Seguro que en muchas ocasiones has pensado que cuando eras más joven, dormías mejor. Te contamos el porqué.

Dormir bien es esencial para lograr un buen rendimiento a nivel cognitivo, emocional y físico. Por eso, no debemos minimizar su importancia, pues al fin y al cabo, sin dormir bien, no nos sentiremos bien.

El descanso es crucial para nuestra salud y bienestar general en cualquiera de las etapas de nuestra vida, pero a medida que envejecemos, debemos prestarle especial atención al “Buen Dormir”, especialmente a partir de los 50, debido a que esta es una etapa en la que se producen cambios en nuestro cuerpo que pueden afectar al descanso.

Dormir bien a partir de los 50 puede ser una tarea difícil. ¿Te has preguntado por qué? Te lo contamos.

 

Nueva llamada a la acción

 

¿Cuáles son los cambios que se experimentan a partir de los 50?

En primer lugar, ¿qué es el sueño? Se puede definir como la ausencia de vigilia (cuando se está despierto). Pero el concepto de sueño es más complejo y amplio, puesto que, se trata de una necesidad básica que realiza nuestro organismo para cumplir una serie de funciones, como la renovación de energía, regulación de emociones o la secreción de hormonas.

Para entenderlo mejor, debemos hablar sobre el sistema que dirige el sueño: los ritmos circadianos. Se trata de cambios físicos, mentales y conductuales que siguen un ciclo de 24 horas. A medida que nuestra edad avanza, nuestros ritmos circadianos van cambiando. ¿Esto en qué nos afecta?

 

  • El sueño profundo. A más edad, menos capacidad de alcanzar el sueño profundo.
  • Disminución del tejido muscular. A partir de los 30, hay una menor presencia de la hormona del crecimiento y de la testosterona, debido a que con el envejecimiento surge el deterioro normal y natural de dicha hormona.
  • Menor calcio. Con el paso de los años, los huesos tienen mayor dificultad para absorber el calcio, afectando así a algunas partes físicas de nuestro cuerpo.

 

Trastornos del sueño asociados a la edad

  1. Insomnio. Es un trastorno del sueño bastante común en personas mayores. Se trata de la dificultad de conciliar el sueño y de alcanzar  el sueño profundo.
  2. Síndrome de apnea del sueño. Padecer este síndrome provoca pausas o reducciones breves (10 segundos o más) en la respiración mientras dormimos. Algunos de los factores de riesgo para experimentar este síndrome son:
    1. Edad. Las probabilidades de desarrollar el síndrome de apnea del sueño aumentan con la edad, especialmente a partir de los 50 años.
    2. Género. El género masculino es más propenso a desarrollarlo, especialmente en las primeras etapas de la vida adulta.
  3. Síndrome de piernas inquietas (SPI). Consiste en un trastorno de movimiento caracterizado por sensaciones desagradables en las extremidades inferiores y la necesidad involuntaria de moverlas. Sucede principalmente durante el reposo y durante la noche. Las sensaciones pueden ser varias : ardor, picazón, hormigueo… Este síndrome afecta a la calidad de sueño porque tiende a interrumpirlo.
  4. Movimientos periódicos de las piernas. Se trata de un síndrome inusual, caracterizado por experimentar sacudidas, espasmos o movimientos en las piernas de manera involuntaria y repetitiva.
  5. Síndrome del retraso y adelanto del sueño. Con el avance de la edad, es más probable padecer estos síndromes, debido a las alteraciones en el ritmo circadiano. Las consecuencias abarcan cansancio, somnolencia o irritabilidad.
  6. Somnolencia postraumática. Sufrir un daño en el sistema nervioso central puede contribuir a la aparición de este síndrome, que causa síntomas como fatiga, dolor de cabeza y dificultad de concentración.

 

No olvidemos que padecer algunos de estos trastornos dependen de otros factores además de la edad, y son solucionables si se siguen las pautas adecuadas indicadas por un especialista.

Si quieres saber más, no dudes en echarle un vistazo a nuestro E-book “Dormir bien a partir de los 50”.

A la hora de hablar de colchones existe una amplia variedad, los hay más blandos, los hay más firmes… Pero, ¿alguna vez te has preguntado qué tipo de colchón es adecuado para ti? ¿Eres una persona activa? o, ¿eres una persona joven?, ¿cuáles son tus necesidades? ¿Qué sensación valoras más a la hora de descansar? Estas son algunas de las cuestiones que nos debemos plantear a la hora de elegir un colchón específico. A continuación, explicaremos para quiénes son adecuados los colchones firmes.

