Llega ese momento en el que, casi de manera automática, nos detenemos para hacer balance del año que despedimos y fijar los objetivos que intentaremos cumplir en el nuevo año que va a comenzar: practicar ejercicio, llevar una alimentación saludable, retomar el inglés, evitar los gastos superfluos… La lista siempre es extensa y de lo más variada. Pero… ¿Te has parado a pensar en los propósitos de descanso que deberías cumplir? A continuación, te sugerimos algunos para que los incluyas en tu lista. ¡Aún estás a tiempo!

 

  • Mantener una dieta equilibrada

El filósofo alemán Ludwig Feuerbach dijo a finales del siglo XVIII que “somos lo que comemos”. Tres siglos después, esta afirmación sigue siendo de lo más acertada. Es importante cuidar nuestra alimentación y, en la medida de lo posible, incorporar en nuestras cenas alimentos ricos en triptófano que generen melatonina, la hormona del sueño, y serotonina, la hormona de la felicidad y el bienestar.

 

  • Practicar ejercicio (y hacerlo de forma regular)

Para desconectar y reconectar, para sentirnos mejor física y mentalmente, y también para descansar mejor. Practicar ejercicio físico está entre los hábitos saludables que nunca pueden faltar. Eso sí, es conveniente que lo hagas al menos dos horas antes de dormir.

 

  • Establecer una rutina de sueño

A veces, descuidamos los aspectos que afectan directamente al sueño y a la calidad de nuestro descanso. Es importante tratar nuestro dormitorio como si de un templo se tratase: cuidar el orden, los colores, la temperatura, la ropa de cama… Y por supuesto, establecer horarios que nos aporten las horas de sueño necesarias para exprimir al máximo cada día.

 

  • Consultar con expertos las dudas sobre el descanso

Disfrutar de un descanso de calidad hace que veamos la vida de otro modo. Es así. Quizá la almohada sobre la que duermes cada noche no es apropiada para ti, o puede que te estés planteando cambiar de colchón pero no sepas cuál es el que mejor se adaptaría a tus necesidades. Por eso, te invitamos a que visites cualquiera de nuestras tiendas Senttix y te dejes asesorar.

 

 

¡Te deseamos una feliz Navidad y un próspero 2023!

Ojalá todos tus propósitos se cumplan. No te olvides de incluir entre ellos los que te ayudarán a disfrutar de “El Buen Dormir”.

 

Nueva llamada a la acción

Seguro que has oído hablar del triptófano y de sus múltiples beneficios: prevenir el envejecimiento, combatir la inflamación, regular el apetito, mantener un estado de ánimo estable, conseguir un mayor bienestar y dormir mejor, entre otras muchas utilidades.

En “El Buen Dormir” no podíamos pasar por alto este componente, ya que puede influir notablemente en tu descanso. Sigue leyendo. Vamos a contarte cómo mejorar tus niveles de triptófano con la ingesta de determinados alimentos en tu día a día.

El triptófano es uno de los 20 aminoácidos esenciales que conforman nuestro código genético y desempeña un papel primordial para la síntesis de la melatonina (la hormona clave para regular los ciclos de sueño y vigilia, de modo que contribuye a dormir mejor), serotonina (conocida como la hormona de la felicidad) y vitamina B3. Aunque es fundamental para el correcto funcionamiento del organismo, éste no puede fabricar triptófano por sí mismo. Por eso, es de vital importancia integrarlo en nuestra dieta cotidiana.

¿Sabías que tener poca energía, dificultad para conciliar el sueño y mal humor son señales que indican que te falta este aminoácido?

A continuación, te contamos cuáles son los alimentos que no pueden faltar en tu despensa para conseguir unos buenos niveles de triptófano.

*Es importante señalar que el triptófano se encuentra normalmente en alimentos ricos en proteínas. Aunque la carne es a menudo una fuente clave de proteínas, también existen fuentes vegetarianas y veganas.

  • Pollo. Cuenta con proteínas de alto valor biológico, dado a su contenido en aminoácidos esenciales. Dentro de estos, destaca el triptófano.
  • Salmón. Se recomienda comer al menos dos porciones de pescado azul a la semana para proporcionar una dosis apropiada de triptófano a nuestro organismo.
  • Las verduras de hoja verde oscura, como las espinacas, son ricas en triptófano. Las espinacas también son ricas en hierro, que ayuda al cuerpo a producir glóbulos rojos sanos. Su falta en la dieta puede provocar anemia, poca energía o dificultad para respirar.
  • alimentos ricos en triptófano como los huevos y verduras de hoja verde oscuro
  • Huevos. Consumir de manera regular este alimento aumentará significativamente tus niveles de triptófano.
  • Leche. El grupo alimenticio de los lácteos aporta grandes cantidades de triptófano al organismo. La leche es uno de los que destaca, especialmente cuando se consume entera.
  • Soja. Tiene un alto índice proteico de calidad, fibra, vitaminas y minerales. Además, entre los aminoácidos que contiene se encuentra el triptófano.
  • Nueces. Son ricas en proteínas, grasas saludables y fibra. Comer nueces entre comidas puede ayudar a una persona a sentirse más llena por más tiempo.
  • Plátano. Es uno de los alimentos con más alto contenido en triptófano. Además, debido a su aporte proteico y minerales, como el potasio o el magnesio, es indispensable para el buen funcionamiento de los músculos.
  • Chocolate. Es otro de los alimentos ricos en triptófano que se puede incluir en la dieta para favorecer el buen ánimo. Lo ideal sería uno con un alto contenido de cacao (superior al 70%) y sin azúcares añadidos, ya que preserva mejor sus propiedades antioxidantes.
  • Cereales. Aumentan la secreción de insulina que favorece la transformación de triptófano en serotonina. Destaca especialmente la avena.

