Es un fenómeno que le sucede a más gente de la que imaginamos. Así lo dicen los expertos, el despertar precoz tiene mucho que ver con la edad, pero también afirman que es mucho más común en mujeres que en hombre.

Muchísimas personas no saben reconocer este tipo de insomnio cuando lo sufren ¿Por qué? Pues porque la mayoría de ellas no tienen problemas para conciliar el sueño, pero se despiertan unas horas antes de que suene el despertador. Y lo peor de todo, es que no pueden volver a dormirse y es aquí, cuando aparecen los problemas. Cuando este episodio se repite a diario, deberías empezar a tomar medidas puesto que estamos ante un caso de insomnio.

¿Cuáles pueden ser las causas del despertar precoz?

Lo primero que queremos explicarte, es que los patrones del sueño y las necesidades del cuerpo varían con la edad. Nuestro organismo va disminuyendo progresivamente los niveles de melatonina, la hormona del sueño, que genera y, por lo tanto, vamos necesitando menos horas de sueño. Lo que significa que es probable que no podamos dormir tanto, no que nuestro sueño tenga que ser de peor calidad.

Dormir bien a partir de los 50

 

Cada organismo tiene su ritmo circadiano para reconocer cuáles son sus necesidades e igual que se prepara para dormir se prepara para despertarse. Esto significa que, de manera completamente natural y autónoma, el cuerpo intuye que es la hora de levantarse empieza a liberar cortisol, adrenalina y otras hormonas que contrarrestan la insulina.

Esto es algo completamente normal y saludable. El problema viene cuando entiende que esa hora de despertarse es antes de tiempo. Es entonces cuando “madrugar” se convierte en un problema, simplemente porque a tu cuerpo no le ha dado tiempo a descansar lo suficiente para enfrentar el nuevo día. La presencia de glucosa en sangre, por ejemplo, puede provocar que tu organismo detecte que es hora de activarse antes de tiempo.

Pero también puede haber otros motivos que pueden hacer que te desveles. Las preocupaciones, el estrés o incluso la emoción pueden quitarte el sueño. Mientras sea algo eventual, es una respuesta normal pues estos estados de la mente también generan una respuesta hormonal que nuestro cuerpo interpreta como la antesala del despertar.

Otras causas del despertar precoz:

  • Problemas emocionales: Trastornos como la ansiedad o la depresión están directamente relacionados con el despertar precoz. De hecho, es uno de los síntomas más comunes en personas con depresión.
  • Hábitos alimenticios: Cenar demasiado tarde o ingerir comidas pesadas puede alterar el ciclo del sueño. Por el contrario, acostarse con hambre también puede provocar microdespertares nocturnos.
  • Factores ambientales: Ruidos externos, cambios bruscos de temperatura o una mala ventilación en la habitación pueden desencadenar despertares antes de tiempo.
  • Consumo de estimulantes: El café, el té, algunos medicamentos o incluso el alcohol pueden alterar el ritmo natural del sueño, haciendo más usual el despertar precoz.

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Consejos para el despertar precoz

Este, como otros trastornos del sueño pueden pronunciarse con la edad. Si esto te pasa a menudo, te dejamos unos consejos que pueden ayudarte a lidiar con el despertar precoz y seguir manteniendo una buena calidad del sueño.

  1. No mires la hora cuando te despiertes. Es mucho mejor no saber cuánto queda para levantarte cuando. Hacerlo solo provocará que empieces a contar los minutos que pasan sin poder dormir y a calcular cuantas horas te quedan para levantarte. Así será mucho más fácil relajarte para volver a dormirte. Puedes usar persianas y cortinas que eviten pasar la luz para no tener pistas de la hora que es.
  2. Puedes emplear alguna de las técnicas de relajación de las que hemos hablado para tratar de bajar el nivel de activación y volver a conciliar el sueño.
  3. ¿Te sientes muy despejado o nervioso? Prueba a ir a otra habitación y trata de hacer alguna actividad que no te active del todo. Leer, andar un poco o escuchar música relajante pueden devolverte el sueño. Evita todo lo posible beber, comer o fumar en estas situaciones.
  4. Si por cualquier motivo, te despiertas y te sientes descansado, puedes empezar tu jornada sin problema. No tiene por qué tener ninguna consecuencia negativa si te sientes reconfortado con tu descanso.
  5. Revisa tu alimentación: Incluye alimentos ricos en triptófano, como plátanos, frutos secos o productos lácteos, que favorecen la producción de melatonina.
  6. Evita la luz azul: Las pantallas de móviles, ordenadores o televisores emiten luz azul que interfiere en la producción de melatonina. Intenta alejarlas al menos una hora antes de dormir.

Por supuesto, no olvide que unos buenos hábitos y una correcta higiene del sueño ayudarán a que no aparezca el despertar precoz. Un horario establecido para acostarte y levantarte, evitar actividades muy estimulantes las horas previas a dormir, un equipo de descanso adecuado a tus necesidades o sacar del dormitorio las pantallas, son algunas de las pautas del Decálogo del Buen Dormir.

Esto y mucho más puedes descubrir sobre los cambios en el sueño asociados a la edad en nuestro ebook Dormir bien a partir de los 50 para mejorar tu descanso y, en consecuencia, tu calidad de vida.

Dormir bien, como sabrás, depende de muchos factores: un buen equipo de descanso, el estilo de vida, las rutinas, la alimentación o el ambiente del dormitorio pueden hacerte pasar una noche de sueño placentero y reparador o condicionar tu descanso hasta el punto de levantarte con la sensación de estar más cansado que cuando te acostaste.

Algo que también tiene mucho que ver con la forma en la que descansamos es la postura que adoptamos en la cama. Pequeños detalles en la posición pueden ayudarnos a descargar el estrés del día o dar lugar a dolencias en distintas partes del cuerpo.

Según el Instituto Europeo del Sueño, las personas adultas podemos movernos entre 3 y 36 veces durante una noche. Estos movimientos estarán condicionados por el nivel de cansancio, la luz, el ruido, la temperatura y la ergonomía del colchón y/o las almohadas. Pero, la pregunta que seguramente nos hacemos todos es: ¿Cuál de todas las posiciones que se pueden adoptar en la cama es la mejor para dormir de forma saludable?

 

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¿Quieres saber cuál es la mejor postura para dormir? ¡Te lo contamos!

Estas son las posturas más comunes cuando dormimos. Seguro que reconoces una o varias de ellas. Pero, ¿sabes qué efectos provocan cada una?

