En el ajetreado mundo moderno, el sueño se ha convertido en un bien preciado, y su impacto en la salud general es cada vez más evidente. Desde una perspectiva de bienestar integral, la relación entre la calidad del sueño y la salud cardiovascular emerge como un tema de vital importancia, en la que los cardiólogos y especialistas en medicina del sueño se encuentran en la posición de abordar esta interrelación y sus implicaciones para la prevención y el manejo de enfermedades cardiovasculares.

 

 Un 10% de la población general tiene insomnio crónico y, además, se presenta como síntoma transitorio en el 25-35% de la misma.

De esta manera, en el artículo de esta semana, contamos con la visión y los conocimientos de José Antonio Hurtado Martínez, facultativo especialista de Área en Cardiología en el Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca, para explorar cómo el sueño influye en la salud del corazón y qué consideraciones debemos tener en cuenta para mantener un sueño reparador.

 

 

¿Cómo la falta de sueño puede influir en la aparición y progresión de enfermedades cardiovasculares?

 

Desde hace varias décadas es conocido que la alteración en la duración y la calidad del sueño están relacionadas con mayor mortalidad y menor calidad de vida.

El insomnio se caracteriza por la insatisfacción con la cantidad o calidad del sueño, con uno o más de los siguientes criterios: dificultad para iniciar el sueño, dificultad para mantener el sueño (despertares frecuentes), despertar temprano, por lo menos tres veces por semana, durante tres meses.

La alteración del sueño causa malestar y un deterioro clínicamente significativo en la vida diaria, que se manifiesta por uno o más de estos problemas: fatiga, somnolencia diurna, alteración en la atención, concentración o memoria, alteración en el estado de ánimo, o en el comportamiento, deterioro del rendimiento laboral o académico o relaciones sociales o familiares. Un 10% de la población general tiene insomnio crónico y se presenta como síntoma transitorio en el 25-35%. Es más frecuente en ancianos y mujeres, y se relaciona con problemas de ansiedad, situaciones de estrés, enfermedades o consumo de sustancias.

El insomnio prolongado puede ser factor de riesgo independiente para las enfermedades cardiovasculares, hipertensión arterial y diabetes. La falta de sueño aumenta el riesgo de padecer hipertensión, insuficiencia cardíaca y enfermedad coronaria, sobre todo cuando se duerme menos de 6 horas diarias.

 

¿Existen diferencias significativas en el riesgo cardiovascular entre aquellos que tienen un sueño irregular o interrumpido en comparación con los que tienen un sueño de calidad?

 

Los pacientes con diagnóstico de insomnio tienen un 21-24% más de riesgo de padecer hipertensión arterial.

Se ha comprobado que existe una correlación importante entre el insomnio con el aumento de la rigidez arterial y la aterosclerosis carotidea. Las personas con síntomas de insomnio tienen un 41-55 % de mayor riesgo de infarto de miocardio, accidente cerebrovascular y enfermedad coronaria.

El trabajo nocturno también está relacionado con un mayor riesgo de problemas cardíacos. Las personas que trabajan en turnos de noche tienen un mayor riesgo de desarrollar un ritmo cardíaco irregular y a menudo anormalmente rápido llamado fibrilación auricular. Cuanto más tiempo y más frecuentemente las personas trabajaban en turnos nocturnos durante su vida, mayor es su riesgo.

despertar-precoz

¿Cuál es el papel de los trastornos del sueño, como la apnea del sueño, en el desarrollo de enfermedades cardíacas y cómo se relacionan estos trastornos con la función cardíaca?

 

La apnea del sueño es una patología que consiste en la obstrucción de la vía aérea cuando el paciente se encuentra dormido. Cuando esto sucede, genera una gran dificultad para el intercambio de gases y de aire, provocando la interrupción de la respiración y un fuerte ronquido. Se denomina apnea cuando la pausa respiratoria es de al menos unos diez segundos.

Las apneas durante el sueño producen de forma aguda una serie de consecuencias en la circulación que incluyen: hipertensión arterial y pulmonar, incremento de la sobrecarga del corazón y disminución de la cantidad de sangre bombeada, fenómenos todos ellos resultado de la estimulación simpática, de las pausas y esfuerzos respiratorios, de las alteraciones en la presión intratorácica y de la falta de oxígeno y retención de carbónico

De forma crónica, el síndrome de apneas-hipopneas durante el sueño se ha relacionado con hipertensión arterial sistémica diurna, cardiopatía isquémica e insuficiencia cardiaca congestiva. Se ha observado que el tratamiento con presión positiva continua nasal nocturna sobre la vía aérea superior, disminuye el número de apneas centrales y también reduce los valores de presión arterial en pacientes con síndrome de apneas-hipopneas e hipertensión arterial.

Se define el síndrome de la apnea obstructiva del sueño, como la presencia de cinco o más eventos respiratorios por hora de sueño con síntomas o comorbilidades, o como la presencia de 15 eventos respiratorios por hora de sueño independiente de los síntomas y comorbilidades.

La implementación de la polisomnografía en las diagnostico del sueño permite identificar alteraciones que ocurren durante el sueño y establecer criterios para el tratamiento de la apnea del sueño. La importancia de realizar el diagnóstico temprano permite administrar la terapia con presión positiva en la vía aérea en diferentes modalidades y de esta manera modificar los mecanismos fisiopatológicos que alteran la arquitectura del sueño y la función cardiopulmonar.

 

¿Cómo podemos colaborar de manera más efectiva con especialistas en medicina del sueño para optimizar el manejo de los pacientes con enfermedades cardiovasculares y trastornos del sueño?

 

La investigación demuestra una clara asociación entre la alteración del sueño y un mayor riesgo de hipertensión arterial, enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares. Es fundamental colaborar de manera efectiva con especialistas en medicina del sueño para optimizar el manejo de estos pacientes, ofreciendo tratamientos personalizados que aborden tanto los trastornos del sueño como las condiciones cardiovasculares con un enfoque integral que considere la terapia conductual, los cambios en el estilo de vida y, cuando sea necesario, la terapia farmacológica.