Recuerda que llevar una dieta equilibrada y practicar ejercicio de forma constante son hábitos imprescindibles para mejorar tu salud y tu descanso.

Sigue los consejos de “El Buen Dormir” y apuesta por tu bienestar y por tu calidad de vida. Y no olvides descargar nuestro Ebook “El Buen Dormir – Cómo la alimentación puede mejorar tu descanso” con las recetas del chef estrella Michelin Martín Berasategui.

"El Buen Dormir". Cómo la alimentación puede mejorar tu descanso

Si hay una decisión de pareja en la que las dos partes deben llegar a un acuerdo, esa es la elección de COLCHON MATRIMONIAL. Ésta no siempre es una tarea fácil. Por muchos aspectos comunes que haya como pareja, las necesidades individuales de descanso pueden ser diferentes.

Dormir bien es primordial para nuestra salud física y mental. Si a eso le sumamos el hecho de que un colchón tiene una durabilidad aproximada de unos diez años, caemos en la importancia de elegir un colchón matrimonial que se adapte a las necesidades y preferencias de las dos personas que van a hacer de él su lugar y templo de descanso cada día.

A continuación, te ofrecemos algunas recomendaciones que deberíais tener en cuenta a la hora de comprar un colchón matrimonial.

Primer paso: decidir el tamaño de tu COLCHON MATRIMONIAL

El tamaño del colchón no solo dependerá de vuestras preferencias. También tendréis que tener en cuenta las dimensiones de la habitación en la que vaya a estar. No obstante, es necesario poder disfrutar de un espacio que favorezca la independencia de movimientos. Como ya sabréis, la medida mínima en colchones matrimoniales es de 135 centímetros pero, por si os sirve de guía, actualmente los colchones matrimoniales más demandados son los de 150 centímetros.

Imprescindible: la transpirabilidad

Dormir en pareja en las noches de invierno es para muchos el mejor remedio para evitar el frío. Y aunque no lo ponemos en duda, no podemos olvidarnos de los meses calurosos. Es aquí donde la transpirabilidad del colchón desempeña un papel fundamental, pues os ayudará a conseguir un mejor descanso para ambos y a cuidar la higiene.

También es importante tener en cuenta vuestra sensación térmica. Si os consideráis calurosos, los mejores modelos de colchones para vosotros serán los fabricados con muelles ensacados o viscogel. Si, por el contrario, sois más propensos a tener frío, el látex, la espuma o un colchón con cara de invierno serán las opciones más recomendables para vosotros.

colchón transpirable de matrimonio thalasso

Aspecto clave: la firmeza 

La firmeza es la característica del colchón responsable de hacernos sentir una mayor o menor sensación de rigidez. Este aspecto viene determinado por la sensación que experimentamos al tumbarnos sobre el colchón y la que experimentamos cuando ya hemos estado en él durante un tiempo.

El objetivo es conseguir que nuestra columna vertebral esté alineada correctamente durante las horas de sueño.

A la hora de elegir un colchón para dos, es necesario detenerse y dejarse asesorar para elegir un colchón con una firmeza adecuada, teniendo en cuenta aspectos como la complexión de las dos personas y el nivel de movimiento durante la noche. Que un colchón sea demasiado blando o demasiado duro influirá negativamente en la salud postural.

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La edad influye

La edad afecta directamente a la firmeza que necesitamos para descansar en las mejores condiciones (si eres mayor de 50, echa un ojo a esta guía). Cuanto más jóvenes somos, mayor firmeza debe tener nuestro colchón. Los niños, por ejemplo, necesitan un colchón firme que ayude a cuidar su higiene postural. A medida que envejecemos, necesitamos un colchón más blando y que resulte más adaptable.

Independencia de lechos

¿Habías oído hablar de este concepto? Hace referencia a la capacidad que tiene el colchón para amortiguar los movimientos y no trasladarlos a la superficie del mismo. De este modo, tus movimientos no afectarán a la persona que está durmiendo a tu lado. Esto se traduce en un descanso mucho más confortable para ambos.

Para acentuar la independencia de lechos, es recomendable optar por un canapé rígido o una base tapizada, ya que los somieres de láminas pueden transmitir vibraciones emitidas por el colchón.

Colchones gemelos para un descanso individualizado

Estos colchones proporcionan una independencia de lechos total. Están formados por dos bloques distintos que se unen en el centro por velcros o cremalleras que quedan ocultos bajo la tapicería del colchón formando una única pieza. Este sistema permite seleccionar aspectos como los materiales o la firmeza del colchón de manera individual y acorde a las preferencias de cada uno.

 

No podemos hablaros de una fórmula que indique cuál será el mejor COLCHON MATRIMONIAL para vosotros, y tampoco es algo que vayáis a descubrir navegando por Internet. La mejor opción, sin duda, es que visitéis cualquiera de nuestras tiendas Senttix para probar distintas opciones, comparar y dejaros asesorar por profesionales. ¡Os esperamos!

Dormir de lado es la postura más habitual que solemos adoptar para dormir. De hecho, ya hemos hablado de todos los beneficios que tiene hacerlo desde el lado izquierdo. Sin embargo, para que la posición del cuerpo sea la correcta y no genere dolores musculares debes contar con el equipo de descanso apropiado.

El colchón es muy importante. Debe cumplir unas características específicas según tus necesidades (la firmeza, los materiales, el grosor, etc.) pero, ¿Qué pasa con la almohada?.

La almohada es tan importante como cualquier otro elemento y es fundamental, para un «buen dormir», encontrar el modelo que más se ajusta a ti.