  • Boca abajo. Al dormir boca abajo la columna vertebral se fuerza en una posición contraria a su forma natural, llegando a afectar incluso al cuello y a las cervicales. La presión que ejerce esta postura en la espalda puede llegar a provocar problemas como tendinitis, lumbalgias o cervicalgia, así como efectos negativos en la digestión y la circulación. Es la peor postura que se puede adoptar y es muy desaconsejable, especialmente en bebés.
  • De lado. Es la postura más correcta para la lumbalgia, el reflujo y para mitigar los ronquidos. Además, numerosos estudios han demostrado que favorece el drenaje linfático, ayuda a eliminar toxinas cerebrales en mayor medida (una de las funciones del sueño más importantes), contribuye a tener unas constantes en volumen y presión sanguínea y, además, facilita el funcionamiento del sistema inmune.
  • En posición fetal. Es la postura que utiliza la mayoría de las personas para dormir. No es la más recomendada, puesto que la espalda adopta una postura muy poco natural, y de ser muy pronunciada podría acarrear problemas de espalda, dificultar la respiración y generar tensión en el cuello. No obstante, si es la forma en la que sueles dormir, puedes incorporar un cojín entre las rodillas para aliviar tensión.
  • Boca arriba. Es una posición neutral y correcta. El cuerpo no recibe ningún tipo de presión y la columna vertebral se mantiene recta. En gran medida, ayuda a evitar los dolores de espalda siempre y cuando se utilice un soporte adecuado tanto en el colchón como en la almohada.

Aunque dormir boca arriba ayuda a reducir la acidez estomacal, la elevación de la cabeza tensiona las vías respiratorias y dificulta el flujo del aire, favoreciendo la aparición de ronquidos. Por otro lado, no es una postura adecuada para una persona que sufra apnea del sueño.

 

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Entonces, ¿cuál es la mejor postura para dormir?

Está claro que la que más ventajas presenta es la posición de lado. Además, es mucho mejor dormir del lado izquierdo que del derecho si sufres de acidez estomacal o estás embarazada. Esta posición evita el dolor de espalda y cuello pero, ¡ojo! Procura tener las orejas, los hombros y la cadera alineada para ello.

¿Cuántas horas de sueño profundo necesitamos para cuidar de nuestra salud?, ¿quedamos completamente desconectados mientras dormimos o vamos atravesando distintas etapas?, ¿qué le ocurre a nuestro organismo cuando estamos durmiendo?

Es normal que estas y otras muchas preguntas nos vengan a la cabeza cuando nos interesamos por el sueño. Una de las cosas que tal vez más puedan llegar a preocuparnos es la cantidad de horas de sueño profundo que dormimos y su calidad.

¿Qué pasa mientras dormimos?

Durante el sueño nocturno tienen lugar en nuestro organismo unos procesos que tratan de preparar el cuerpo para el día y recuperar la energía gastada. Es decir, el sueño cumple unas determinadas funciones sin las que no sería la posible la supervivencia del ser humano.

Los estudios sobre el sueño han revelado a los investigadores que nuestro cuerpo va fluctuando por diferentes etapas con distinto grado de desconexión, actividad cerebral y duración. El conjunto de todas ellas tiene una duración media de 90 minutos y se repiten de forma cíclica durante las 8 horas recomendables de sueño.

Etapas del sueño

  • Etapa 1 o fase de adormecimiento. Dura entre 5 y 10 minutos. No es más que la transición del organismo de la vigilia al sueño, y es donde empieza a disminuir la actividad del organismo (baja la frecuencia cardiaca, el ritmo de la respiración, se relajan los músculos…).
  • Etapa 2 o fase del sueño ligero. Poco a poco vamos perdiendo conciencia de los estímulos de nuestro alrededor, siguen disminuyendo nuestro nivel de actividad, baja la temperatura corporal y las ondas cerebrales son más lentas. Pasamos más del 50% del tiempo total del sueño en esta fase y como aún no hemos llegado al sueño profundo, podemos despertarnos fácilmente.
  • Etapa 3 o fase de transición. Aún tenemos que pasar por esta etapa de transición antes de llegar al sueño profundo. Nuestro cuerpo se encuentra en un estado de profunda relajación y es muy difícil que algo nos despierte o que nos movamos. Aun así, tardará unos 2 o 3 minutos en pasar del sueño ligero al sueño profundo.
  • Etapa 4 o fase de sueño profundo. Es aquí cuando alcanzas el sueño profundo y no suele ocupar más del 20% de las horas del sueño total. Como veremos más adelante, este determinará la calidad de nuestro descanso, pero variará su duración según vayan pasando los ciclos. Es decir, cuando transcurra el primer ciclo del sueño, durará entre 45 y 90 minutos, pero se irá acortando progresivamente en los próximos ciclos de sucedan durante la noche.
  • Etapa 5 o sueño REM. Rapid Eye Movement sería significado de este acrónimo con el que se denomina aquella etapa del sueño en el que se registra un rápido movimiento ocular debajo de los párpados y una alta actividad cerebral, aunque sin embargo nuestros músculos estén completamente bloqueados. Es en esta fase donde se producen los sueños y captamos información del exterior.

El sueño profundo es la más importante de todas las fases del sueño, pues es la que determinará un descanso de calidad.

Nueva llamada a la acción

¿Por qué es ¿Por qué es tan importante el sueño profundo?

Aunque todas las fases del sueño son importantes, el sueño profundo es la más importante de todas ellas, pues es la que determinará un descanso de calidad. Será lo que determine nuestro cansancio cuando nos levantemos y nuestra energía durante el día.

La función principal de éste es otorgarle al cerebro el tiempo suficiente para que se recupere, restaure, limpie de sustancias tóxicas y fortalezca así las conexiones neuronales que ha creado durante el día. Esto último es especialmente importante porque estamos hablando del forjamiento de la memoria y del proceso de aprendizaje de los seres humanos.

Por otro lado, durante esta etapa se liberarán los mayores niveles de la hormona del crecimiento, vitales para el desarrollo humano, sobre todo para los niños, jóvenes y deportistas. Gracias a él nuestro cuerpo se recompone cada día y contribuye a reducir su deterioro. Además, tiene importantes consecuencias en el sistema inmunológico y en el desarrollo de trastornos del sueño.

¿Cuánto sueño profundo es el que necesitamos?