 

Para el tratamiento del insomnio resulta importante obtener una buena historia clínica, en la que se debe recoger la información sobre tiempo de insomnio y su naturaleza: insomnio de conciliación, de mantenimiento o de despertar precoz. El paciente debe detallar las características del ciclo sueño-vigilia (horas de acostarse y levantarse, la cantidad de tiempo que se tarda en dormir al acostarse, sueño diurno), y el consumo de fármacos, café, alcohol o drogas.

En segundo lugar, hay que realizar estudios polisomnográficos para confirmar el diagnóstico de los trastornos del sueño y determinar su gravedad. Estos estudios también son útiles para monitorear la respuesta al tratamiento a lo largo del tiempo.

Coordinar el tratamiento tanto farmacológico como no farmacológico de los trastornos del sueño con el especialista es otra medida crucial. Esto implica considerar las posibles interacciones, contraindicaciones y efectos adversos de los medicamentos, así como las preferencias y características individuales de cada paciente.

Recomendar medidas de higiene del sueño, como mantener un horario regular de sueño, evitar el consumo de alcohol, cafeína y tabaco, realizar ejercicio físico moderado, y crear un ambiente cómodo y silencioso en el dormitorio, también son acciones importantes para mejorar la calidad del sueño de los pacientes.

Por último, es esencial realizar un seguimiento periódico de los pacientes con enfermedades cardiovasculares y trastornos del sueño. Esto implica evaluar la adherencia al tratamiento, la evolución de los síntomas, la calidad del sueño y la aparición de complicaciones o efectos secundarios a lo largo del tiempo.

 

Nueva llamada a la acción

El sueño es una función biológica de gran importancia para el óptimo desarrollo del ser humano. Por lo tanto, una alteración en el sueño o la privación del mismo puede generar repercusiones negativas en el funcionamiento diario de las personas.

Dentro del ámbito académico, la relación entre la alteración del sueño y el rendimiento de los estudiantes es un tema relevante y de creciente interés.

Diversos estudios han demostrado que los estudiantes que descansan pocas horas o no tienen un sueño de calidad, tienen peor rendimiento académico en comparación con los que no tienen un déficit de sueño. El sueño inadecuado afecta negativamente a la capacidad de los alumnos de retener información, y dificulta la atención y la concentración.

Asimismo, se ha observado que los estudiantes que no duermen lo suficiente, se ven afectados en su estado de ánimo y bienestar emocional, experimentando irritabilidad, ansiedad o depresión, lo que afecta a sus resultados escolares.

Desafortunadamente, cada vez son más los estudiantes que presentan problemas de insomnio, mala calidad del sueño, desajustes del sistema circadiano y trastornos del sueño. Estos problemas pueden estar causados por altos niveles de estrés, ansiedad, el uso de dispositivos electrónicos, el consumo de sustancias o el ambiente escolar.

Existen múltiples enfoques y estrategias que pueden favorecer el sueño de los estudiantes, y los psicólogos y pedagogos desempeñan un papel fundamental en este sentido. Estas serían algunas de las acciones que estos profesionales pueden realizar para ayudar a los estudiantes a dormir mejor:

1. Asesorar al alumnado, tutores y familias sobre la importancia del sueño y sus beneficios para la salud y el aprendizaje. El descanso nocturno es una función vital que influye en el desarrollo físico, cognitivo y emocional de los estudiantes. Un sueño adecuado fortalece el sistema inmunológico, regula las hormonas, mejora el estado de ánimo, la concentración, la memoria y el facilita el aprendizaje. Por el contrario, un sueño insuficiente o de mala calidad puede provocar problemas de salud, estrés, ansiedad, depresión, irritabilidad, bajo rendimiento académico y dificultades en las relaciones interpersonales. Los psicólogos educativos y pedagogos pueden informar y sensibilizar a los estudiantes, tutores y familias sobre estas cuestiones y ofrecerles pautas y recursos para favorecer un sueño saludable.

 

2. Colaborar con los profesores y la dirección para promover una cultura escolar que respete los ritmos biológicos y las necesidades de descanso de los estudiantes. Los psicólogos educativos pueden colaborar con los profesores y la dirección del centro educativo para proponer y aplicar medidas que favorezcan una cultura escolar respetuosa con el sueño, como flexibilizar los horarios, reducir la carga de deberes, evitar las pruebas y exámenes tempranos, etc.

 

3. Fomentar hábitos del sueño saludables: La higiene del sueño es fundamental para disfrutar de un descanso de calidad. Se debe enseñar a los alumnos la importancia de mantener horarios regulares, evitar la cafeína, no realizar ejercicio físico intenso en las horas previas a dormir, y limitar la exposición a pantallas y aparatos electrónicos.

 

4. Evaluación y detección de problemas de sueño: Los psicólogos y pedagogos pueden colaborar con profesionales de la salud realizando evaluaciones preliminares para detectar posibles trastornos de sueño en los estudiantes. De este modo, pueden derivar a los alumnos que lo necesiten a médicos especialistas del sueño para que puedan recibir el tratamiento adecuado.

 

5. Apoyo emocional y gestión del estrés:  Proporcionar apoyo emocional y enseñar habilidades de afrontamiento puede ayudar a los estudiantes a manejar mejor el estrés y mejorar la calidad del descanso. Los psicólogos y pedagogos pueden enseñar a los alumnos técnicas de relajación, respiración y meditación que ayuden a conciliar el sueño y a dormir profundamente.

 

6. Crear un ambiente escolar positivo: Fomentar un clima escolar favorable y seguro, que impulse la empatía, el trabajo en equipo, el respeto y la confianza entre los estudiantes, y que prevenga el acoso, la violencia, la discriminación y el abuso.

Foto de Kinga Howard en Unsplash

 

En resumidas cuentas, los psicólogos educativos y pedagogos pueden implementar diversas estrategias para abordar los problemas de sueño habituales, como el insomnio y los trastornos del ritmo circadiano, y ayudar a los estudiantes a establecer hábitos saludables de sueño que mejoren su concentración, memoria y aprendizaje.