Además ¿sabías que hay almohadas específicas para cada necesidad de sueño? Aquí encontrarás todo lo que necesitas saber sobre las almohadas para dormir de lado.

¿Por qué es tan importante la almohada para dormir de lado?

Usar una almohada u otra no es, en ningún caso, una cuestión sin importancia. Esta pieza es fundamental para conseguir una alineación correcta de la columna vertebral mientras dormimos. Su papel en el descanso es rellenar el hueco vacío que queda entre el hombro y el cuello cuando nos tumbamos de lado.

Este simple gesto permite apoyarnos en una superficie cómoda y relajar toda la musculatura, sin generar tensiones.

La mejor almohada es la que le permita a cada uno mantener la cabeza en una posición natural. Como la que adoptaríamos al estar de pie.

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Recomendaciones para elegir tu almohada perfecta

Hay algunos tips que debes tener en cuenta en el momento de elegir una almohada adecuada que acompañe tu descanso y lo eleve a una experiencia superior.

Como se dice coloquialmente: “para gustos los colores”. En función de tus preferencias y de tu postura para dormir, te sentirás más cómodo con una almohada u otra. Si duermes boca abajo, aunque ésta no sea una postura muy recomendable, lo ideal es valerse de una cabecera plana y fina que soporte la cabeza y los hombros.

Si por el contrario, duermes boca arriba, se ajustará mejor una almohada más acolchada. Todas las que están hechas de plumón, ergonómicas o viscoelástica otorgan una mayor flexibilidad, sostienen la cabeza y el cuello y es más fácil ajustar su grosor en función de la amplitud de los hombros.

Si, por el contrario, duermes de lado, es mejor utilizar una almohada de firmeza alta. Aún así, influirá mucho la morfología de la persona. Una persona robusta necesitará mayor firmeza para resistir la presión del peso de la cabeza frente a otra con una complexión pequeña o mediana.

Ventajas de las almohadas para dormir de lado

Son muchos los beneficios que puede concederte este estilo de almohada. La más inmediata es favorecer la posición lateral más saludable, aliviando el dolor y los puntos de presión que se crean de manera natural mientras dormimos: columna, pelvis y articulaciones.

Además del colchón, tu almohada también cumple una función vital para que el descanso sea del todo reparador y no nos levantemos con dolor de cuello, por ejemplo.

Este tipo de cabecera es ideal para mujeres embarazadas o que se encuentran en época de lactancia, a quienes se les recomienda dormir de lado izquierdo para facilitar el riego sanguíneo. Además, también este tipo de almohadas para dormir de lado son una buena alternativa para evitar los ronquidos, puesto que también contribuyen a facilitar la respiración.

No olvides que tu almohada para dormir de lado debe adaptarse a la perfección en forma y en longitud a tus hábitos de sueño y altura, para que puedas aprovechar todas sus funcionalidades y adoptar la postura correcta.

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Tipos de almohadas

Al igual que los colchones, puedes encontrar almohadas de diferentes materiales. A continuación, te describimos los diferentes rellenos de almohadas y cuál es aquella que mejor se adapta a tus características personales:

–       Almohadas de pluma. Son duraderas, adaptables y cómodas para todas las posiciones. Suelen ser blandas, se deforman con facilidad y recuperan rápidamente a su forma original. Esto las hace muy fáciles de transportar y lavar. Son ideales para los cambios de temperatura gracias a su acción termorreguladora.

A pesar de todo esto, la aparición de nuevos materiales para la confección de almohadas ha ampliado enormemente la variedad de opciones.

–       Almohadas de látex. Puedes encontrar diversos tipos de látex: sintético, de origen natural o una mezcla de los dos. Con ellas se consiguen una buena sujeción de la cabeza, lo que las convierte en las almohadas para dormir de lado ideales, así como una opción perfecta para personas corpulentas.

La almohada Cottage de Senttix es 100% látex natural microperforado,  lo que otorga la mejor transpirabilidad. Además, posee una funda de algodón 100% natural. Su elasticidad y durabilidad la convierten en la almohada para dormir de lado perfecta para la mayoría de personas.

–       Almohadas sintéticas. Normalmente se fabrican con fibra de poliéster y otros materiales. Transpirable, blanda y la más económica del mercado. Encontrarás varios grados de firmeza, pero por lo general son ligeras, suaves y no retienen el calor.

–       Almohadas de espuma. Son bastante comunes. Están hechas principalmente de poliuretano y pueden llegar a mejorar el sueño de personas con apnea y ronquidos. Se adapta bien a la cabeza, cuello y hombros.

 

¿Listo para emprender la búsqueda de tu almohada perfecta?

¿A quién no le han dicho alguna vez eso de a quién madruga Dios le ayuda? Y es que, como buen sabio que es el refranero español, este dicho hace referencia a los múltiples beneficios que tiene para nuestro organismo el hábito de madrugar.

Si bien es cierto que hay personas que tienen más facilidad que otras para el noble hábito de madrugar, ésta es una costumbre que se puede asimilar poco a poco (y con calma). Minimizar el esfuerzo que supone es posible y las consecuencias que conlleva van ayudarte, a buen seguro, a disfrutar de los beneficios de convertirte en un madrugador nato.

