen Dormir”, especialmente a partir de los 50, debido a que esta es una etapa en la que se producen cambios en nuestro cuerpo que pueden afectar al descanso.

Dormir bien a partir de los 50 puede ser una tarea difícil. ¿Te has preguntado por qué? Te lo contamos.

 

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¿Cuáles son los cambios que se experimentan a partir de los 50?

En primer lugar, ¿qué es el sueño? Se puede definir como la ausencia de vigilia (cuando se está despierto). Pero el concepto de sueño es más complejo y amplio, puesto que, se trata de una necesidad básica que realiza nuestro organismo para cumplir una serie de funciones, como la renovación de energía, regulación de emociones o la secreción de hormonas.

Para entenderlo mejor, debemos hablar sobre el sistema que dirige el sueño: los ritmos circadianos. Se trata de cambios físicos, mentales y conductuales que siguen un ciclo de 24 horas. A medida que nuestra edad avanza, nuestros ritmos circadianos van cambiando. ¿Esto en qué nos afecta?

 

  • El sueño profundo. A más edad, menos capacidad de alcanzar el sueño profundo.
  • Disminución del tejido muscular. A partir de los 30, hay una menor presencia de la hormona del crecimiento y de la testosterona, debido a que con el envejecimiento surge el deterioro normal y natural de dicha hormona.
  • Menor calcio. Con el paso de los años, los huesos tienen mayor dificultad para absorber el calcio, afectando así a algunas partes físicas de nuestro cuerpo.

 

Trastornos del sueño asociados a la edad

  1. Insomnio. Es un trastorno del sueño bastante común en personas mayores. Se trata de la dificultad de conciliar el sueño y de alcanzar  el sueño profundo.
  2. Síndrome de apnea del sueño. Padecer este síndrome provoca pausas o reducciones breves (10 segundos o más) en la respiración mientras dormimos. Algunos de los factores de riesgo para experimentar este síndrome son:
    1. Edad. Las probabilidades de desarrollar el síndrome de apnea del sueño aumentan con la edad, especialmente a partir de los 50 años.
    2. Género. El género masculino es más propenso a desarrollarlo, especialmente en las primeras etapas de la vida adulta.
  3. Síndrome de piernas inquietas (SPI). Consiste en un trastorno de movimiento caracterizado por sensaciones desagradables en las extremidades inferiores y la necesidad involuntaria de moverlas. Sucede principalmente durante el reposo y durante la noche. Las sensaciones pueden ser varias : ardor, picazón, hormigueo… Este síndrome afecta a la calidad de sueño porque tiende a interrumpirlo.
  4. Movimientos periódicos de las piernas. Se trata de un síndrome inusual, caracterizado por experimentar sacudidas, espasmos o movimientos en las piernas de manera involuntaria y repetitiva.
  5. Síndrome del retraso y adelanto del sueño. Con el avance de la edad, es más probable padecer estos síndromes, debido a las alteraciones en el ritmo circadiano. Las consecuencias abarcan cansancio, somnolencia o irritabilidad.
  6. Somnolencia postraumática. Sufrir un daño en el sistema nervioso central puede contribuir a la aparición de este síndrome, que causa síntomas como fatiga, dolor de cabeza y dificultad de concentración.

 

No olvidemos que padecer algunos de estos trastornos dependen de otros factores además de la edad, y son solucionables si se siguen las pautas adecuadas indicadas por un especialista.

Si quieres saber más, no dudes en echarle un vistazo a nuestro E-book “Dormir bien a partir de los 50”.

A la hora de hablar de colchones existe una amplia variedad, los hay más blandos, los hay más firmes… Pero, ¿alguna vez te has preguntado qué tipo de colchón es adecuado para ti? ¿Eres una persona activa? o, ¿eres una persona joven?, ¿cuáles son tus necesidades? ¿Qué sensación valoras más a la hora de descansar? Estas son algunas de las cuestiones que nos debemos plantear a la hora de elegir un colchón específico. A continuación, explicaremos para quiénes son adecuados los colchones firmes.

 

¿Dureza, densidad y firmeza son lo mismo?

En primer lugar, tenemos que tener claro qué es un colchón firme, porque que sea firme puede depender de diversos factores.