 

¿Dureza, densidad y firmeza son lo mismo?

En primer lugar, tenemos que tener claro qué es un colchón firme, porque que sea firme puede depender de diversos factores.

Quizás cuando hablamos de un colchón firme, se nos viene a la cabeza que se puede tratar de una colchón mucho más duro e incluso no tan cómodo, pero no tiene por qué ser así.

Dureza, densidad y firmeza son tres conceptos distintos relacionados entre sí:

  • Al contrario de lo que la mayoría de las personas piensa, no se trata de la sensación que el colchón transmite, sino es la forma en la que se ha tratado el material del colchón.
  • Se trata de la cantidad de material con la que se compone el colchón por metro cúbico (m3). A mayor densidad, mayor resistencia y por tanto, mayor durabilidad.
  • Este concepto está relacionado con la sensación que sentimos al acostarnos. Es difícil medir la firmeza sin saber previamente su dureza y su densidad.

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Ventajas de la firmeza de un colchón

Una vez que nos queda claro todo lo que conlleva la firmeza de un colchón, podemos ver los beneficios que este nos puede dar.

  • Mejora de la postura. Un colchón firme proporcionará mayor sujeción a determinadas partes del cuerpo.
  • Mayor calidad de sueño. Es muy importante obtener calidad de sueño, que no es lo mismo que cantidad de horas dormidas, y con un colchón firme se logra distribuir el peso del cuerpo de manera homogénea, mejorando así la calidad de sueño.
  • Ayuda a aliviar dolores de espalda. Como ya hemos comentado, la firmeza de un colchón distribuye de manera equitativa el peso corporal. Esto puede ser beneficioso para aquellas personas que sufren de dolor de espalda, pues aliviará la presión que causa el dolor, al no poder hundirse la zona lumbar.
  • Mejora la circulación sanguínea. Siempre será recomendado acudir a un especialista que valore tu caso, pero el uso de un colchón de firmeza media-alta, ayudará a mejorar la circulación al evitar puntos de presión.
  • Mayor durabilidad. Uno de los beneficios de un colchón de más firmeza frente a uno más blando, es su durabilidad a largo plazo, pues por lo general, este tipo de colchones tienden a mantener de manera más prolongada su firmeza.

 

¿Cuál es la firmeza que necesitas?

Existen varios niveles de firmeza, en general, la elección siempre dependerá de gustos, preferencias y necesidades especficas, pero a continuación una serie de recomendaciones:

  • Bebés. Para los bebés, quienes se encuentran en época de crecimiento constante, es adecuado un nivel medio-alto de firmeza en su colchón, porque es importante brindarles un colchón firme que garantice su buen crecimiento con una buena postura de la columna vertebral.
  • Para este tramo de edad, lo aconsejable es el uso de un colchón de medio- alta firmeza. En primer lugar, porque se siguen encontrando en época de crecimiento y la firmeza de un colchón ayudará a su correcto desarrollo.

 

En segundo lugar, los adolescentes tienden a pasar más horas en su cama, al contrario de los adultos con vida más laboral, estos quizá solo vuelven a la cama a la hora de dormir. Por ello el uso de un colchón más firme durará más ante el mayor uso y desgaste.

  • Personas que padecen escoliosis. Recomendamos siempre acudir a un profesional que evalúe tu condición y seguir sus recomendaciones. Aclaramos que el uso de un colchón de media a alta firmeza no curará, ni corregirá la escoliosis,pero sí puede aportar algunas ventajas. Por ejemplo, puede ayudar a calmar y moderar los síntomas que causan las escoliosis y afectan a la calidad de sueño.
  • Aquellos aficionados al deporte, o profesionales, se les recomienda un colchón de media o alta firmeza debido a que este puede proporcionar un mejor descanso de la musculatura: evita los puntos de presión, mejor la calidad de sueño, y por tanto la mayor y mejor descanso y mejora la circulación sanguínea.
  • Personas con sobrepeso. Recuerda que siempre es conveniente acudir a un especialista que valore tu caso y tus necesidades, pero de manera general, se puede recomendar aquellas personas que padecen sobrepeso un colchón de alta firmeza. Un colchón de alta firmeza proporciona, en este caso, una mayor comodidad y mejora de la calidad de sueño de la persona, ya que tu cuerpo no se hundirá de manera excesiva con el peso, de tal manera que no se crearán puntos de presión.