Beneficios de madrugar

Tanto si eres amante de madrugar como si eres de esos a los que se le pegan las sábanas por las mañanas, queremos convencerte de los numerosos beneficios de madrugar para el cuerpo y la mente:

  1. Notarás una mejoría de las funciones cognitivas. Efectivamente, las personas más madrugadoras están más preparadas para concentrarse mejor en sus tareas. Además, están más alerta y enérgicas durante el día.
  2. Eleva el grado de calidad del sueño. Otro de los grandes beneficios de madrugar es que implica, por regla general, una mejoría de la calidad de nuestro descanso. ¿Por qué? Por una razón muy sencilla. La sincronización de las horas de luz con un horario constante de descanso y nuestro ritmo circadiano consigue que estemos menos cansados durante el día y evitemos el insomnio, además de otros trastornos del sueño.
  3. Tus desayunos más completos. Cuando madrugas hay una mayor probabilidad de tomar desayunos más elaborados, con mayor aporte nutricional para afrontar el día y más saludables. Estaremos más preparados para afrontar el día en las mejores condiciones.
  4. Mejora el estado de ánimo y la salud mental. Numerosos estudios han demostrado que las personas que madrugan disfrutan de mayor positivismo y satisfacción respecto a sus vidas.
  5. Reduce el estrés. Seguramente si tienes muchas horas por delante puedas terminar todas las tareas pendientes durante el día sin la necesidad de pedir tiempo adicional ni sufrir presiones.
  6. Aumenta la organización y la productividad. Es un hecho que madrugar mejora nuestras capacidades cognitivas, nuestra productividad y el aprovechamiento del tiempo. Es decir, te convierte en una persona mucho más organizada y productiva. Y, ¿por qué no decirlo?, tendrás mayores probabilidades de alcanzar el éxito profesional.

 

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Claves para madrugar más y mejor

Si quieres empezar a disfrutar de los beneficios de madrugar pero te parece una misión imposible, aquí te dejamos algunos consejos que pueden ayudarte en tu empeño de levantarte más temprano.

  • Encuentra una motivación. Si sientes que tienes una buena razón para madrugar, no hay duda de que conseguirás cambiar este hábito por muy duro que pueda parecerte.
  • Haz pequeños cambios. La clave para conseguir alcanzar una meta es ponerse pequeños retos todos los días. Será prácticamente imposible levantarte temprano si lo haces de golpe. Si vas adelantando cada día 15 minutos el despertador, al final conseguirás hacerte al hábito de madrugar y tu cuerpo se adaptará sin notarlo.
  • Aprende buenos hábitos en tu higiene del sueño. El objetivo de madrugar es sentirte más descansado para afrontar el día con energía. Para ello, antes deberás integrar las pautas de higiene del sueño de las que ya hemos hablado en distintas ocasiones y que son vitales para disfrutar de un descanso de calidad.
  • Aleja el despertador de tu cama. El despertador es un gran aliado, pero es muy fácil que puedas ignorarlo si lo sitúas muy cerca de la cama. Prueba a dejarlo a unos metros de tu alcance, de esa manera tendrás que levantarte para apagarlo y no habrá riesgo de volver a quedarte dormido.
  • Levántate de la cama inmediatamente. Este pequeño, aunque costoso gesto, será clave para que tus intentos de madrugar sean exitosos y, con el paso del tiempo, te saldrá de forma espontánea y natural.

En definitiva, madrugar puede parecer todo un reto al principio, pero los beneficios hablan por sí solos: más energía, mejor concentración y menos estrés. No se trata de levantarse al amanecer todos los días, sino de encontrar el equilibrio que te permita aprovechar al máximo tus mañanas. Empieza poco a poco, busca tu motivación y convierte cada amanecer en una oportunidad para cuidarte más y vivir mejor.

Nueva llamada a la acción

¿Alguna vez te has preguntado qué es la parálisis del sueño? Aunque durante mucho tiempo fue toda una incógnita para los científicos, ahora sabemos que se trata de un caso de parasomnia que sucede justo en el momento de transición entre el estado de sueño y el estado de vigilia. Durante este episodio, la persona que lo sufre presenta una incapacidad de efectuar cualquier movimiento nada más despertarse.

Como también sucede en el caso de la hipersomnia, la parálisis del sueño es uno de los trastornos del sueño más comunes. Se estima que hasta un 40% de la población general ha sufrido al menos un episodio así alguna vez en su vida, según la Revista de Neurología.

En este artículo vamos a profundizar en este asunto ¿Cuándo tiene lugar este fenómeno? ¿Qué es lo que se siente? ¿Por qué sucede? Sigue leyendo para responder a todas estas preguntas.

 

¿Qué es la parálisis del sueño?

La parálisis del sueño se engloba dentro del grupo de las parasomnias. Se ha comprobado que en la fase del sueño REM existe una gran actividad cerebral, se producen los sueños y una atonía muscular generalizada. Sin embargo, algunas de estas características se introducen en otras fases NO REM.

Se ha conseguido demostrar que, al suceder la parálisis del sueño durante la transición de sueño a vigilia, el cuerpo no se sincroniza con el cerebro. De este modo se produce una situación en la que la persona se encuentra despierta cognitivamente pero bajo una paralización de la musculatura voluntaria. Llega incluso a paralizarse la laringe, lo que impide hablar a la persona afectada.

Otro de los síntomas más frecuentes que acompaña a la parálisis del sueño y, posiblemente el más terrorífico, son las alucinaciones hipnagógicas. Estas pueden ser auditivas, táctiles, así como visuales y de tipo sensitivo. No obstante, conviene matizar que más que alucinaciones se trata de pseudoalucinaciones.

De cualquier modo, no hay que alarmarse. Las circunstancias en las que esto sucede son muy aisladas y su duración no suele ser superior a los 2 minutos.

Nueva llamada a la acción

¿Cómo se que se trata de este fenómeno?

Las señales que debes reconocer para identificar que estás sufriendo este trastorno son:

  • Una incapacidad de mover el cuerpo cuando estás empezando a dormir o al despertar que dura unos segundos o varios minutos.
  • Estar despierto durante el episodio.
  • No poder hablar durante el episodio.
  • Tener alucinaciones y sensaciones que causan miedo.
  • Sensación de presión en el pecho.
  • Tener dificultad para respirar.
  • Sudoración.
  • Tener dolores de cabeza, dolores musculares y paranoia.