Asimismo, una colaboración estrecha con profesionales de la salud permitiría brindar una atención integral a aquellos alumnos que enfrentan dificultades para conciliar el sueño, fortaleciendo así su bienestar en general.

 

Nueva llamada a la acción

Dormir bien es esencial para nuestra salud física y mental, y el ambiente en el que descansamos juega un papel crucial en la calidad de nuestro sueño.
Hoy venimos a hablar del humidificador, un dispositivo que influye activamente en el ambiente de nuestro espacio de descanso.

¿Cómo funciona el humidificador?

La función principal del humidificador es aumentar la humedad del aire de un determinado espacio, agregando vapor de agua o agua nebulizada al entorno. Estos dispositivos son comúnmente utilizados en lugares donde el aire tiende a estar seco, como en invierno cuando se utiliza calefacción central, en climas áridos o en ambientes con aire acondicionado.

 

humidificador para dormir

¿Cuáles serían los beneficios de dormir con un humidificador?

  1. Alivio para Problemas Respiratorios.

    Para aquellos que sufren de sinusitis o asma, un humidificador puede ser un buen aliado. Mantener niveles adecuados de humedad ayuda a suavizar las vías respiratorias manteniéndolas húmedas, facilitando la respiración y reduciendo la frecuencia de los síntomas. En este caso, te aconsejamos consultar antes con un especialista de la salud para que determine qué tipo de humidificador sería el más adecuado para ti.

  2. Reducción del ronquido.

    El ronquido puede ser causado por varios factores, uno de los más habituales es la sequedad en la garganta y las fosas nasales que se produce cuando dormimos.
    Introducir un humidificador en la habitación puede aliviar esta irritación, reduciendo la frecuencia y la intensidad del ronquido y contribuyendo a un sueño más profundo y reparador. Esto no solo beneficia a la persona que ronca, sino también a sus compañeros de cama, creando un entorno más tranquilo y propicio para el sueño.

  3. Mejora del cuidado de la piel.

    La sequedad del aire también puede afectar a nuestra piel, agravando problemas dermatológicos como la piel seca o eczema. El uso de un humidificador contribuye a mantener la piel hidratada, reduciendo la posibilidad de resequedad, descamación y picor y manteniendo una piel más suave y saludable a largo plazo.

  4. Prevención de la resequedad en la garganta.

    Durante las horas del día, a pesar de estar en espacios con bajo nivel de humedad y que tienden a resecarse, podemos hidratarnos con agua u otras bebidas. Por el contrario, durante las horas de sueño profundo no solemos beber agua, pudiendo llegar a pasar más de 5 o 6 horas seguidas sin ingerir ningún líquido.
    El uso de humificador durante el descanso, ayuda a mantener la hidratación de la garganta, evitando la resequedad y síntomas molestos durante la noche y al día siguiente.
    Además, previene el desarrollo de problemas como la faringitis o la sinusitis.

Si estás pensando en hacerte con uno de estos dispositivos, debes saber que el tipo de humificador adecuado dependerá de tus necesidades específicas y del entorno en el que planeas utilizarlo. Hoy en día existen infinidad de tipos y modelos de humidificadores que podrás combinar con el diseño de tu habitación o espacio.

Como ves, son muchas las ventajas de usar un humidificador en tu dormitorio., desde mejorar la salud respiratoria hasta mantener una piel radiante, siendo una herramienta valiosa para optimizar nuestro tiempo de descanso y despertar sintiéndonos revitalizados.
Si te ha interesado este artículo y quieres seguir aprendiendo muchas más curiosidades sobre temas relacionados con el descanso, te invitamos a seguir nuestro blog “El Buen Dormir” para más tips y curiosidades del día a día.

¡Hasta pronto!

Nueva llamada a la acción

Agendas repletas de planes y compromisos, poco tiempo libre, necesidad de llegar a todo y de llegar a tiempo… Todo esto supone que sean muchas las personas que optan por sacrificar horas de sueño con el objetivo de ganar horas y así, hacer los días “más largos”.

Este hábito presenta innegables consecuencias que van más allá de tomarse una buena taza de café al día siguiente y atrasar la somnolencia, algo que, como ya hemos comentado en otras ocasiones es, citando al sabio refranero español: “pan para hoy y hambre para mañana”.

Y es que, la falta de sueño se ha convertido en una epidemia silenciosa que mina el rendimiento humano en todos los ámbitos de la vida.

La privación del sueño no solo afecta el estado de ánimo y a la energía con la que nos enfrentamos al día a día, sino que también tiene un impacto significativo en el rendimiento cognitivo y físico: está demostrado que la falta de sueño reduce la capacidad de concentración, la memoria, la toma de decisiones y la resolución de problemas.

Asimismo, la falta de sueño debilita el sistema inmunológico, aumentando el riesgo de sufrir enfermedades y trastornos crónicos. De este modo, el déficit crónico de sueño se relaciona con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, obesidad y trastornos mentales como la depresión y la ansiedad.

Estos riesgos son especialmente preocupantes dado el aumento de casos de trastornos del sueño en la sociedad moderna.

 

privación del sueño¿Sabías que la Sociedad Española de Neurología (SEN) estima que más de 12 millones de personas en España no descansan de forma adecuada? Además, según los datos de esta misma sociedad científica, 4 millones de personas padecen algún tipo de trastorno del sueño crónico y grave.

Siguiendo estas líneas, es alarmante que casi la mitad (el 48%) de la población adulta española y el 25% de la población infantil afirma no tener un sueño de calidad. Pero, ¿cómo podemos determinar que el sueño haya sido de calidad?

Hay tres puntos básicos que considerar:

  • La duración: si el tiempo de sueño ha sido suficiente para sentirnos descansados al día siguiente.
  • La continuidad: la capacidad de dormir sin interrupciones.
  • La profundidad: si ha sido lo suficientemente profundo para considerarlo restaurador.