 

Cabe mencionar que las posturas también son relevantes e influyen a la hora de elegir un colchón más firme o no, por ejemplo:

  • Si eres una persona con tendencia a dormir boca abajo: Los expertos no recomiendan esta posición debido a que puede causar dolor de espalda crónico. No obstante, es aconsejable utilizar un colchón de firmeza media.
  • Si eres una persona con tendencia a dormir boca arriba: Para este tipo de persona lo más conveniente es un colchón de alta firmeza, con el fin de que los puntos de presión del cuello, espalda y hombros estén estabilizados y el peso esté distribuido de manera equitativa. Para estas personas es aconsejable el uso de un colchón de una firmeza suave, de tal manera que la amortización de los puntos clave que provoca esta postura sea más eficiente.

 

En Senttix recomendamos siempre el colchón que se adapte a tus necesidades. Por eso, contamos con una amplia variedad de modelos con distinto grado de firmeza.

Te invitamos a que visites cualquiera de nuestras tiendas o puntos de venta Senttix, para que puedas comprobar tú mismo todas las opciones que ofrecemos . ¡Os esperamos!

¿Sabes cuánto tiempo le dedicaremos a dormir a lo largo de nuestra vida? Existen estudios que nos pueden decir la cantidad aproximada de horas que dedicamos a dormir. Tras calcular la esperanza de vida y el tiempo de sueño recomendado (que oscilan entre siete y nueve horas), llegamos a la conclusión de que pasamos alrededor de unos 25 años durmiendo, o lo que viene a ser una tercera parte de nuestra vida.

Por tanto, nos queda claro que estamos durmiendo durante una gran parte de nuestra vida, y aun así, en ocasiones le restamos importancia y no nos preocupamos lo suficiente por conseguir una calidad de sueño óptima.

Todo esto puede estar causado debido a los nuevos estilos de vida establecidos y el desarrollo de una sociedad que se encuentra en constante cambio. Pues, las nuevas responsabilidades, el ambiente social, incluso el incremento del uso de los dispositivos electrónicos (móvil, tablets…) pueden afectar e incluso disminuir nuestro tiempo total de sueño.

A continuación, explicaremos por qué es importante dedicarle tiempo de calidad a dormir bien y 10 beneficios de dormir bien.

Dormir es fundamental

En primer lugar, comentemos cuáles son las principales funciones del sueño, puesto que ya sabemos lo mucho que dormimos a lo largo de nuestra vida. ¿Alguna vez nos hemos planteado realmente por qué es fundamental dormir y descansar bien?

Existen diversas razones, más allá de que ayuda al correcto funcionamiento del cerebro, dormir bien beneficia a todo nuestro organismo en general.

  • Conciliar el sueño permite restablecer las funciones físicas y psicológicas esenciales para un pleno rendimiento.
  • Permite la restauración y la conservación de energía.
  • En los más jóvenes, ayuda a la secreción de hormonas como la del crecimiento.
  • Permite eliminar los radicales libres acumulados durante el día: son moléculas que presentan uno o más electrones sin pareja, lo que les conlleva a “robar” el electrón faltante a otro átomo, pudiendo causar desequilibrios y algunas de las consecuencias a largo plazo es el envejecimiento prematuro.
  • Es fundamental para el fortalecimiento del aprendizaje y la mejora de la memoria

¿Cuánto tiempo tengo que dedicar a dormir?

Hemos comentado anteriormente las horas recomendadas, pero siempre será conveniente acudir a un especialista que valore y recomiende el tiempo que le deberías dedicar a dormir según tus necesidades.

Horas de sueño recomendadas

Las horas que se dedican a dormir van variando según las edades a lo largo de nuestra vida:

 

  • Recién nacidos: (0- 3 meses): lo aconsejable es dormir entre 14 y 17 horas al día.
  • Bebés (4-11 meses): lo recomendable para esta edad es de 12 a 15 horas, incluidas las siestas.
  • Entre 1 a 2 años: se aconseja dormir entre 11 y 14 horas.
  • Entre 3 a 5 años: lo recomendado es entre 10 y 13 horas al día.
  • Entre 6 a 12 años: es conveniente dedicar entre 9 y 11 horas diarias.
  • Entre 13 a 18 años: se aconseja entre 8 y 10 horas al día.
  • Más de 18 años: lo saludable es entre 7 y 9 horas diarias, aunque no siempre es posible.
  • Más de 65 años: lo ideal es descansar entre 7 y 8 horas al día.