Quizás cuando hablamos de un colchón firme, se nos viene a la cabeza que se puede tratar de una colchón mucho más duro e incluso no tan cómodo, pero no tiene por qué ser así.

Dureza, densidad y firmeza son tres conceptos distintos relacionados entre sí:

  • Al contrario de lo que la mayoría de las personas piensa, no se trata de la sensación que el colchón transmite, sino es la forma en la que se ha tratado el material del colchón.
  • Se trata de la cantidad de material con la que se compone el colchón por metro cúbico (m3). A mayor densidad, mayor resistencia y por tanto, mayor durabilidad.
  • Este concepto está relacionado con la sensación que sentimos al acostarnos. Es difícil medir la firmeza sin saber previamente su dureza y su densidad.

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Ventajas de la firmeza de un colchón

Una vez que nos queda claro todo lo que conlleva la firmeza de un colchón, podemos ver los beneficios que este nos puede dar.

  • Mejora de la postura. Un colchón firme proporcionará mayor sujeción a determinadas partes del cuerpo.
  • Mayor calidad de sueño. Es muy importante obtener calidad de sueño, que no es lo mismo que cantidad de horas dormidas, y con un colchón firme se logra distribuir el peso del cuerpo de manera homogénea, mejorando así la calidad de sueño.
  • Ayuda a aliviar dolores de espalda. Como ya hemos comentado, la firmeza de un colchón distribuye de manera equitativa el peso corporal. Esto puede ser beneficioso para aquellas personas que sufren de dolor de espalda, pues aliviará la presión que causa el dolor, al no poder hundirse la zona lumbar.
  • Mejora la circulación sanguínea. Siempre será recomendado acudir a un especialista que valore tu caso, pero el uso de un colchón de firmeza media-alta, ayudará a mejorar la circulación al evitar puntos de presión.
  • Mayor durabilidad. Uno de los beneficios de un colchón de más firmeza frente a uno más blando, es su durabilidad a largo plazo, pues por lo general, este tipo de colchones tienden a mantener de manera más prolongada su firmeza.

 

¿Cuál es la firmeza que necesitas?

Existen varios niveles de firmeza, en general, la elección siempre dependerá de gustos, preferencias y necesidades especficas, pero a continuación una serie de recomendaciones:

  • Bebés. Para los bebés, quienes se encuentran en época de crecimiento constante, es adecuado un nivel medio-alto de firmeza en su colchón, porque es importante brindarles un colchón firme que garantice su buen crecimiento con una buena postura de la columna vertebral.
  • Para este tramo de edad, lo aconsejable es el uso de un colchón de medio- alta firmeza. En primer lugar, porque se siguen encontrando en época de crecimiento y la firmeza de un colchón ayudará a su correcto desarrollo.

 

En segundo lugar, los adolescentes tienden a pasar más horas en su cama, al contrario de los adultos con vida más laboral, estos quizá solo vuelven a la cama a la hora de dormir. Por ello el uso de un colchón más firme durará más ante el mayor uso y desgaste.

  • Personas que padecen escoliosis. Recomendamos siempre acudir a un profesional que evalúe tu condición y seguir sus recomendaciones. Aclaramos que el uso de un colchón de media a alta firmeza no curará, ni corregirá la escoliosis,pero sí puede aportar algunas ventajas. Por ejemplo, puede ayudar a calmar y moderar los síntomas que causan las escoliosis y afectan a la calidad de sueño.
  • Aquellos aficionados al deporte, o profesionales, se les recomienda un colchón de media o alta firmeza debido a que este puede proporcionar un mejor descanso de la musculatura: evita los puntos de presión, mejor la calidad de sueño, y por tanto la mayor y mejor descanso y mejora la circulación sanguínea.
  • Personas con sobrepeso. Recuerda que siempre es conveniente acudir a un especialista que valore tu caso y tus necesidades, pero de manera general, se puede recomendar aquellas personas que padecen sobrepeso un colchón de alta firmeza. Un colchón de alta firmeza proporciona, en este caso, una mayor comodidad y mejora de la calidad de sueño de la persona, ya que tu cuerpo no se hundirá de manera excesiva con el peso, de tal manera que no se crearán puntos de presión.