Los expertos afirman que, durante una noche de sueño de 8 horas, lo normal es pasar entre 1 y 2 horas en la III fase o sueño profundo (entre el 12,5% y el 25% de nuestro sueño). Pero hay que tener en cuenta que la cantidad de sueño profundo disminuye con la edad.

Tiene cierto sentido, teniendo en cuenta que los menores de 30 años suelen necesitar unas 2 horas de sueño profundo para regenerar los músculos y consolidar el aprendizaje, mientras que los mayores de 65 años registran de media 30 minutos.

horas de sueño recomendadas

Cómo podemos aumentar el sueño profundo

Si te levantas cansado o sientes que no has tenido un sueño reparador, es posible que no hayas tenido las horas de sueño profundo necesarias. Y aunque no lo creas, tus hábitos de higiene del sueño pueden ayudar a recuperarlo.

  • Tener una dieta equilibrada y baja en carbohidratos puede ayudarte a aumentar la duración del sueño profundo. Si evitas alimentos como el arroz, la pasta, las patatas o los dulces en la cena, mejorarás la calidad de este.
  • Practicar ejercicio físico durante el día puede ayudarte a dormir y alcanzar la calidad del sueño deseada.
  • La temperatura del cerebro regula las ondas del mismo durante las horas de sueño. ¿Sabías que tomar un baño caliente o mantener la habitación fresca puede combatir la falta de sueño?
  • El uso de las pantallas por la noche (televisores, tablets, móviles, ordenadores, etc.) no solo puede causarte problemas para dormir, sino también reducir tus horas de descanso saludable.

En definitiva, comprender el papel de las etapas del sueño, y en especial del sueño profundo, nos permite valorar su impacto en nuestra salud y bienestar. Alcanzar un sueño profundo de calidad es fundamental para sentirse descansado al despertar y para potenciar la capacidad del cuerpo de recuperarse, aprender y fortalecerse día tras día. Optimizar nuestros hábitos de sueño representa una inversión directa en nuestra energía, concentración y resistencia a largo plazo.

Es innegable que se han puesto muy de moda. Las gominolas para dormir han tenido un pequeño “boom” tras su comercialización en cadenas de supermercados e hipermercados. Además, se trata de una forma “amable” de tomar melatonina. Pero, ¿son una solución realmente eficaz?

Ante el aumento de problemas del sueño el consumo de somníferos ha registrado un incremento de más de un tercio entre la población española. El Observatorio del Uso de Medicamentos registra que un 9,3% de los españoles consumió fármacos a diario en 2021. Pero resulta que este dato podría ser mucho mayor si tenemos en cuenta aquellos que no tienen una receta médica o que han acudido a estas sustancias de manera excepcional.

Si bien es cierto que hay medicamentos capaces de ayudarte a dormir con más facilidad o más tiempo, la realidad es que a veces no es fácil alcanzar un sueño completamente reparador. Además, pueden llevar aparejados riesgos a los que algunas personas no quieren exponerse. Es aquí donde las gominolas de melatonina aparecen como una solución cómoda y natural de ayudar al organismo a conciliar el sueño.

¿Por qué las gominolas para dormir se han convertido en una opción tan demandada?

La melatonina es una hormona natural del ser humano que se han convertido en el producto más solicitado para combatir algunos problemas del sueño. debido a su forma de gominola. Su forma de gominola consiguen no generar rechazo, como a menudo pasa con las pastillas. Además, no requiere receta médica para adquirirse.

gominolas de melatonina

Por este motivo, los expertos advierten de hacer un uso responsable de este suplemento natural e incorporarlo cuando nuestro insomnio o problema de conciliación del sueño sea ocasional. La Doctora María José Martínez Madrid habla de esto en la entrevista que te dejamos aquí.

Si tus trastornos perduran en el tiempo, deberás acudir a una consulta para recibir un tratamiento mucho más específico.

Ventajas de las gominolas de melatonina

El éxito de las gominolas para dormir se debe principalmente a:

  • Absorción eficiente con menor irritación gástrica: Consiguen un efecto mucho más efectivo en comparación con los comprimidos, ya que al masticar la gominola la melatonina se absorbe fácilmente. Además, a diferencia de algunos comprimidos o cápsulas, el formato masticable de las gominolas reduce la posibilidad de molestias estomacales.
  • Formato atractivo para todas las edades: Tienen una textura y sabor muy agradables, ¡como el de una gominola común!
  • Fácil adquisición: Este formato elimina las asociaciones negativas que se tienen hacia los somníferos o pastillas para dormir, aunque estos sigan siendo naturales y sin receta.
  • Menor riesgo de dependencia: A diferencia de algunos somníferos farmacológicos, las gominolas de melatonina, cuando se usan correctamente, presentan un bajo riesgo de dependencia o tolerancia.
  • Compatibles con el jet lag: La melatonina es conocida por ayudar a restablecer el ritmo circadiano, y el formato de las gominolas facilita su consumo en vuelos largos o al cruzar zonas horarias.

6 consejos para sacar el máximo partido a las gominolas para dormir

Si estas en una de esas épocas en las que necesitas tomar estas gominolas para dormir te recomendamos que incorpores estas recomendaciones para que vuelvas a descansar bien lo antes posible. En cualquier caso, recuerda que éstas son siempre un complemento. Es importante mantener unos buenos hábitos para mantener la calidad del sueño independientemente de que consumas este complemento de manera ocasional:

  1. Acompaña las gominolas con una dieta equilibrada. Una dieta más saludable pueden favorecer la digestión y el sueño. Sobre todo por la noche, cuando la digestión puede dificultarnos la conciliación del sueño. Además, recuerda que la melatonina también puede encontrarse en algunos alimentos de manera natural. Puedes aprender algunas recetas de cenas deliciosas en nuestro recetario de “El Buen Dormir” con Martín Berasategui.
  2. Tomar 1 gominola la melatonina 30 minutos antes de dormir. Es el tiempo necesario para absorber la melatonina y tu cuerpo pueda empezar a sentir la sensación de somnolencia previa al momento de dormir.
  3. No superes la dosis diaria recomendada. Esto puede producir alteraciones indeseadas. Un uso cotidiano afectará a tu ritmo circadiano y a tu biorritmo natural que es importante mantenerlo intacto.
  4. Mantén una rutina activa y haz deporte. Si tu cuerpo está activo, aceptará con mucha más facilidad las dosis de melatonina. No obstante, recuerda no hacer práctica deportiva fuerte en las dos o tres horas previas a acostarte, ya que el efecto será justo el contrario.
  5. Mantén un horario estable. Es importante tomar la melatonina siempre a la misma hora para acostumbrar al cuerpo a segregar esta hormona de forma natural en el momento previo de acostarnos. De esta manera no sufriremos alteraciones del sueño y conseguiremos reducir el tiempo necesario para conciliar el sueño.
  6. Un correcto equipo de descanso. Recuerda que siempre es necesario contar con un colchón, almohada y somier correcto que se encuentre en buen estado. Éste siempre es el mejor cimiento para tener un sueño reparador y conseguir un descanso pleno.