 

Algunos consejos para mejorar nuestro descanso pueden ser:

 

  • Evitar bebidas que puedan dificultar la conciliación del sueño, como bebidas con cafeína, como mínimo 6 horas antes de irse a la cama.
  • Evadir el uso del móvil o aparatos electrónicos, al menos una hora antes de irte a dormir.
  • Evitar la nicotina.
  • Usar un buen colchón y una buena almohada. En Senttix presentamos una amplia variedad de colchones y almohadas que se adaptan a tus necesidades y preferencias.
  • Lo recomendable es cenar ligero y evitar ingestas grandes de comida.
  • Mantener una rutina y control de sueño.
  • Es importante mantenerse activo y ejercitarse, pero no olvides que es conveniente practicar deporte al menos dos horas antes de irte a dormir. De lo contrario, tu cuerpo se mantendrá activo y te dificultará la tarea de conciliar el sueño.

 

10 beneficios de dormir bien

Sabiendo lo importante que es dormir bien y cómo mejorar nuestro descanso, a continuación, te ofrecemos 10 beneficios de dormir bien:

  1. Mejora de la eficacia y el rendimiento. Cuando una persona descansa bien, se nota y se demuestra a la hora de rendir, ya sea en el ámbito laboral,  o ámbito académico.
  2. Somos más felices cuando dormimos. Durante el sueño, nuestro cuerpo se relaja, lo que permite producir serotonina, más conocida como ‘la hormona de la felicidad’.
  3. Puede incrementar la creatividad. Dormir bien favorece que nuestro cerebro realice conexiones que de manera consciente quizás no realizaríamos. Es por ello que la creatividad de una persona se manifestará de mejor manera en una mente descansada.
  4. Cuida tu bienestar mental. El sueño es una necesidad que nuestro cuerpo y mente necesitan para funcionar correctamente. La falta de sueño puede provocar consecuencias no solo físicas, sino también mentales. Hoy en día, cuidar nuestra salud mental es tan importante como cuidar nuestra salud física. Es por ello que no se debe pasar por alto la falta de sueño, que puede provocar desarrollos de trastornos mentales como ansiedad o depresión.
  5. Cuida el corazón. Un estudio realizado por European Heart Journal vincula el descanso con la salud del corazón. Este estudio afirma que aquellas personas que padecen insomnio son más propensas a sufrir una insuficiencia cardíaca.
  6. Mejora tus relaciones. El dormir bien mejora de manera notable el estado de ánimo y, por consecuencia, al sentirte bien, tu alrededor lo nota y es más probable que tus relaciones interpersonales, ya sea en el trabajo, ocio etc. se vean afectadas de manera positiva.
  7. Mejora tu comunicación emocional. No dormir lo suficiente puede afectar a nuestra autonomía emocional, haciendo que seamos más propensos a que nuestras respuestas emocionales a lo largo del día sean más impulsivas. En cambio, si descansamos lo suficiente, es más probable que seamos capaces de controlar nuestras emociones de una manera más efectiva.
  8. Fenómeno Bella Durmiente. Descansar bien puede ayudar a incrementar nuestra belleza, así lo confirma un estudio realizado por el Instituto Karolinska en Suecia. Las conclusiones del estudio fueron que la falta de sueño afecta a los rasgos faciales de aquellas personas privadas del sueño y, por tanto, también a su atractivo.
  9. Aumenta la capacidad atlética. Diversos estudios confirman que descansar de manera correcta puede ayudar a la motricidad, el tiempo de reacción, tener más energía, la potencia muscular e incluso la resistencia.
  10.  Ayuda a tener un sistema inmunológico. El sistema inmunológico es conocido como el escudo de nuestro cuerpo, pues dormir bien es un factor que fortalece este escudo. Cuando se duerme poco o mal, el sistema inmunológico se ve afectado, haciendo que seas más propenso a enfermar.

 

Y tú, ¿sigues pensando que dormir bien no es tan importante? Te invitamos a seguir nuestras recomendaciones para disfrutar de “El Buen Dormir”.

Nueva llamada a la acción

El buen dormir hay que cuidarlo todos los días y en todos sus detalles. Os dejamos un vídeo en el que Laura, nuestra asesora del sueño, nos comparte algunos tips o consejos sobre las almohadas: ese complemento que, a pesar de su gran importancia, muchas veces dejamos en un segundo plano por detrás de otros más evidentes como los colchones.

Esperamos que estos consejos  os sean de gran ayuda, no solo para encontrar vuestra almohada ideal, ¡también para que podáis descansar como es debido!

Con motivo del «Dia internacional del sueño», Senttix, Khama, Ecus y Ecus Kids, en colaboración con dos expertos: el nutricionista y farmacéutico Sergio Antonio Polo y el terapeuta y preparador físico Rafael López, nos brindan varios consejos que podemos poner en práctica para conseguir un mejor descanso.