En algunas ocasiones puedes percibir sonidos, sensaciones y otros estímulos que de manera cotidiana no tienen importancia, pero que en episodios de parálisis del sueño se vuelven amenazantes.

 

Motivos de la parálisis del sueño

No se puede saber con exactitud cuales son las causas que propician este transtorno, pero sí sabemos que hay ciertos hábitos que lo propician.

No dormir las horas suficientes deteriora la recuperación del organismo. Al llegar a  eliminarse del todo los residuos tóxicos de las neuronas (puedes descubrir más funciones del sueño en este artículo), la posibilidad de sufrir una parálisis del sueño aumenta considerablemente.

Del mismo modo sucede con los horarios discontinuos del sueño. La rutina nos ayuda a diferenciar entre sueño y vigilia y regular mejor nuestros ritmos biológicos. No obstante, cuando éstos se ven alterados, hay una mayor probabilidad de desarrollar un trastorno del sueño como el indicado.

El estrés, la ansiedad y los problemas a los que nos enfrentamos día a día, pueden provocar alteraciones en el organismo, y éstas pueden acabar derivando en un nuevo capítulo de parálisis del sueño.

Dormir boca arriba es una buena postura, pero en ocasiones puede dificultar la respiración. Sobre todo, si tienes patologías previas, adoptar esta postura en tu descanso podría causar una parálisis.

 

Cuántos tipos de parálisis del sueño existen

El Instituto Europeo del Sueño describe tres tipos de experiencias que se repiten entre quienes las padecen, así como pseudoalucinaciones que reconocerás si has sufrido una parálisis del sueño.

  1. Intruso. Los individuos escuchan cómo se abren las puertas, pisadas lentas, sombras o sensación de presencia amenazadora en la propia habitación.
  2. Íncubo. Las personas sienten presión en el pecho, dificultad para respirar y la sensación de estar siendo estrangulada o asfixiada.
  3. Vestibular. Es la parálisis del sueño en la que tienes la sensación de girar, caer, flotar, volar y desplazarse sobre uno mismo.

En definitiva, la parálisis del sueño es un fenómeno más común de lo que parece y generalmente inofensivo. Comprender sus causas y tomar medidas para mejorar la higiene del sueño puede reducir la frecuencia de estos episodios y ayudar a gestionar mejor el estrés que puede contribuir a su aparición. La clave está en mantener una rutina de descanso estable, controlar los factores de estrés y practicar técnicas de relajación antes de dormir. Para más consejos sobre el Buen Dormir, no dudes en suscribirte a nuestra newsletter.

¿Ruido rosa? ¿Ruido blanco? ¿Los sonidos pueden ser de diferentes colores? Aunque lo parezca, no nos estamos refiriendo a un recurso literario. Podemos clasificar los sonidos en diferentes colores según su tipo de frecuencia.

Si quieres saber más, sigue leyendo este artículo.

¿Qué es el ruido rosa?

El ruido rosa es un tipo de ruido que contiene todas las frecuencias audibles, pero a diferencia del ruido blanco, su energía disminuye de manera inversamente proporcional a la frecuencia. Esto significa que el ruido rosa tiene más intensidad en las frecuencias bajas y menos en las altas, lo que le da un sonido más suave y «natural» que el ruido blanco. Suena como un ruido constante, con un tono más grave, similar al de una lluvia constante o el susurro de las hojas en el viento.

Los ruidos, al igual que ocurre con los sonidos, se clasifican por su longitud de onda, y a esta longitud se le asocia un determinado color. Así, podemos hablar de ruido azul, blanco, rosa, gris, etc. Cuando hablamos de ruido rosa, nos referimos a los sonidos que son audibles para los seres humanos (de 20 a 20.000 hertzios) cuya potencia por hertzios disminuye a medida que aumenta la frecuencia.

Aunque es muy similar al ruido blanco, un sonido constante y aleatorio, las frecuencias inferiores del ruido rosa son más fuertes y tienen más poder que las frecuencias más altas. Para que seas capaz de hacerte una idea auditiva, otro ejemplo de ruido rosa sería un sonido similar al de un piano o un órgano.

Características

Con le propósito de que puedas entender mejor qué es el ruido rosa y reconocerlo en el ambiente. Te resumimos sus propiedades más significativas:

  • Contiene frecuencias audibles de entre 20 y 20.000 hertzios, por lo que se encuentra dentro del campo de sonidos del ser humano.
  • Su potencia por hertzio disminuye conforme aumenta su frecuencia.
  • Su densidad espectral decae tres decibelios por octava conforme aumenta la frecuencia.
  • El ruido sonaría como una fricativa, es decir, como si hiciéramos el sonido de una letra “f”.
  • Es un sonido grave que consigue integrarse en otros sonidos que se mueven en el mismo espectro.

¿Qué utilidades tiene este color de ruido?

Conoce todas las funcionalidades que tiene el sonido rosa en el día a día. Incluso, puedes utilizarlo en determinados momentos para sacarle mejor partido a actividades específicas. Algunas de ellas son:

Potenciar la concentración: Por todas las características que hemos mencionado anteriormente, el ruido rosa es capaz de enmascarar los sonidos de frecuencias bajas que hay en el fondo del ambiente. Al aislar los sonidos molestos o distractores, conseguimos concentrarnos más rápido y durante más tiempo, con el consecuente aumento de productividad.

Como elemento técnico: El ruido rosa es una herramienta habitual en determinados sectores. Es un elemento muy recurrente en la medición acústica en lugares cerrados y que permite a los profesionales saber dónde colocar los altavoces, de forma que se distribuya el sonido correctamente por toda la sala.