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Qué gominolas de melatotina puedes encontrar en el mercado

Te dejamos un pequeño listado de las gominolas que puedes encontrar en el mercado. ¡Pero recuerda! No abuses de ellas y haz un uso ocasional. Si tus problemas para dormir insisten lo mejor es acudir a un profesional.

La primera gominola que te vas a encontrar es ZzzQuil Nature que ayudan de manera natural al cuerpo a generar la melatonina necesaria para alcanzar el sueño. Su combinación botánica única en el mercado la ha posicionado como la líder en el mercado de las gominolas para dormir.

La segunda firma de gominolas de melatonina es DormiNatur Gummies es una de las más famosas en el mercado. Ha demostrado que es muy útil para disminuir el tiempo que se tarda en conciliar el sueño cuando se complica de manera ocasional.

La siguiente de la que vamos a hablar es ARKOSUEÑO. A diferencia del resto de gominolas para dormir, esta libera melatonina en 2 fases: la primera libera melatonina de forma inmediata para dormir y la segunda, más progresivamente, a lo largo de toda la noche para evitar los despertares nocturnos.

También encontramos Forte Noche Gummies de los laboratorios FORTÉPHARMA que lanzaron este complemento alimenticio elaborado a base de melatonina, GABA y reforzado con 4 plantas más con componentes relajantes.

 

En conclusión, las gominolas de melatonina representan una opción cómoda y eficaz para combatir el insomnio ocasional, pero no deben ser vistas como una solución universal. Mantener buenos hábitos de sueño y consultar a un especialista sigue siendo clave para lograr un descanso reparador y sostenible. Si buscas optimizar tu calidad de sueño, considera complementar las gominolas con una rutina que incluya ejercicio, una alimentación equilibrada y un entorno de descanso adecuado.

El sueño (y las funciones del sueño) siempre ha sido un tema que ha sobrecogido a los investigadores. Seguramente por ser algo tan común en las personas y suceder fuera de un estado de consciencia. Desde que se definió al cerebro como el centro del sueño, muchos expertos centraron su atención todas sus incógnitas.

Ahora sabemos que el sueño es un proceso fisiológico de vital importancia para la salud integral de los seres humanos. Aunque todas las especies reconocen fases de disminución de la actividad, las características, duración y las funciones del sueño son muy diferentes, especialmente, para las personas.

Importancia de las funciones del sueño

Todas las funciones que se describen a continuación han contribuido a la evolución del ser humano y nos han permitido llegar hasta nuestros días. Seguro que hay muchas funciones que aún desconocemos, pero no podemos perder nunca de vista los estudios sobre el sueño.

La National Institutes of Health ha profundizado en la importancia del sueño y sus consecuencias. A continuación, te dejamos las más importantes.

 

PASOS PARA DORMIR Y DESCANSAR

 

Restablecimiento o conservación de la energía

Cuando dormimos nuestro organismo gasta menos energía, lo que le sirve para reestablecer los niveles de energía y conservar los que ya tenemos. Algunos efectos notables mientras dormimos son una disminución de la presión arterial, frecuencia cardiaca, del ritmo respiratorio, del tono muscular, temperatura corporal, etc.

Eliminación de radicales libres acumulados durante el día

Nuestro cerebro también produce residuos que deben ser eliminados para garantizar la vida del ser humano, y lo hace a través del sueño. Se sabe que hay gran actividad cerebral en determinadas fases del sueño con el objetivo de limpiar el cerebro de tóxicos generados durante el día. Además, según se ha demostrado estas sustancias son responsables de la aparición de varios trastornos neurológicos.

¿Nunca has sentido malestar o dolor de cabeza cuando has sufrido privación de sueño? Esto es porque no has conseguido eliminar estos residuos y sus consecuencias son bastante reseñables.

Regulación y restauración de la actividad eléctrica cortical

El sueño permite la protección y la restauración del cerebro para contrarrestar el desgaste ocurrido durante el día. Es decir, el sueño previene a los individuos de daños cerebrales mediante la conservación de la integridad celular y su supervivencia.

Regulación metabólica y endocrina

En cada fase del sueño se segrega un tipo de hormona. Por ejemplo la insulina, el glucogón, la leptina, la grelina, etc. de las que ya hemos hablado por su importancia en la aparición o inhibición del apetito. Por otro lado, el sueño prepara nuestro sistema metabólico de forma que, nada más despertarnos, podamos hacer frente a una elevada actividad física y metal.

 

Homeostasis sináptica

Según esta teoría, el sueño serviría al cerebro para garantizar el mantenimiento de las neuronas. Con el fin de ahorrar energía y mantener la capacidad de nuestras neuronas para responder a estímulos durante la vigilia, nuestras conexiones neuronales se debilitan. Este proceso permite el reajuste de las sinapsis y evita una excesiva excitación neuronal. En resumen, durante el sueño nuestras sinapsis pueden llegar a encogerse hasta un 80% para ahorra energía y colaborar en la formación de la memoria.

Activación inmunológica

El ciclo sueño-vigilia tiene una fuerte relación con el sistema inmunológico. Se ha demostrado que la calidad del sueño mejora la defensa inmunológica mediante diversos mecanismos. Podríamos destacar algunos de ellos como la mejora de la memoria o el desarrollo de funciones inmunológicas y antiinflamatorias. Otros procesos que se han reconocido son la síntesis de proteínas, la proliferación celular, el suministro de energía y los cambios hormonales.

Consolidación de la memoria

Uno de los hallazgos más importante que se han hecho sobre el sueño es su papel en la consolidación de la memoria. Mientras dormimos, nuestro cerebro procesa toda la información obtenida a lo largo del día. Por eso, juega un papel tan importante en las fases de crecimiento y en muchos de los fenómenos de plasticidad cerebral.