 

La doctora Nuria Roure, experta en insomnio, sueño y descanso cuenta que, «si las emociones fuesen los pedales de un coche, un buen descanso permitiría un correcto equilibrio entre el uso del acelerador y del freno. La falta de sueño, sin embargo, sería el equivalente a conducir sin frenos.» Esto explicaría que, cuando no dormimos correctamente seamos más irracionales e impulsivos, pues nos dejamos llevar por nuestros instintos más primitivos: tendemos a comer comida “basura”, a perder los nervios más rápidamente o estar más ansiosos.

 

Hacia una Cultura del Sueño Saludable

Como explica la Dra. Ana Fernández Arcos: «Para tener buenos hábitos de sueño es fundamental no solo intentar dormir las horas suficientes acordes con nuestra edad, sino tener un horario de sueño regular. […] Por otra parte, el entorno donde dormimos desempeña un papel fundamental para conseguir dormir mejor. Factores como permanecer a oscuras y en silencio y tratar de evitar el estrés alejando aquellos elementos que pueden sobreexcitarnos antes de ir dormir, como puede ser el uso de móviles u ordenadores, también son medidas a tener en cuenta.»

 

La falta de sueño afecta nuestras emociones y, a largo plazo, puede tener un impacto devastador en nuestra salud mental. Por lo tanto, es crucial promover una cultura del sueño saludable que reconozca la importancia del descanso adecuado para una vida plena y saludable. Para revertir esta epidemia silenciosa se requiere de un cambio cultural fundamental en la forma en que valoramos el sueño. Este enfoque no solo implica la necesidad de concienciar sobre la importancia del descanso, sino también fomentar prácticas y políticas que lo promuevan activamente: desde la implementación de horarios laborales más flexibles que permitan a las personas gestionar mejor su tiempo de descanso, hasta la creación de entornos más propicios para dormir, con acciones como la reducción del ruido y la luz artificial en las ciudades.

 

En definitiva, valorar el descanso y hacer que este sea de calidad, es de vital importancia para nuestra salud y física y mental. Con ello, no solo estaremos creando una sociedad más productiva, también una sociedad más feliz.

CTA Warm Up

Viajar es emocionante y siempre enriquecedor, pero cuando lo haces de manera frecuente y a destinos de larga distancia, es muy probable que tu descanso se vea perjudicado por el conocido (y temido) jet lag. Este desfase horario puede dejarte desorientado y con problemas para conciliar el sueño. Por ello, vamos a repasar distintos consejos que te permitirán afrontar esta descomposición horaria con mayor facilidad, permitiéndote ser más productivo en tu nuevo destino.

 

Antes de llegar al destino

1. Ajusta tu horario de sueño antes del viaje.

Antes de partir, intenta ajustar gradualmente tu horario de sueño al de tu destino. Este cambio progresivo puede ayudar a minimizar el impacto del jet lag una vez que llegues.

Si vuelas hacia el este, es posible que te resulte más difícil, ya que «pierdes» tiempo. De esta manera, se recomienda llegar al destino por la mañana. Aun así, te recomendamos que los días previos te acuestes una o dos horas antes de lo que acostumbras.
En cambio, si viajas al oeste, estarás “ganando” tiempo, por lo que trata de ir a la cama una hora más tarde durante un par de días antes del viaje. En estos destinos se suele recomendar llegar por la tarde.

Además, si en tu destino es de noche, intenta dormir en el avión. Los tapones para los oídos, los auriculares y los antifaces pueden ser tus mejores aliados, te ayudarán a bloquear el ruido y la luz. Pero recuerda: si en tu destino es de día, resiste el impulso de dormir.

 

2. Hazte al nuevo horario antes de llegar. 

Ajusta el reloj de tu teléfono a la hora del nuevo destino antes de viajar.

A su vez, si es posible, intenta comer en un horario más cercano al que comerás en el viaje para que, una vez que llegues, estés más sincronizado con las comidas de la hora local. Comer en el horario local puede ser una herramienta útil para sincronizar tu cuerpo con el ritmo diario de tu destino.

 

3. Mantente hidratado.

Los vuelos aéreos pueden provocar deshidratación debido a la baja humedad en la cabina, agravando los síntomas. Ni zumos, ni refrescos azucarados, lo más recomendable durante el vuelo es beber mucha agua.

Y aunque el alcohol te puede ayudar a quedarte dormido, puede dañar la calidad del sueño, e incluso si se produce resaca, empeorará los efectos del Jet Lag.

Lo mismo ocurre con la cafeína, que puede contribuir a la deshidratación y afectar negativamente a tu sueño.

 

4. Mantente en movimiento dentro de lo posible. 

Además de beber agua, es importante que no pases muchas horas sentado en tu asiento. Es necesario mantener la circulación de la sangre.

 

hombre experimentando jet lag

En el destino

5. Aprovecha la luz natural.

Recibir la luz del sol es clave para regular tu ritmo circadiano y ayuda en gran medida a que el cuerpo se adapte a las nuevas condiciones del destino, pues influye en la regulación de la melatonina.

Intenta pasar tiempo al aire libre durante el día, especialmente bajo la luz del sol. Esto ayuda a tu cuerpo a ajustarse al nuevo horario y a reducir los efectos del desfase horario.

 

6. Establece una rutina de sueño consistente.
Una vez en el destino, intenta establecer una rutina de sueño consistente. Ve a la cama y despiértate a la misma hora todos los días para ayudar a tu cuerpo a adaptarse al nuevo horario rápidamente.

 

7. La siesta: tu peor enemigo.
Aunque estés cansado, una vez que llegues a destino, intenta no dormir hasta que sea de noche.

Si sientes la necesidad de tomar una siesta, trata de limitarla a 30 minutos como máximo. Una siesta corta puede ayudarte a recargar energías sin interferir en tu capacidad para conciliar el sueño por la noche.

 

8. Ejercicio moderado.
La actividad física moderada puede ayudar a mejorar la calidad del sueño y reducir el estrés asociado al jet lag. Realiza ejercicio durante el día, preferiblemente al aire libre, para obtener los beneficios adicionales de la exposición a la luz natural.