 

Cabe mencionar que las posturas también son relevantes e influyen a la hora de elegir un colchón más firme o no, por ejemplo:

  • Si eres una persona con tendencia a dormir boca abajo: Los expertos no recomiendan esta posición debido a que puede causar dolor de espalda crónico. No obstante, es aconsejable utilizar un colchón de firmeza media.
  • Si eres una persona con tendencia a dormir boca arriba: Para este tipo de persona lo más conveniente es un colchón de alta firmeza, con el fin de que los puntos de presión del cuello, espalda y hombros estén estabilizados y el peso esté distribuido de manera equitativa. Para estas personas es aconsejable el uso de un colchón de una firmeza suave, de tal manera que la amortización de los puntos clave que provoca esta postura sea más eficiente.

 

En Senttix recomendamos siempre el colchón que se adapte a tus necesidades. Por eso, contamos con una amplia variedad de modelos con distinto grado de firmeza.

Te invitamos a que visites cualquiera de nuestras tiendas o puntos de venta Senttix, para que puedas comprobar tú mismo todas las opciones que ofrecemos . ¡Os esperamos!

¿Sabes cuánto tiempo le dedicaremos a dormir a lo largo de nuestra vida? Existen estudios que nos pueden decir la cantidad aproximada de horas que dedicamos a dormir. Tras calcular la esperanza de vida y el tiempo de sueño recomendado (que oscilan entre siete y nueve horas), llegamos a la conclusión de que pasamos alrededor de unos 25 años durmiendo, o lo que viene a ser una tercera parte de nuestra vida.

Por tanto, nos queda claro que estamos durmiendo durante una gran parte de nuestra vida, y aun así, en ocasiones le restamos importancia y no nos preocupamos lo suficiente por conseguir una calidad de sueño óptima.

Todo esto puede estar causado debido a los nuevos estilos de vida establecidos y el desarrollo de una sociedad que se encuentra en constante cambio. Pues, las nuevas responsabilidades, el ambiente social, incluso el incremento del uso de los dispositivos electrónicos (móvil, tablets…) pueden afectar e incluso disminuir nuestro tiempo total de sueño.

A continuación, explicaremos por qué es importante dedicarle tiempo de calidad a dormir bien y 10 beneficios de dormir bien.

Dormir es fundamental

En primer lugar, comentemos cuáles son las principales funciones del sueño, puesto que ya sabemos lo mucho que dormimos a lo largo de nuestra vida. ¿Alguna vez nos hemos planteado realmente por qué es fundamental dormir y descansar bien?

Existen diversas razones, más allá de que ayuda al correcto funcionamiento del cerebro, dormir bien beneficia a todo nuestro organismo en general.

  • Conciliar el sueño permite restablecer las funciones físicas y psicológicas esenciales para un pleno rendimiento.
  • Permite la restauración y la conservación de energía.
  • En los más jóvenes, ayuda a la secreción de hormonas como la del crecimiento.
  • Permite eliminar los radicales libres acumulados durante el día: son moléculas que presentan uno o más electrones sin pareja, lo que les conlleva a “robar” el electrón faltante a otro átomo, pudiendo causar desequilibrios y algunas de las consecuencias a largo plazo es el envejecimiento prematuro.
  • Es fundamental para el fortalecimiento del aprendizaje y la mejora de la memoria

¿Cuánto tiempo tengo que dedicar a dormir?

Hemos comentado anteriormente las horas recomendadas, pero siempre será conveniente acudir a un especialista que valore y recomiende el tiempo que le deberías dedicar a dormir según tus necesidades.

Horas de sueño recomendadas

Las horas que se dedican a dormir van variando según las edades a lo largo de nuestra vida:

 

  • Recién nacidos: (0- 3 meses): lo aconsejable es dormir entre 14 y 17 horas al día.
  • Bebés (4-11 meses): lo recomendable para esta edad es de 12 a 15 horas, incluidas las siestas.
  • Entre 1 a 2 años: se aconseja dormir entre 11 y 14 horas.
  • Entre 3 a 5 años: lo recomendado es entre 10 y 13 horas al día.
  • Entre 6 a 12 años: es conveniente dedicar entre 9 y 11 horas diarias.
  • Entre 13 a 18 años: se aconseja entre 8 y 10 horas al día.
  • Más de 18 años: lo saludable es entre 7 y 9 horas diarias, aunque no siempre es posible.
  • Más de 65 años: lo ideal es descansar entre 7 y 8 horas al día.