En definitiva, la falta de sueño tiene efectos muy negativos para nuestra actividad habitual. Nuestro nivel de activación durante el día, en el proceso de aprendizaje, e incluso un debilitamiento de nuestras defensas.

 

¿Qué relación guarda el sueño con la obesidad? ¿La falta de sueño puede afectar al sobrepeso? ¿Existen los colchones para personas con sobrepeso? ¿Existen colchones especializados para personas con sobrepeso?

Numerosos estudios han manifestado la asociación que existe entre sobrepeso y descanso. Es necesario tomar medidas en lo que a tu descanso se refiere, también en la elección del colchón y en tus hábitos de vida.

De media, las personas dormimos algo más de seis horas por la noche. Desgraciadamente, estas no son suficientes para garantizar un organismo saludable y en forma. Un estudio de la Asociación Norteamericana para el Estudio de la Obesidad (NAASO) concluyó que el riesgo de sufrir obesidad aumenta en un 73% si se duerme menos de 4 horas por noche. Si aumentamos una hora el sueño, el riesgo disminuye a un 50% y vuelve a bajar a un 23% si se duermen 6 horas.

¿Cómo reacciona nuestro cuerpo cuando nos faltan horas de sueño?

¿Por qué nuestro organismo reacciona así hacia un déficit de descanso? Pues porque la falta de sueño genera un desorden químico en nuestro cuerpo sobre dos hormonas esenciales. La primera de ellas es la leptina: una hormona que se segrega a la sangre a través de los adipocitos (o células grasas) y que actúa como un inhibidor del hambre. Por el contrario, contamos con la grelina, que comienza a producirse cuando nuestro estómago está vacío y nos propicia la sensación de hambre.

Dicho esto, se ha demostrado que la falta de sueño aumenta la secreción de grelina, a la vez que desciende el nivel leptina, lo que inevitablemente provocará ganas de comer. Además, buscaremos alimentos ricos en hidratos de carbono o refinados y aumentaremos la ingesta de grasa y azúcares, por lo que favorece la ganancia de peso.

Otro de los trastornos relacionados con el descanso y la obesidad es la inhalación deficiente durante el sueño. Se han registrado bajos niveles de oxígeno y un alto grado de dióxido de carbono de quienes la padecen. Las consecuencias de esta anomalía es la tendencia permanente a la somnolencia diurna, apneas prolongadas, cefaleas y cansancio.

A menudo este fenómeno es provocado por un defecto en el sistema nervioso central, que impide a la persona que la padece tener un control normal de su respiración. Este fenómeno también es conocido por los especialistas como Síndrome de Pickwick.

Tu género también influye en la calidad de tu sueño

Es interesante mencionar que la relación entre la obesidad y la duración y calidad del sueño también depende en función de la edad y género. Estudios recientes sugieren que el efecto de la falta de sueño en el aumento de peso puede ser más pronunciado en ciertas etapas de la vida o incluso en mujeres, especialmente tras la menopausia, debido a los cambios hormonales que afectan tanto el sueño como la predisposición a ganar peso. Además, los patrones de sueño pueden variar en función de los cambios metabólicos a lo largo de los años, lo que significa que una higiene del sueño adecuada y el uso de un colchón específico que brinde soporte adicional pueden ser aún más críticos para quienes experimentan estas variaciones.

 

guía del buen dormir

Tu descanso es esencial para combatir el sobrepeso

Aunque puedas pensar que el sobrepeso es un tema de salud, tu descanso también es salud. Al igual que para combatir la obesidad cuidas tu alimentación y realizas ejercicio físico, debes cuidar tu sueño empezando por mantener una higiene del sueño adecuada y teniendo el equipo de descanso ajustado a tus necesidades.

Muchas veces se ha asociado el dormir mucho con las personas con sobrepeso. Sin embargo, esta idea no tiene nada que ver con la realidad. El sobrepeso está muy ligado con la somnolencia, y la somnolencia con el sobrepeso. Por lo tanto es una pescadilla que se muerde la cola y que debemos de frenar para empezar a tener un descanso saludable.

Puedes empezar incorporando nuevos hábitos como cenar ligero y varias horas antes de acostarte. Intenta hacer ejercicio físico de manera habitual, pero nunca por la noche y evitar el alcohol, café, tabaco y alimentos pesados.

Otras rutinas que van a favorecer tu descanso son la eliminación de las pantallas como el móvil, el ordenador, las televisiones, etc. tipo de que emiten estos dispositivos alteran el ciclo del sueño y acaban afectando al descanso.

No sólo debes sacar de tu dormitorio todos estos dispositivos, debes tratar tu dormitorio como un santuario. Una buena temperatura, una ventilación adecuada, un pijama cómodo y la oscuridad necesaria contribuirán a que el insomnio desaparezca y mejorar la calidad de tu sueño.

No olvides que tu equipo de descanso también juega un papel muy importante en la calidad de tu sueño. Si está desgastado, tiene más de 10 años o no se ajusta a las necesidades de tu organismo, tu sueño no será todo lo saludable que podría y, al final, acabará pasándote factura.

 Qué colchones deben usar las personas con sobrepeso

Colchones para personas con sobrepeso

En Senttix te proponemos la línea LAB, y nuestros colchones SOLID, una auténtica revolución en colchones para personas con sobrepeso. SOLID es el colchón más firme de la colección LAB y presenta una base firme formada por muelles ensacados Multispring® y espuma viscoelástica Moon en la parte superior que asegura el alivio de cualquier presión sin causar calor. Además, es una solución 100% higiénica, desenfundable y lavable. Ideal para los meses de calor.

Encontrar equipos de descanso o colchones óptimos para deportistas es crucial para aquellas personas en las que la actividad física es parte de su centro vital.  Deporte y descanso son dos conceptos que hemos ido asimilando e interiorizando —con el tiempo y cada vez más— de forma natural. Hemos aprendido a escuchar a nuestro cuerpo y hemos aprendido que tanto el deporte como el descanso son vitales, tan vitales «como el comer»; una expresión muy española que permite hacernos una idea, cuando la utilizamos, de la importancia que tiene lo que hacemos alusión. Además deporte y descanso van de la mano, porque tan importante es hacer deporte para descansar mejor como estar convenientemente descansado para la práctica del deporte. ¿Qué fue antes: el huevo o la gallina?