 

Al seguir estos consejos, podrás minimizar en gran medida los efectos del jet lag y disfrutar de tu viaje al máximo.

Recuerda que cada persona es única, así que experimenta con estas sugerencias y encuentra la combinación que funcione mejor para ti. ¡Buen viaje y dulces sueños!

 

decalogo mejorar descanso

Todos hemos oído hablar de la importancia de practicar deporte y ser constantes en ello. También sabemos que la calidad del sueño afecta directamente a nuestra productividad en todos los sentidos. Pero, ¿qué relación hay entre la actividad física y la calidad del sueño?, ¿cómo afecta nuestro descanso a nuestro rendimiento físico? Hemos hablado con un profesional del deporte para abordar estas cuestiones. ¡Sigue leyendo, te lo contamos todo!

Juan Antonio Campos es doctor en Ciencias del Deporte, experto en readaptación de lesiones, entrenador personal orientado a la salud y licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. Desde «El Buen Dormir» hemos querido que nos ofrezca su perspectiva como profesional del deporte acerca de la importancia del descanso y de cómo afecta a la práctica deportiva.

  • ¿Qué papel juegan la rutina de sueño y los hábitos antes de acostarse en el rendimiento físico? 

Es muy importante tener una rutina de sueño para que nuestro cuerpo aprenda a ir preparándose para dormir y pueda recuperarse cada día. Si no disponemos de ella, puede que algunas noches sintamos que nuestro cuerpo está activo, que necesitemos ir a dormir mucho antes de lo habitual, o que sintamos que el despertador suena demasiado pronto. En cualquiera de los casos, estaremos impidiendo la recuperación total del cuerpo. 

Entre las principales rutinas de sueño podemos encontrar el hábito de practicar deporte con regularidad para que exista un gasto energético y se necesite un reposo posterior con el fin de recuperar esa energía; acostarse y levantarse a la misma hora; realizar comidas regulares y no copiosas; usar ropa cómoda y no pesada para dormir, y hacerlo en un ambiente agradable con una temperatura no demasiado elevada; realizar actividades de desaceleración como leer, y no de activación como el uso de pantallas; realizar actividades de relajación o establecer una rutina para acostarse (tomar una infusión, posteriormente lavarse los dientes e ir a la cama) para que el cuerpo aprenda a ir preparándose para el sueño.

«Muchos deportistas no tienen estrategias de sueño antes o después del ejercicio o la competición, y yo creo que son de vital importancia».

"El Buen Dormir". Cómo la alimentación puede mejorar tu descanso

Entre las estrategias más destacadas encontramos las siestas, que ayudan a recuperar entre sesiones de un mismo día, a evitar la somnolencia diurna, o a competir mejor en actividades nocturnas. Aunque para las siestas, hay que tener en cuenta que deben tomarse a primera hora de la tarde, y con una duración de unos 30 minutos, ya que de lo contrario pueden afectar negativamente al sueño nocturno. Otra estrategia es la de cuadrar los horarios de entrenamientos, no realizando entrenamientos en las 2 horas previas al sueño. Es muy curioso, pero la mayoría de los deportistas no consiguen llegar al mínimo de horas de sueño por falta de organización, por lo que si acostumbramos al cuerpo a un horario de acostarse y despertarse tanto los días de entrenamiento como los de descanso, éste aprovechará mejor esas horas de sueño, y además podremos aumentar las horas de sueño nocturno. 

Otras estrategias importantes respecto a la higiene del sueño pueden ser el aumento a la exposición solar por el día para regular la melatonina y la serotonina, o el ambiente de sueño (la temperatura de la habitación no debe ser demasiado alta para que el cuerpo no tenga que trabajar en enfriarse, más bien en torno a los 20 grados para que la homeostasis del cuerpo funcione de forma correcta; más oscuridad que luces, ya que las luces hacen que el cuerpo genere serotonina que activa el cuerpo en lugar de melatonina, que relaja).

Cuando ingieres un alimento, el cuerpo se activa para digerir, absorber y metabolizar los nutrientes. Si sigues una rutina de horas, tu cuerpo se prepara y anticipa a tus ingestas. Pero si por el contrario no llevas una rutina de comidas, tu cuerpo no estará preparado y lo más grave, si lo intentas relajar para dormir cuando todavía está en funcionamiento, no lo hará de la manera más eficiente, por lo que se aconseja cenar como mínimo dos horas antes de acostarse, y cenas no copiosas, sino más fáciles de digerir. Los expertos aconsejan desayunar muy bien, comer menos y cenar poco.

«Al dormir menos, (…) tu gasto calórico disminuye»

En definitiva, la falta de deporte hace que nuestro cuerpo no se active lo suficiente (cuando duermes poco, se produce una activación del sistema nervioso simpático, un incremento del cortisol por la noche y concentraciones mayores de la hormona del crecimiento por el día, tres factores que aumentan el nivel de glucosa). Al dormir menos, tienes más probabilidad de picotear y estar más cansado, por lo que tienes menos ganas de hacer actividades físicas y tu gasto calórico disminuye. 

Juan Antonio Campos

  • ¿Cómo afecta la calidad del sueño al desempeño del entrenamiento o actividad física?

Los deportistas padecen alteraciones del sueño con más frecuencia que la población general por varios motivos, como por su estilo de vida (lesiones, esfuerzos…), viajes, estimulantes como la cafeína o los dispositivos electrónicos, o su continua ansiedad por no defraudar y superarse. Este aumento del nivel de competitividad siempre hace disminuir el sueño, sobre todo antes de las competiciones. Esta disminución del sueño y de la calidad de su descanso afecta negativamente a su rendimiento. 

El rendimiento deportivo se puede ver afectado por una mala calidad del sueño afectando por ejemplo en la resistencia (aumento de pulsaciones por cansancio, lo que disminuye nuestra capacidad aeróbica), velocidad (aumento de la rigidez muscular que impide una correcta activación), fuerza (menos energía, lo que nos impide realizar los procesos de reclutamiento de fibras de forma correcta), atención, función ejecutiva y aprendizaje (ya que nuestra capacidad cognitiva disminuye con la falta de sueño). 