Aliado para conciliar el sueño: Esta utilidad hará que dejes de contar ovejitas. El ruido rosa ayuda a conciliar el sueño más rápido y conseguir un descanso más profundo por una simple cuestión neurológica. Las ondas del sonido del ruido rosa consiguen aumentar y mejorar la calidad del descanso de manera muy significativa.

Prevención de acúfenos: Es posible detectar y prevenir esta afectación auditiva con el ruido rosa. Los acúfenos son una percepción de ruido en los oídos o en la cabeza sin que exista una fuente exterior de sonido y sin que se registre una actividad vibratoria coclear, fenómeno que se produce ante un ruido exterior.

Potenciador de la memoria: Al igual que ayuda a concentrarse, también se ha demostrado que es capaz de estimular la memoria. Una combinación de ruido rosa y blanco te ayudará a tener mejores resultados en interacción cerebral y un mayor asentamiento de la memoria.

Nueva llamada a la acción

¿Cómo nos ayuda el sonido rosa a conseguir un Buen Dormir?

Los trastornos del sueño y las dificultades para dormir están cada vez más presentes entre la población. A pesar de existir técnicas de relajación para dormir, gominolas de melatonina y hábitos para garantizar la higiene del sueño, a veces sigue siendo imposible conciliar el sueño. El ruido rosa podría ser de gran ayuda en estos casos.

Parece increíble, pero estas ondas son capaces de sincronizarse con las ondas cerebrales y regularlas o disminuirlas ayudándote a conseguir un sueño reparador.

Un estudio realizado por Northwestern Medicine  han demostrado la capacidad de este tipo de sonidos para aumentar considerablemente el sueño profundo y mejorar la memoria, dada la estrecha relación que tiene el sueño y la memoria.

Algunos ejemplos de ruido rosa

Están muy presentes en los sistemas naturales. Son ruidos uniformes y planos, como podría ser el sonido de la lluvia, las olas del mar o el susurro de las hojas que caen.

Desgraciadamente nuestros colchones no son para toda la vida. Tienen una fecha de caducidad, aunque no de manera literal. El desgaste progresivo que sufren los materiales que conforman el colchón va debilitando poco a poco las cualidades de tu colchón. Es importante saber cuándo cambiar el colchón para que tu descanso y tu despertar sigan siendo saludables.

En general, se recomienda cambiar el colchón cada 8 o 10 años de vida útil. Pero hay ciertos factores determinantes que pueden adelantar o retrasar el momento de tomar la decisión. Si no los conoces, te los contamos a continuación.

Para redactar este artículo hemos entrevistado a nuestro compañero Miguel Ángel Ibañez Ibañez, Director de Marketing Nacional de Senttix. Su larga trayectoria profesional le permite le permite confirmar este dato. Es complejo decir un dato concreto, aunque nosotros indicamos que nuestros colchones por cuestiones sobre todo higiénicas, es recomendable sustituirlos al menos cada 10 años» afirma nuestro compañero.

Es cierto que los colchones Senttix, debido a su calidad pueden tener una vida más larga. Sin embargo, si no se cuida el colchón adecuadamente perderán sus propiedades y acortaremos su utilidad.

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Señales que te avisan cuándo cambiar el colchón

El Instituto de Medicina del Sueño de Murcia describe cuáles son las consecuencias de no dormir bien. Dentro de las múltiples causas, es muy recurrente que las personas descansen mal debido a un colchón viejo.

El deterioro de tu equipo de descanso es muy sutil, pero lo notarás cuando empieces a levantarte más cansado. Es muy probable que tu colchón esté perdiendo la firmeza original de cuando lo compraste, le aparezcan bultos o hundimientos. etc. Y si un colchón está hundido acabará afectando a la calidad del sueño y provocando dolores musculares. Sea como sea, el resultado será un mal descanso, dolores de espalda, insomnio y una mayor sensación de cansancio.

Miguel Ángel Ibañez nos da la pista clave del momento de renovar el colchón: «Cuando descansas mejor fuera de casa (viaje de negocio o de placer) o simplemente pasas la noche en el colchón del niño porque duermes mejor, es síntoma de que tú colchón ya no te ofrece un descanso reparador y de calidad.» PASOS PARA DORMIR Y DESCANSAR

¿Qué puede afectar a la vida útil de tu colchón?

  • Edad y uso del colchón. La vida media de un colchón, como hemos dicho, ronda los 10 años. Pero debe tenerse en cuenta el uso que se ha hecho de él. Por ejemplo, no es lo mismo si se trata de un colchón de uso diario o de uso ocasional, como el que tienes en una segunda residencia o en tu habitación de invitados.
  • Mantenimiento del colchón. Cuidar el colchón puede ayudarte a conservarlo un poco más. Si sigues unas buenas pautas de higiene del colchón, el deterioro de tu equipo se ralentizará y gozarás de un descanso más saludable.
  • Material de fabricación. Es algo que influye en la durabilidad del colchón. Hay ocasiones en los que tiene que primar la calidad ante el precio, y esta es una de ellas. La calidad de los materiales de tu colchón condicionará los años en los que disfrutarás de un sueño reparador.