Consejos para mejorar el descanso de deportistas

El descanso es un pilar tan importante en la vida de un deportista como su entrenamiento, su dieta o los tratamientos fisioterapéuticos. Es un factor esencial en su rendimiento, en su nivel de motivación y estado de ánimo. Le previene de lesiones y aumenta su capacidad de aprendizaje. Por esta razón, las personas entregadas al deporte deben cuidar al máximo todos los detalles de los que dependa su descanso.

Los expertos recomiendan a los deportistas seguir unos hábitos saludables que les permitan el mayor rendimiento posible en sus entrenamientos, practicar deporte de forma saludable y evitar lesiones. Nosotros te ofrecemos los siguientes:

  • Alimentación adecuada: alimentos ricos en proteínas (pescado azul y blanco, pollo, huevos, lácteos frescos, leche, yogur, etc.), legumbres dos veces por semana, los llamados alimentos “estrella para los deportistas” (pan integral, pasta, arroz y frutas) son alimentos clave para una buena dieta. Por su parte, evita los alimentos grasos como embutidos, patés, quesos, mantequilla, la bollería, la pastelería…
  • El valor del descanso: tan importante es entrenar bien como descansar como es debido para mejorar el rendimiento de un deportista. El cuerpo necesita recuperarse después de la actividad física por muchas razones que te explicamos más adelante.
  • Hidratación adecuada: bebe agua con regularidad, no solo cuando tengas sed. Si practicas deporte asegúrate de beber agua antes, durante y después. Es clave para que nuestro cuerpo esté al 100%. Puedes alternarlo con bebidas isotónicas o zumos naturales.
  • Evita el alcohol y el tabaco: estas sustancias, a pesar de tener efectos negativos en el organismo de por sí, en los deportistas sus consecuencias negativas se intensifican.
  • Mantener un horario planificado: con una rutina establecida nuestro cuerpo se acostumbrará antes y mejor a esas sensaciones y nuestro metabolismo se adaptará a un ritmo de vida activo.
  • Ropa y calzado adecuado a tu actividad física: es importante utilizar el equipo adecuado a tu actividad. Usar el calzado y la ropa correcta es tan importante como una dieta equilibrada, pues garantiza tu comodidad y rendimiento como tu seguridad.
  • Protégete del sol y de las altas temperaturas: evita practicar deporte al aire libre en las horas donde el sol produce una mayor radiación, sobre todo si nos encontramos en los meses de verano o vives en lugares con temperaturas latas constantes. Y cuando lo practiques, utiliza protección solar para proteger tu piel de los rayos UVA y evitar quemaduras.

La importancia del descanso en el deporte

Cuando practicamos deporte, estamos sometiendo a nuestro cuerpo a un estrés. Perdemos fuerza y energía, y para volver a nuestro estado inicial tenemos que descansar. Así, la clave para conseguir ganar músculo, fuerza o tonificar el cuerpo es combinar la carga física con los descansos adecuados.

Los resultados de nuestro esfuerzo se empezarán a mostrar una vez que nuestro cuerpo se haya recuperado y haya asimilado el trabajo realizado. Solo así conseguiremos evolucionar y seguir mejorando nuestro entrenamiento.

De hecho, tras el descanso los músculos rinden mucho más, puesto que han reposado y se encuentran “como nuevos” para afrontar un nuevo entrenamiento. Pero para ello, nuestro cuerpo ha tenido que dormir al menos 8 horas.

Aquí es donde cobra también una notable importancia nuestro equipo de descanso, pues será el que permita que de ese tiempo que pasamos durmiendo, estemos haciendo una recuperación física óptima. Otros factores a tener en cuenta son el ambiente de nuestro lugar de descanso, los diferentes trastornos del sueño, las cenas, etc.

¿Qué colchones son más adecuados para deportistas?

Lo que está claro es que, igual que no hay dos personas iguales, tampoco hay dos deportistas iguales. Es por esto que las necesidades del deportista puedan variar de forma radical tanto por el deporte que practicas, como por la intensidad y hábitos con los que lo haces. Este es el motivo por el que las mejores soluciones son siempre las que mejor se adaptan a tu casuística particular. El objetivo, que tu recuperación tras la actividad sea lo mejor posible y nos permitan un descanso óptimo.

A este respecto, es importante la firmeza del colchón. También lo es el que no ejerza presión en ninguna parte del cuerpo, con una correcta adaptabilidad (sin puntos de presión). Así por ejemplo, los muelles ensacados, la composición viscoelástica o las espumas térmicas son muy recomendables en el descanso de deportistas. Los termoraguladores son otro de los factores claves en colchones para este perfil de personas, ya que necesitamos, en muchas ocasiones, de productos que regulen la temperatura durante la noche.

Son todos éstos, factores esenciales para aquellos habituados a la práctica del deporte y que necesitan recuperar después de grandes esfuerzos.

La colección LAB de Senttix presenta colchones para deportistas que te ayudan a recuperar energía.

Conscientes de la importancia y la relevancia de un giro hacia una vida más saludable en Senttix hemos creado LAB. Es una línea de descanso en la que encontrarás colchones para deportistas que ayudan a una recuperación más rápida de la energía. Una colección de colchones en el que podrás elegir el que mejor se adapte según la morfología del propio descanso y las necesidades del deporte que practiques. La línea LAB está compuesta por una completa gama de colchones: SOLID, SANE y CALM.

SOLID. El colchón más firme de la colección LAB. Una base firme, de alta densidad, formada por muelles ensacados Multispring® y espuma viscoelástica Moon en la parte superior que asegura el alivio de cualquier presión sin causar calor.

SANE. El descanso equilibrado. La combinación equilibrada de la serie LAB, con una base de muelles ensacados Multispring® de firmeza media y espuma térmica Water Gel con cambio de color por temperatura, en la zona superior.

CALM. El colchón LAB más suave. Tecnología híbrida que combina miles de muelles ensacados Multispring® en la base con la espuma más suave, transpirable y elástica en la zona superior.

La línea de productos LAB, especialmente recomendada para deportistas, cuenta con la certificación sanitaria europea de la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios, perteneciente al Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social del Gobierno de España.

guía del buen dormir

Esta pregunta es terriblemente frecuente entre la población española. Muchas personas se levantan muy cansadas y arrastran una pesada somnolencia durante el día a pesar de haber dormido las horas necesarias (o más). Incluso, puede que no hayan tenido problemas para dormir, pero notan que su sueño no ha sido reparador. Ese “duermo pero no descanso” no es algo arbitrario, puede tener un nombre, unas causas y unas consecuencias muy marcadas. La posible causa: hipersomnia.