  • ¿Hay alguna relación entre el descanso y la prevención de lesiones durante la actividad física?¿Cómo afecta la calidad del sueño al proceso de recuperación muscular después del ejercicio?

Cuando pensamos que el organismo se acostumbra a dormir poco, nos equivocamos y compensamos tomando cafés y estimulantes que perturban nuestros ritmos circadianos. 

La calidad del sueño aumenta cuando duermes en sincronía con tus ritmos circadianos, es decir, estando activo durante el día con la luz solar y durmiendo de noche en ausencia de esta, y no estimulando el cuerpo con luces artificiales. En cuanto a las horas, los estudios dicen que la mayoría de los adultos necesitan dormir entre 7 y 9 horas. Si a eso le sumamos una actividad física, ya sea intensa o liviana, el cuerpo necesitará recuperar esas alteraciones sufridas por la actividad, por lo que deberá descansar como mínimo esas horas para poder rendir al día siguiente. Eso sí, dormir más de la cuenta no es beneficioso

Además de recuperar mejor, el sueño también influye positivamente en aspectos como la coordinación, la agilidad o los estados de ánimo, por lo que si tenemos falta de sueño, estaremos más expuestos a problemas como la falta de atención o una menor agilidad. Esto puede hacernos fallar en la práctica deportiva y ocasionar lesiones.

 

  • ¿Cuál es la importancia de la alimentación y la hidratación en la calidad del sueño y la recuperación después del ejercicio?

La mala alimentación y la falta de sueño afectan directamente a la recuperación del organismo después del ejercicio debido a la disminución de la energía disponible para los procesos de recuperación del daño muscular y su posterior contracción. A nivel fisiológico, el sueño ayuda a la restauración de la función inmune, la recuperación muscular y del cartílago, así como del estrés de tensión/deformación generado por la actividad física. La serotonina y la melatonina son las dos moléculas encargadas de la regulación del sueño. Alimentos como el pescado azul, la fruta (como las cerezas o el kiwi) y la verdura, ayudan a regular el sueño. Alimentos con altos índices de grasas o procesados hacen que la digestión sea más lenta y que el cuerpo siga activo trabajando con ellos.

En cuanto a la hidratación, aunque el alcohol puede favorecer el inicio del sueño, también lo fragmenta y hace que aumenten los despertares nocturnos. La otra bebida importante es el café, si bien afecta más o menos a cada persona, un exceso del mismo está contraindicado, sobre todo para los deportistas, y especialmente pasada la tarde, ya que afecta al neurotransmisor responsable de ralentizar la adrenalina, y aunque consigas dormir, hace que no puedas llegar a la fase REM e impide la total recuperación del organismo. 

Y tú, ¿te habías parado a pensar en la relación entre ejercicio físico y sueño? Toma nota de todas estas indicaciones y mejora tu rendimiento deportivo gracias a la calidad de tu descanso.

Una práctica habitual en la búsqueda del sueño es recurrir a la música, podcast o sonidos relajantes y lo normal es usar auriculares para aislarnos del ruido exterior y oír el sonido con mayor calidad.

Sin embargo, dormir con auriculares puede tener algunos riesgos potenciales para la salud, aunque no necesariamente es perjudicial en todos los casos. Aquí hay os dejamos algunos puntos a considerar a favor y en contra:

 

Ventajas de dormir con auriculares:

  • Aíslan el ruido. Si vives en un entorno ruidoso o compartes habitación con alguien que ronca, los auriculares pueden ayudar a bloquear el ruido no deseado y crear un ambiente más tranquilo para dormir y una conciliación del sueño más rápida.
  • Sonidos relajantes o musicoterapia. Utilizar los auriculares para escuchar sonidos relajantes para dormir, como sonidos de lluvia, oleaje del mar o meditaciones guiadas, es una de las mejores técnicas para desconectar y conciliar el sueño.
  • Privacidad. Si deseas mantener en privado los contenidos que escuchas, con el uso de auriculares lo tendrás muy fácil. Además, evitas las molestias que puedas ocasionar a las personas que compartan estancia contigo.

 

Desventajas de dormir con auriculares:

  • Interrupción del sueño. Dormir con auriculares durante muchas horas puede ocasionar malestar o sensación de cansancio, ya que el sonido continuo durante toda la noche puede interferir con las fases del sueño.

Esto puede provocar un sueño mucho menos reparador y sensación de fatiga al despertar, ya que impide a nuestro cerebro pasar por las etapas de sueño necesaria para un descanso óptimo.

  • Daño auditivo. Exponer los oídos a niveles demasiado elevados de sonido durante horas, puede provocar tanto a corto y largo plazo lesiones o daños auditivos importantes. Los auriculares que se utilizan a un volumen excesivamente alto, terminan por dañar las células ciliadas del oído interno, lo que se traduce en una pérdida de audición con el tiempo.
  • Dolores y lesiones físicas. Cuando dormimos, no somos conscientes de la presión que ejercen los auriculares en los oídos, pudiendo causar molestias físicas y dolor después de un tiempo prolongado de uso. También debemos tener cuidado si los auriculares no están limpios o los compartimos con otras personas, porque existe el riesgo de desarrollar infecciones de oído por acumulación de bacterias.

Dormir con auriculares

 

Ahora bien, sabiendo los pros y contras más relevantes a tener en cuenta para el uso de auriculares al dormir, es necesario destacar también algunos tips y consejos que debes saber si eres fan de estos pequeños dispositivos.