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  • Cambios corporales. A lo largo de nuestra vida sufrimos cientos de cambios: crecemos, ganamos y perdemos peso, sufrimos problemas de salud, cambiamos de estilo de vida, etc. Según la etapa de la vida en la que nos encontramos, podemos necesitar un tipo de colchón u otro. De igual modo hacemos un desgaste mayor o menor del colchón.
  • Girar el colchón. Tener sobrepeso, adoptar una postura determinada noche tras noche o los materiales del colchón son aspectos capaces de estropear en mayor medida el equipo de descanso. Darle la vuelta al colchón pueden alargar la vida útil del mismo, pero llegará un momento en que estará deformado por ambos lados y la única solución será la sustitución.
  • La base del colchón. Aunque no lo creas, los somieres también tienen una duración determinada. De hecho, un somier deteriorado afectará a la perdurabilidad del colchón. Ten presente la edad de tu somier y que no tenga fallos que deformen tu colchón. Si tienes la oportunidad, cuando cambies el colchón compra un buen somier para disfrutar del mejor descanso.

En este último punto, Miguel Ángel hace mucho hincapié. A lo largo de toda su experiencia ha podido comprobar que es “importantísimo que el colchón esté apoyado en una base en condiciones”. Asegura que en la mayoría de ocasiones los clientes sólo adquieren el colchón y no prestan la atención necesaria a la base, algo que es vital para alargar la vida del colchón. Insiste en que una base en malas condiciones (doblada, deformada, poco resistente, etc.) afecta de manera directa al colchón.

Cuando hablamos de ritmo circadiano, nos referimos a una especie de reloj interno que provoca cambios físicos, mentales y conductuales durante un determinado periodo de tiempo, en este caso 24 horas. Es decir, coincide con los ciclos de luz y oscuridad que transcurren en lo que consideramos un día.

Pero, ¿qué relación hay entre los ciclos de luz y los sistemas internos de nuestro organismo? Pues resulta que la luz penetra por los tejidos e incide directamente en los sistemas bioquímicos de nuestras células. El resultado es una respuesta adaptada al estímulo.

¿Y por qué es tan importante el ritmo circadiano? De él dependen otros ciclos tan importantes para la supervivencia como el ayuno-comer, la temperatura corporal, la presión arterial, la liberación de hormonas o el sueño.

En este artículo nos vamos a centrar especialmente en el ciclo sueño-vigilia. Te explicaremos cómo interviene el ritmo circadiano en el descanso, así como las implicaciones que tiene un buen funcionamiento del reloj interno en la salud de las personas.

¿Cómo es un ciclo circadiano común?

Con un ritmo circadiano normal, cuando empieza a oscurecer nuestro cuerpo comienza a aumentar su temperatura corporal periférica y a segregar la hormona de la melatonina. Es entonces cuando comenzamos a sentir somnolencia y se produce el sueño durante la noche.

A primera hora de la mañana, al exponernos a la luz empiezan a descender los niveles de melatonina en sangre. Cuando estamos recién levantados nos encontramos en un mayor nivel de alerta y presentamos mayor nivel de actividad física e intelectual. A primera hora de la tarde, generalmente después de comer, existe otro pequeño pico de aumento de temperatura y melatonina, que da origen a lo que conocemos como siesta.

Pero, ¡ojo! Un ritmo circadiano habitual también está muy influenciado por factores externos como el horario de las comida, el laboral o la rutina social. Los cambios notables en ellos también podrían alterar el ritmo normal de nuestros ritmos biológicos, y por ende, nuestro sueño.

¿Qué implicaciones tienen las alteraciones en el ritmo circadiano?

Hoy en día nos encontramos con ciertas patologías derivadas de nuestro ciclo circadiano. Los cambios sociales, las nuevas tecnologías, el envejecimiento o los cambios de exposición lumínica pueden ser algunos de los factores que provocan estos desórdenes. Es importante remarcar que estos pueden acabar desarrollando otras enfermedades o trastornos del sueño en quienes los sufren, con las consecuencias negativas que eso conlleva.

Nueva llamada a la acción

¿Qué podemos hacer para cuidar nuestro ritmo circadiano?

Además de seguir un patrón de vida saludable y una higiene del sueño adecuada, hay algunas recomendaciones que pueden ayudarte a estar más acorde con tus biorritmos:

  • Exponerse más a la luz natural por las mañanas y evitar mucho más la luz artificial por la noche. Sobre todo en las horas antes de dormir, intenta no estar expuesto pantallas como TV, móvil, tablets, etc.
  • Trata de trabajar siempre donde recibas más luz natural durante el día, normalmente cerca de las ventanas.
  • Introduce otras actividades como leer un libro (en físico), practicar meditación y respiraciones profundas, escribir un diario… Lo importante es no recibir luz azul las horas previas a acostarse.
  • Cenar ligero y más temprano, así como romper el ayuno matutino algo más tarde de lo habitual, podrían ayudarte a mejorar la calidad del sueño.
  • Reduce la temperatura de la habitación para ayudar al cuerpo a termorregular el calor corporal y a descansar mejor. Darte una ducha o el tipo de ropa que uses para dormir podría ayudarte a disminuir unos grados en el ambiente.
  • Haz ejercicio de forma regular, por la mañana o al inicio de la tarde. Si lo practicas por la noche, podría impedirte conciliar el sueño o dormir adecuadamente.

Evitar el reflujo nocturno es importante para aquellas personas que sufren malestar digestivo antes de irse a dormir ¿Por qué? Pues porque esa sensación de ardor afectará sin duda a la conciliación y a la calidad de tu sueño.

¿Pero que es exactamente eso a lo que comúnmente le llamamos reflujo? El reflujo nocturno o gastroesofágico ocurre cuando el esfínter esofágico, una especie de “válvula” que conecta el esófago con el estómago, no se cierra correctamente. Esto permite que los ácidos del estómago suban hacia el esófago, donde pueden irritar y dañar su delicada pared interna. Como resultado, se experimenta una sensación de incomodidad, ardor e incluso dolor, que a largo plazo puede derivar en otros problemas.