 

Aunque ponerle nombre a las cosas que nos pasan puede darnos una sensación de falsa tranquilidad, lo cierto es que la incertidumbre y los problemas que acarrea este trastorno del sueño no desaparecen.

Según lo define la American Academy of Sleep Medicine, la hipersomnia es un trastorno del sueño que provoca que una persona padezca una somnolencia diurna excesiva a pesar de la cantidad adecuada y la calidad normal del sueño nocturno.

Sin embargo, la hipersomnia es poco común y relativamente rara. De hecho, sólo afecta a un 1% de la población. Esto nos lleva a pensar que la mayoría de las personas que se hacen esta pregunta no padezcan este trastorno del sueño. Tal vez su problema se deba en mayor medida a una inadecuada higiene del sueño.

PASOS PARA DORMIR Y DESCANSAR

¿Cuáles son los síntomas más notables cuando no descansas lo suficiente?

“Duermo pero no descanso” tal vez sea una afirmación muy categórica, pero esta claro que quien la padece, la nota en su vida diaria. La fatiga, la falta de energía, el cansancio constante, la pérdida de concentración y sensorial, los problemas en el movimiento, la disminución de los niveles de atención y memoria, el dolor de cabeza, etc. son los primeros efectos que surgirán. El mayor problema es que, si esta situación se alarga mucho en el tiempo, las consecuencias pueden agravarse. Es probable que aumente la presión arterial y en consecuencia, también aumente el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.

Toda esta serie de problemas pueden acabar influyendo en nuestra vida laboral, personal, e incluso, en nuestra propia autoestima.

Por otro lado, pueden desarrollarse una serie de problemas metabólicos a raíz de estos problemas del sueño como pesadez estomacal, sobrepeso y obesidad, así como un notable incremento del riesgo de resistencia a la insulina. Todo ello sin olvidar los efectos psicológicos como la constante irritabilidad, ansiedad, mayor tendencia a la depresión…

Toda esta serie de problemas acaban influyendo, irremediablemente, a la vida laboral y personal, e incluso, a nuestra propia autoestima.

Hábitos para dormir y ahora sí, descansar

Es hora de revisar nuestros hábitos antes de irnos a dormir para eliminar aquellos que afectan negativamente a nuestro descanso. Se hace necesario empezar a incorporar todos aquellos que lo potencian. Una adecuada higiene del sueño es el mejor comienzo para hacer frente a esta situación.

  • Trata de cumplir unos horarios regulares y mantén unas rutinas antes de acostarte.

 

 

  • Elimina los dispositivos electrónicos en las horas previas a dormir. Evita trabajar hasta tarde y otórgate un momento de desconexión al final del día apagando todos los dispositivos electrónicos que tengas a tu alcance. Su uso genera una gran actividad cerebral, impidiendo que nos relajemos, haciéndonos soñar más durante la noche y dificultando el descanso óptimo.

las funciones del sueño

  • Haz ejercicio, pero no antes de dormir. Si bien es cierto que el ejercicio de manera regular es beneficioso para conciliar mejor el sueño por las noches (además de para tu salud), el deporte intenso las horas previas a acostarnos altera nuestro descanso. Es contraproducente, por ejemplo, esos entrenamientos de niños a altas horas de la tarde, casi en la noche, pues esta actividad tan próxima a las horas de sueño puede dificultar la tarea de dormir a los chicos. Lo óptimo es hacer ejercicio a medio día o a media tarde. Verás cómo descansas mejor por las noches.

 

  • Cuida el entorno donde vas a dormir. Al igual que cuidas tu mesa de trabajo o de estudio, el entorno donde vayamos a descansar debe estar lo más cuidado posible para fomentar nuestro buen dormir. Saca de tu dormitorio los elementos que perturben tu descanso como televisores, tablets, móviles, etc. Asegúrate de tener una buena temperatura, buena ventilación, ropa cómoda y la oscuridad necesaria que te permita dormir fácil y de un tirón. Como dice nuestro «coach del sueño» Jesús Vela, tu habitación debe convertirse en un verdadero “santuario” del descanso.

 

 

  • Cuidado con el estado de tu equipo de descanso. Un equipo de descanso desgastado puede ser uno de los principales motivos que nos impide descansar correctamente. La almohada o el colchón son elementos clave en el descanso y debemos de elegir los elementos cuyas características se adapten más a nuestras necesidades personales.

 

Prueba con todos estos buenos hábitos. Tal vez ese “duermo pero no descanso” desaparezca por fin de tu día a día.

Son muchas las razones por las que nos puede costar conciliar el sueño. El trabajo, las relaciones personales, la familia, asuntos económicos… pueden robarnos el sueño de vez en cuando. A lo mejor te sucede de forma recurrente. En el caso de que lo normal para ti fuera no poder dormir o desvelarte a altas horas de la madrugada y ser incapaz de poder volver a dormirte, estaríamos ante un trastorno del sueño conocido como insomnio.

Si este es tu caso, no tienes por qué alarmarte. En España, nueve de cada diez españoles declara haber sufrido estrés en los últimos 12 meses, aunque la mayoría (57,70%) lo sufre ocasionalmente. Pero cuando esto ocurre de manera ocasional, no tienes por qué alarmarte. Al contrario, trata de mantener la calma y prueba a hacer estas técnicas de relajación para dormir bien en aquellas noches tan largas en las que dormir parece misión imposible.

Técnicas de relajación para dormir bien

A continuación te dejamos unos consejos que te ayudarán a relajarte y conciliar el sueño más rápido. Ponlas en práctica para no ver pasar la noche viendo todas las horas del reloj.

Respiración profunda

Es una de las técnicas de relajación para dormir bien más extendidas. Seguramente, sea la primera a la que recurrimos cuando nos cuesta dormir.

Si quieres empezar a usarla, lo primero que tendrás que hacer es sentarte o tumbarte en una posición en la que te encuentre cómodo y colocar una mano en el pecho y otra en el estómago. Posteriormente, y con los ojos cerrados, debes tratar de relajar todos los músculos del cuerpo. Sobre todo, has de centrarte en aflojar los músculos faciales (cara, mandíbula, cuello…) pues estos suelen acumular mucha tensión durante el día ¡Evita no cruzar ni los brazos ni piernas!