  • Evita auriculares con cable. Los auriculares con cable pueden causarnos daños lesivos como el estrangulamiento o corte de circulación durante las horas de sueño. Hoy en día existen multitud de modelos de auriculares inalámbricos y con precios muy diversos que podemos sustituir por estos en situaciones como el descanso.
  • Reduce el volumen. Abusar del alto volumen de los auriculares resulta un riesgo para la salud de tus oídos. Si tenemos en cuenta que esta práctica se lleva a cabo durante las horas de sueño, es necesario considerar una moderación del volumen del sonido, para tratar de no causar daños que afecten a la capacidad auditiva.
  • Elige auriculares cómodos. Hay diversas variedades de auriculares por lo que, si sueles usarlos en largos ratos de tiempo, debes procurar usar unos que se adecuen a la forma de tus oídos, de manera que puedas llevarlos cómodos y no terminen causándote molestias.
  • Limita el tiempo de uso. La mayoría de aplicaciones y dispositivos móviles disponen de temporizadores, por lo que podrás programar el apagado y evitarás el impacto de los auriculares en los oídos durante toda la noche y que el sonido interfiera en el sueño.
  • Limpia los auriculares regularmente y evita compartirlos. Se trata de un dispositivo que se introduce en una zona altamente delicada, por lo que, si no llevamos a cabo una limpieza regular de los auriculares, podrían producirse consecuencias para la salud como la infección de oído.

Si eres del “team auriculares” a la hora de dormir, ya sabes cuales son los tips que debes llevar a cabo para su buen uso.  Esperamos que te haya servido de ayuda, te esperamos como cada semana en nuestro blog “El Buen Dormir”.

¡Hasta pronto!

Nueva llamada a la acción

Dormir es un estado natural de descanso en el que el cuerpo y la mente reducen su actividad consciente, permitiendo recargar energías y prepararse para el día siguiente. La cantidad y calidad del sueño son elementos importantes para asegurar un descanso adecuado y mantener la salud y el bienestar en general.

 

La calidad del sueño abarca la profundidad y la eficacia del descanso, que se refleja en la presencia de ciclos completos de sueño, incluyendo tanto el sueño REM como el sueño de ondas lentas o sueño profundo. Esta calidad puede verse influenciada por diversos factores, como el entorno de descanso (temperatura, ruido, nivel de oscuridad), la comodidad del colchón, los niveles de estrés, el estado de salud mental y física, así como los hábitos de sueño saludables que se mantengan.

 

La cantidad de sueño hace referencia a la duración total de la fase de descanso. Esta cantidad puede variar dependiendo de la edad y las necesidades individuales. En términos generales, los adultos suelen requerir entre 7 y 9 horas de sueño por noche para sentirse descansados y mantener un rendimiento adecuado durante el día, mientras que los niños y adolescentes tienden a necesitar más horas de sueño para un desarrollo y funcionamiento óptimos.

 

Horas de sueño recomendadas

Número de horas de sueño recomendadas según la National Sleep Foundation (USA)

¿Es mejor calidad o cantidad de sueño?

 

Como hemos mencionado anteriormente, el sueño de ondas lentas se intercala con el sueño REM (movimiento ocular rápido) a lo largo de la noche para formar ciclos completos de sueño. Este sueño profundo es una de las etapas más importantes del ciclo de sueño y se considera fundamental para la recuperación física y mental.

Durante esta fase, el cuerpo lleva a cabo procesos de reparación y regeneración de tejidos, y se produce la liberación de hormonas de crecimiento, que son importantes para el desarrollo y la reparación celular.

Según la investigadora Maiken Nedergaard, profesora de neurociencia en la Facultad de Medicina de la Universidad de Rochester, durante el sueño de ondas lentas el sistema glinfático se vuelve más activo y elimina los desechos de proteínas que están asociadas con enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.

La doctora Nedergaard afirma que este proceso de limpieza es esencial para mantener la salud y la función cerebral a largo plazo, llegando a la conclusión de que tener un sueño de calidad es fundamental para el mantenimiento de la salud cerebral y la prevención de enfermedades neurodegenerativas.

Otros estudios científicos han relacionado la mala calidad del sueño con el aumento del riesgo a sufrir enfermedades coronarias o del sistema cardiovascular. La falta de sueño profundo es asociada con una mayor incidencia de sobrepeso, obesidad, hipertensión arterial y niveles elevados de colesterol y triglicéridos, lo que afecta directamente a la salud cardiovascular.

En conclusión, la calidad del sueño es considerablemente más importante que la cantidad para el bienestar de nuestro organismo. Por esta razón, a pesar de haber dormido diez horas o más, podemos sentirnos fatigados al día siguiente, mientras que, con solo seis horas de sueño, podemos despertarnos perfectamente descansados si se han completado los ciclos de sueño sin interrupciones.

Nueva llamada a la acción
 

¿Cómo podemos mejorar la calidad del sueño?

 

Como ya hemos visto, mejorar la calidad de nuestro sueño es imprescindible para mantener la salud y el bienestar general. Te damos algunos consejos que puedes implementar para promover un sueño de mejor calidad:

 

  1. Establece un horario constante para dormir: Procura acostarte y levantarte a la misma hora todos los días, incluso los fines de semana. Esto contribuye a regular el ritmo circadiano interno y a mejorar la calidad del sueño.

 

  1. Reduce la exposición a dispositivos electrónicos antes de dormir: La luz azul emitida por teléfonos, tabletas y ordenadores, puede perturbar la producción de melatonina, la hormona del sueño. Procura limitar el uso de estos dispositivos al menos una hora antes de acostarte.

 

  1. Evita el consumo de cafeína y alcohol antes de dormir: Intenta evitar el consumo de cafeína por lo menos varias horas antes de acostarte, y limita el consumo de alcohol, ya que puede causar fragmentación del sueño.

 

  1. Incorpora ejercicio regular a tu rutina: El ejercicio físico puede mejorar la calidad del sueño, pero evita realizar actividades físicas intensas justo antes de acostarte, ya que pueden interferir con el descanso.

 

  1. Establece una rutina relajante antes de dormir: Dedica tiempo a actividades relajantes antes de acostarte, como leer, tomar un baño caliente o escuchar música suave. Esto puede preparar tu mente y cuerpo para el sueño.

 

  1. Crea un ambiente óptimo para dormir: Asegúrate de que tu habitación esté tranquila, oscura, fresca y cómoda. Utiliza cortinas opacas, tapones para los oídos o antifaces si es necesario para bloquear la luz y el ruido. En este sentido la elección del colchón adecuado es crucial para garantizar una calidad óptima del sueño. Un colchón que proporciona un soporte adecuado, reduce los puntos de presión, minimiza la transferencia de movimiento y promueve la comodidad y la higiene, contribuirá significativamente a un sueño reparador y revitalizador.