La Fundación Española del Aparato Digestivo lleva años haciendo una enorme actividad científica y docente y cultural de carácter particular y privado sin ánimo de lucro. Su objetivo es promover la salud digestiva de la población española por todas las consecuencias que esta tiene en nuestro día a día.

¿Por qué sufro reflujo nocturno?

Lo primero que tienes que saber es que esta afección no solo surge durante la noche, sino que el hecho de estar tumbado propicia este fenómeno. Esta posición dificulta la digestión, ya que el tono del esfínter esofágico disminuye y las secreciones ácidas consiguen retornar hacia el esófago y la boca.

También hay alimentos o estilos de vida que propician este hecho como el chocolate, las bebidas gaseosas, las vinagretas, la cebolla, el ajo o el tomate. En general, los productos demasiado picantes, los cítricos, las frituras o con mucha grasa favorecen la presencia del reflujo. Hábitos como fumar, beber alcohol, té o café puede afectar al desempeño de la digestión y causar molestias.

Por otro lado, es importante mencionar que algunos medicamentos pueden afectar a la mucosa del esófago y, por ende, provocar reflujo y acidez estomacal.

Sufrir reflujo nocturno no es una situación irreversible. Existen varias medidas que pueden ayudarte a prevenir o librarte de esta dolencia. Cuando el reflujo es recurrente o provoca demasiada molestia se debe acudir a un médico para determinar las causas y el tratamiento adecuado.

reflujo nocturno

Síntomas del reflujo gastroesofágico

El síntoma más frecuente que puedes sufrir si tienes reflujo es la sensación de ardor o acidez en la boca del estómago o el centro del pecho, incluso puede llegar a provocar un sabor ácido en la garganta. Esta sensación se denomina pirosis. También puedes reconocer con facilidad esta afección por la regurgitación de alimentos.

Otros síntomas menos frecuentes pero que puedes experimentar es dolor de estómago y de pecho, dificultad y dolor al tragar, tos crónica, ronque, asma, etc. Si quieres evitar el reflujo nocturno, de dejamos unas recomendaciones que puedes empezar a implementar para combatir este fenómeno. Sin embargo, si la situación no cambia o se incrementan los síntomas, lo mejor es acudir a un especialista.

dormir bien

Claves para evitar el reflujo nocturno

Aun así, a continuación te ofrecemos algunos consejos que pueden ayudarte a evitar el reflujo por las noches y dormir mejor:

  • Evitar comer antes de dormir. No estamos diciendo que sea mejor irte a la cama sin cenar, pero tampoco es favorable ingerir comida momentos antes de acostarte. Lo ideal es cenar ligero entre dos o tres horas antes de dormir para controlar las secreciones gástricas.

Además, incluir alimentos con alto contenido en magnesio y calcio para regenerar y proteger las mucosas del sistema digestivo y la cavidad bucal.

cómo evitar el reflujo nocturno

  • Dormir del lado izquierdo. En artículos anteriores explicamos por qué dormir por el lado izquierdo es la mejor posición para dormir. Uno de los motivos más importantes es que ayuda a reducir la acidez de estómago por las noches. Esta postura favorece que el esfínter del esófago no deje expuesto al reflujo mientras que, dormir del lado derecho consigue el efecto contrario.
  • Bajar de peso. Las personas con sobrepeso tienden a sufrir más reflujo gastroesofágico debido a la acumulación de grasa en la zona abdominal. Esto lo que provoca es una mayor comprensión gástrica y hace que los ácidos consigan retornar hacia el esófago.
  • Utilizar ropa cómoda. Tanto por la comodidad como por la salud, es mucho mejor dormir con prendas sueltas. De esta manera no incrementamos la presión abdominal y evitamos los síntomas del reflujo.
  • Si duermes la siesta, es recomendable hacerlo mejor en un sofá o sillón en posición sentada. Acostarse en la cama es una posición que podría provocar acidez y generar un malestar que te impida echar esa «necesaria» cabezada.

Una vez que el reflujo nocturno ya está presente, ¿cómo puedo aliviarlo?

  • Elevar la cabecera de la cama. Una de las medidas más aconsejables para combatir el reflujo por la noche es elevar ligeramente el torso unos 15 cm. Esta posición contribuye a reducir la exposición al ácido estomacal y el tiempo de eliminación del reflujo. ¡Pero ojo! Las almohadas resultan insuficientes y, además, a veces pueden provocar dolores cervicales. Es importante que esta elevación sea desde la cintura hacia arriba. Por este motivo las camas articuladas aparecen como la mejor solución para combatir esta afección.
  • Mantenerse hidratado: Tomar pequeños sorbos de agua antes de acostarse puede ayudar a calmar la acidez y neutralizar parcialmente los ácidos estomacales. Sin embargo, evita bebidas carbonatadas o con cafeína, ya que pueden empeorar los síntomas.
  • Incluir productos antiácidos naturales: Si tienes molestias, beber una infusión de jengibre o manzanilla puede ayudar a calmar la irritación del esófago, además de favorecer la relajación. En este artículo, te dejamos las mejores infusiones para dormir.
  • Controlar la postura al despertar: Si te despiertas con molestias, es preferible sentarte y esperar unos minutos antes de levantarte completamente, permitiendo que los ácidos se estabilicen.

El reflujo nocturno es un recordatorio de cómo nuestra salud digestiva puede influir profundamente en nuestra calidad de vida, especialmente durante el descanso. Abordar estas molestias implica adoptar estrategias simples pero efectivas que contribuyen a noches más tranquilas y a un bienestar general más sólido. Si bien pueden parecer muchos pasos a tener en cuenta, cuidar estos hábitos pueden transformar cada noche en una oportunidad para regenerar cuerpo y mente y convertirse en un objetivo alcanzable.