A continuación, trata de inhalar lentamente mientras notas como se eleva tu abdomen, mantén la respiración unos segundos y exhala lentamente sintiendo como éste desciende. Otra forma de ejecutar esta técnica puede ser con el método 4-7-8 que consistirá en seguir los mismos pasos descritos, pero contando los segundos que tardas en realizar cada una de las directrices. Es decir, inhalas durante 4 segundos, aguantas la respiración 7 y exhalas durante 8.

Inhibición por micromovimientos

Con ayuda de micromovimientos suaves puedes ayudar a tu organismo a reducir la estimulación y potenciar su inhibición. Tumbado en la cama, examina tu postura, la gravedad que ejerce tu peso sobre el colchón y tu respiración. Después, elige un micromovimiento. Este puede ser mover lentamente un pulgar o un dedo del pie a la vez que inspires aire y, cuando comiences a expirar, dejar de hacer el movimiento.

En este instante, debes sentir como los pensamientos se diluyen a la vez que expulsas el aire y el micromovimiento deja de producirse. Repetir este ciclo durante 8 minutos, descansar 5 minutos y volver a empezar, pero esta vez de un modo más suave, será la pauta completa para ejecutarlo.

Visualización

Esta consiste básicamente, en evocar y visualizar mentalmente tus mejores momentos del día o de la semana, aquellos que te han evocado emociones positivas. Es una técnica muy sencilla de relajación para dormir bien cuyo fin último es focalizar nuestra atención en aquellas cosas que nos hacen sentir en paz, que nos transmiten tranquilidad e inducen a la calma. Busca un lugar confortable y seguro como tu cama, cierra los ojos y realiza una correcta respiración mientras pasan por tu mente todos esos momentos que merecen la pena ser recordados.

La clave de la visualización es que centres la mayoría de tus esfuerzos en reproducir las vivencias con el mayor número de detalles para que los problemas y el estrés desaparezcan y puedas olvidarte de los problemas a la hora de dormir.

Conteo regresivo

¿Quién no ha probado a contar ovejitas para poder dormir? Pues por si no lo sabías, es una muy buena técnica de relajación para dormir con el único matiz de que, en vez de contar hacia delante, deberás elegir un número elevado e ir descendiendo, sin prisas, hasta llegar a cero (o que te quedes dormido sin darte cuenta antes de terminar). Puedes visualizando los dígitos, o cualquier otra forma (las famosas ovejitas) para aumentar tu concentración.

 

guía del buen dormir

 

Consejos para que conciliar el sueño sea mucho más fácil

Además de todas estas técnicas de relajación para dormir bien y despertarte aún mejor, podemos recomendarte ciertos hábitos que te ayudarán a descansar plenamente. Lo primero de todo, establece un horario para meterte en la cama en función de la hora a la que tengas que levantarte el día siguiente de manera que, consigas dormir entre 7 y 9 horas.

Puedes tomar una infusión o alguna bebida relajante antes de dormir, pues hay evidencias demostradas de que hacerlo mejora la calidad del sueño. Algunas alternativas muy buenas son la manzanilla, la valeriana, la lavanda, la melisa, la pasiflora, etc.

Escuchar música relajante, dejar de usar las pantallas dos horas antes de acostarnos, cenar ligero, darte una ducha relajante o mantener una temperatura de nuestra habitación adecuada también son consejos muy útiles para mantener una buena higiene del sueño.

 

Como ya sabemos, El Buen Dormir es mucho más que tener los productos de descanso adecuados a nuestras necesidades. Debemos ser conscientes que también necesitamos los mejores alimentos para dormir bien.

Nuestra alimentación está íntimamente ligada a nuestra calidad de sueño. En este sentido, diversos estudios confirman que un buen descanso está directamente relacionado con la prevención del sobrepeso. De igual modo, es bien sabido que uno de los factores que más influye en dormir bien por las noches tiene que ver con la hora a la que cenamos y la cantidad y tipología de alimentos que ingerimos en esa última comida del día. Y es que, cuanto más tarde cenamos, más tardamos en procesar todos esos alimentos.

En este artículo vamos a descubrirte algunos de los ingredientes básicos para conseguir El Buen Dormir, lo que a buen seguro mejorará tu descanso. Algo que notarás, poco a poco, por dentro y por fuera.

Prepárate para anotar algunos alimentos que nunca deben faltar en tu cesta de la compra si tu objetivo es dormir bien:

  • El plátano es rico en hidratos de carbono y fibra, favorece la sensación de saciedad y posee abundantes minerales como potasio, magnesio y triptófano.
  • Las almendras son fuente de grasas y proteínas saludables, aportan calcio y nos hacen sentir saciados al comer. ¿La mejor forma de comer almendras? Déjalas en remojo unas 8 horas en agua y estarán listas para comer.
  • Los dátiles son ricos en aminoácidos, minerales y vitaminas del grupo B. Esta fruta calma el estrés y tiene una alta densidad nutricional.
  • El sésamo es rico en grasas saludables, proteínas, calcio y magnesio. Junto con las semillas chía, destaca por su alto contenido en triptófano.
  • Los cereales integrales son ricos en vitaminas del grupo B, lo que garantiza la correcta transformación del triptófano en melatonina. Los cereales integrales además de proteínas, aportan hidratos de absorción lenta, lo que nos ayuda a sentirnos saciados.
  • La leche es todo un clásico en alimentación saludable, su alto contenido en triptófano es esencial para tener unos niveles de serotonina y melatonina adecuados.
  • El pescado azul tampoco podría faltar, destacando el salmón y el atún, que aportan grasas saludables que nos llenan de energía.
  • El aguacate no es sólo una fruta de moda por su versatilidad, también es una pieza perfecta para tener una buena fuente de triptófano.

Además de éstos, otros como las nueces, la avena, los frutos rojos o, dentro de los ricos en proteínas, algunos como los huevos, el pollo o el pavo, son los más indicados para garantizar un buen descanso por las noches.

guía del buen dormir

Por último, y al igual que hay alimentos que mejoran tu descanso, también tenemos para ti una lista de alimentos que debes evitar para dormir bien:

  • Café y cafeína en general. Evitar al máximo todos los excitantes antes de dormir.
  • Carnes rojas. Contienen proteínas y grasas saturadas de difícil digestión.
  • Mantequilla.
  • Comidas especiadas. De muy difícil digestión, lo que empeorará la calidad de tu descanso.
  • Evitar el pan, las harinas y los azúcares refinados en general.

Y recuerda siempre que comer bien es dormir mejor. ¡Felices sueños!

 

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