 

 

En conclusión, es evidente que la calidad supera a la cantidad para poder tener un buen descanso nocturno. Si bien dormir un número adecuado de horas es esencial, es aún más crucial lograr un descanso reparador durante ese tiempo.

 

Por ello, en Senttix nos preocupamos por la calidad de tu descanso. Nuestros productos y servicios están respaldados por una variedad de sellos y certificaciones de calidad que aseguran la durabilidad y excelencia de nuestros productos, manteniendo los estándares más exigentes del mercado.

 

Te invitamos a visitar nuestras tiendas y puntos de venta para descubrir más sobre nuestros productos y sus características. ¡Estaremos encantados de atenderte!

 

El año 2024 ha empezado cargado de ilusión y nuevos retos en Senttix. Y es que, el pasado mes de enero la compañía abrió su quinta tienda propia en Alicante, concretamente, en el Parque Comercial Vistahermosa. Se trata de un nuevo espacio en el que conviven las marcas Khama, Ecus y Senttix.

 

¿Necesitas cambiar de colchón, quieres dormir mejor o, simplemente, conocernos?

Especialistas en descanso te esperan para hacerte partícipe de este nuevo proyecto y descubras la filosofía de Senttix, basada en la calidad y en la artesanía, a través de nuestros múltiples productos, todos ellos de fabricación española.

 

Parque Comercial Vistahermosa

Av. de Antonio Ramos Carratalá, 56-60,

03015 Alicante

 

Descubre «El Buen Dormir» y todos sus beneficios, ahora, también en Alicante.

 

¿Eres de los que les gusta dormir boca abajo? Lo cierto es que esta postura puede resultar realmente conciliadora y cómoda para dormir, pero a veces, abusar de esta postura en concreto puede repercutir en nuestra salud.

Hoy os contamos los diversos problemas y daños que puede causar esta posición a corto y largo plazo, además de otras posturas por las que podrías optar, en caso de que te cueste deshacerte de ella.

Quédate, que te lo contamos todo.

Riesgos de dormir boca abajo:

 

  • Daña la columna vertebral

Esta es una consecuencia muy típica derivada de las posturas para dormir más complejas. Puede llegar a ser la más perjudicial para acentuar daños en la columna vertebral, debido a la desalineación de la columna y la presión añadida en la región lumbar por el carácter de la postura.

  • Agravamiento en los dolores de espalda

Como bien se indica anteriormente, esta postura repercute notablemente en la espalda, por lo que, si tienes problemas de ciática, hernias, tendencia a contracturas… etc. Deberías empezar a evitar esta tendencia postural.

  • Dificultad para respirar

Dormir boca abajo genera dificultad respiratoria debido a que el cuerpo ejerce presión en el diafragma en esta posición. Si sufres de apnea del sueño o eres una persona propensa a problemas respiratorios, debes saber que esta postura no te facilitará una buena calidad respiratoria durante el sueño.

  • Malestar gastrointestinal

Otro problema que destaca entre las consecuencias de esta posición es el malestar intestinal, debido a la presión que se ejerce en el estómago con esta postura. Esto puede dificultar el proceso de digestión, especialmente después de haber comido. Por otra parte, dormir boca abajo podría provocar que los ácidos gástricos se alteren y generar acidez estomacal y malestar.

  • Dolor cervical

Debido a la desalineación de la columna y la desviación que causa en el cuello el estar apoyado en la almohada boca abajo, el principal problema de esta práctica es la tendencia al dolor cervical. Esta práctica puede estar ocasionando una tensión acumulada en la zona cercana al cuello que acaba reflejándose en continuos problemas cervicales y de rigidez.

Nueva llamada a la acción

Consejos y soluciones para disminuir o mejorar las consecuencias de dormir boca abajo:

Es cierto que cuando hablamos de hábitos tan arraigados y que nos resultan cómodos y agradables, no es nada fácil romper con ellos. Por eso, venimos con otros 4 consejos para adaptar a tu descanso y que esta práctica no se convierta en algo negativo para tu salud.

  • Usa una almohada baja o duerme sin almohada. Si nunca te lo has planteado, puede que te parezca una idea rara, pero este hecho ayuda a alinear de mejor manera la zona cervical y la columna, de manera que evite la desviación y presión en toda la zona cervical, lumbar y el resto de la espalda. Si eres de los que concilia mejor su sueño con esta postura boca abajo, puedes comenzar tu descanso haciendo uso de esta práctica y combinarla con una postura de lado o boca arriba para continuar durmiendo apoyado en la almohada.
  • Utiliza un colchón de firmeza media-alta. El hecho de contar con un colchón firme puede disminuir en gran medida el impacto negativo que esto provoca para la estabilidad de la columna y zona cervical. Puedes observar nuestra web donde encontrarás diversos tipos de colchones de carácter firme que te ayudarán a mejorar este tipo de hábitos. Aquí te contamos por qué este tipo de colchón es el más indicado.
  • Coloca una almohada bajo las caderas. Es un hábito que puedes adoptar en caso de que duermas durante toda o gran parte de la noche boca abajo. Colocarte la almohada o algo similar bajo las caderas permitirá que la zona de la región lumbar descanse, reduciendo la tensión en toda la zona y permitiendo una mayor alineación de la columna.

 

En resumen, abusar de esta postura durante el descanso puede ser más perjudicial de lo que nos imaginamos, más aún si sufres de problemas cervicales o en la columna vertebral. Pero no hay problema sin solución y hoy nos despedimos de este blog sabiendo cuatro maneras de poder evitarlo o mejorarlo.

Dicho esto, ya no tienes excusa para seguir mejorando tu postura a la hora de dormir, te esperamos como cada semana en nuestro blog “El Buen Dormir” donde podrás informarte de todo tipo de contenido relacionado con el descanso, bienestar y salud.

¡Hasta pronto!