 

Algunos consejos para mejorar nuestro descanso pueden ser:

 

  • Evitar bebidas que puedan dificultar la conciliación del sueño, como bebidas con cafeína, como mínimo 6 horas antes de irse a la cama.
  • Evadir el uso del móvil o aparatos electrónicos, al menos una hora antes de irte a dormir.
  • Evitar la nicotina.
  • Usar un buen colchón y una buena almohada. En Senttix presentamos una amplia variedad de colchones y almohadas que se adaptan a tus necesidades y preferencias.
  • Lo recomendable es cenar ligero y evitar ingestas grandes de comida.
  • Mantener una rutina y control de sueño.
  • Es importante mantenerse activo y ejercitarse, pero no olvides que es conveniente practicar deporte al menos dos horas antes de irte a dormir. De lo contrario, tu cuerpo se mantendrá activo y te dificultará la tarea de conciliar el sueño.

 

10 beneficios de dormir bien

Sabiendo lo importante que es dormir bien y cómo mejorar nuestro descanso, a continuación, te ofrecemos 10 beneficios de dormir bien:

  1. Mejora de la eficacia y el rendimiento. Cuando una persona descansa bien, se nota y se demuestra a la hora de rendir, ya sea en el ámbito laboral,  o ámbito académico.
  2. Somos más felices cuando dormimos. Durante el sueño, nuestro cuerpo se relaja, lo que permite producir serotonina, más conocida como ‘la hormona de la felicidad’.
  3. Puede incrementar la creatividad. Dormir bien favorece que nuestro cerebro realice conexiones que de manera consciente quizás no realizaríamos. Es por ello que la creatividad de una persona se manifestará de mejor manera en una mente descansada.
  4. Cuida tu bienestar mental. El sueño es una necesidad que nuestro cuerpo y mente necesitan para funcionar correctamente. La falta de sueño puede provocar consecuencias no solo físicas, sino también mentales. Hoy en día, cuidar nuestra salud mental es tan importante como cuidar nuestra salud física. Es por ello que no se debe pasar por alto la falta de sueño, que puede provocar desarrollos de trastornos mentales como ansiedad o depresión.
  5. Cuida el corazón. Un estudio realizado por European Heart Journal vincula el descanso con la salud del corazón. Este estudio afirma que aquellas personas que padecen insomnio son más propensas a sufrir una insuficiencia cardíaca.
  6. Mejora tus relaciones. El dormir bien mejora de manera notable el estado de ánimo y, por consecuencia, al sentirte bien, tu alrededor lo nota y es más probable que tus relaciones interpersonales, ya sea en el trabajo, ocio etc. se vean afectadas de manera positiva.
  7. Mejora tu comunicación emocional. No dormir lo suficiente puede afectar a nuestra autonomía emocional, haciendo que seamos más propensos a que nuestras respuestas emocionales a lo largo del día sean más impulsivas. En cambio, si descansamos lo suficiente, es más probable que seamos capaces de controlar nuestras emociones de una manera más efectiva.
  8. Fenómeno Bella Durmiente. Descansar bien puede ayudar a incrementar nuestra belleza, así lo confirma un estudio realizado por el Instituto Karolinska en Suecia. Las conclusiones del estudio fueron que la falta de sueño afecta a los rasgos faciales de aquellas personas privadas del sueño y, por tanto, también a su atractivo.
  9. Aumenta la capacidad atlética. Diversos estudios confirman que descansar de manera correcta puede ayudar a la motricidad, el tiempo de reacción, tener más energía, la potencia muscular e incluso la resistencia.
  10.  Ayuda a tener un sistema inmunológico. El sistema inmunológico es conocido como el escudo de nuestro cuerpo, pues dormir bien es un factor que fortalece este escudo. Cuando se duerme poco o mal, el sistema inmunológico se ve afectado, haciendo que seas más propenso a enfermar.

 

Y tú, ¿sigues pensando que dormir bien no es tan importante? Te invitamos a seguir nuestras recomendaciones para disfrutar de “El Buen Dormir”.

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