 

Tener una rutina bien definida ayuda a conciliar el sueño y a mejorar nuestro estado anímico. Por eso, resulta imprescindible alejarnos del «ruido» y de cualquier distracción que nos aleje de un descanso reparador.
Con motivo de la celebración de la «Semana del Sueño», os dejamos una lista de tips que podéis aplicar en el día a día con el objetivo de llevar vuestra salud del sueño a otro nivel.
Aprovechamos para agradecer a todos los compañeros y compañeras que han participado en la elaboración de esta lista y que han compartido sus hábitos de sueño.
¡Muchas gracias a todos/as!
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Esta semana tiene lugar el Día Internacional del Sueño (viernes 17 de marzo) y, desde Senttix, aprovechamos la ocasión para intentar concienciar sobre la importancia que tiene «El Buen Dormir» y cómo éste afecta a nuestro bienestar físico y mental.

Para ponernos en contexto, España es uno de los países de la Unión Europea con peor calidad de sueño. Según un estudio de la Sociedad Española del Sueño, entre un 20% y un 48% de la población presenta problemas para dormir. Otro informe elaborado en el 2021 por la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), dependiente de Naciones Unidas, concluyó que España es la nación que más benzodiacepinas (psicotrópicos) consume del mundo, con una media de 110 personas por cada 1000 consumiendo al menos una dosis diaria.

Teniendo en cuenta estos datos, es necesario cambiar nuestros malos hábitos y sustituirlos por otros más saludables. No podemos olvidar que, tanto a nivel físico como psicológico, un mal descanso tiene consecuencias negativas sobre el cuerpo y el cerebro, además de favorecer el desarrollo de enfermedades. El sueño ayuda al cuerpo a repararse, regenerarse y recuperarse.

A continuación, indicamos cuáles son algunos de los factores que debemos evitar para conseguir un descanso reparador cada noche:

 

  • Los horarios desajustados. Es importante intentar seguir una rutina de sueño: ir a dormir y levantarse a la misma hora todos los días, incluso los fines de semana, ayuda a nuestro organismo a programar nuestro reloj biológico para llevar una correcta higiene del sueño.

 

  • Evita los ambientes inapropiados. En la medida de lo posible, asegúrate de que tu habitación esté oscura, ordenada, fresca y tranquila. No descuides detalles como la ropa de cama y usa una almohada que te permita mantener una buena postura mientras duermes.

 

  • Intenta no consumir cafeína, alcohol o nicotina antes de ir a la cama para evitar el insomnio.

 

  • Pantallas retroiluminadas. Es conveniente que apagues todos los dispositivos electrónicos al menos una hora antes de acostarte. La luz azul que emiten puede interferir en la producción de melatonina, una hormona que ayuda a regular el sueño.

 

  • Sedentarismo. El ejercicio regular puede ayudarte a mejorar la calidad del sueño.

 

En resumidas cuentas, el Día Internacional del Sueño representa una oportunidad para reflexionar y plantearnos qué aspectos podemos cambiar para lograr una mejor salud del sueño. Por supuesto, no basta con dormir bien una vez al año; el verdadero reto es cambiar nuestros hábitos diarios y mantenerlos en el tiempo. Cada pequeño detalle cuenta.

 

Y vosotros, ¿podríais mejorar vuestra salud del sueño? Si es así, ¡no perdáis el tiempo y poneos manos a la obra! Disfrutar de «El Buen Dormir» está en vuestras manos.

 

PASOS PARA DORMIR Y DESCANSAR

 

¿Sabías que tu alimentación está relacionada indirectamente con tu calidad de descanso?

La relación entre sueño y alimentación es una de las claves para «El Buen Dormir». En muchas ocasiones, solo somos conscientes de nuestros hábitos alimenticios cuando deseamos perder algo de peso, o como complemento a una práctica deportiva concreta. Sin embargo, cómo, cuándo y qué comemos influye también en algo que hacemos cada día: dormir.

De este modo, si nos centramos en nuestro organismo, el cuerpo utiliza el triptófano para ayudar a producir la melatonina y la serotonina necesaria para completar de manera satisfactoria nuestras funciones. La melatonina ayuda a regular el ciclo de sueño y vigilia. Por otro lado, se estima que la serotonina (también conocida como la «hormona de la felicidad») ayuda a regular el apetito, el sueño, el estado de ánimo y el dolor.

La buena alimentación va de la mano de “El Buen Dormir”. Es por ello que debemos de tener en cuenta los siguientes aspectos cuando nos planteamos que cenar para dormir bien:

 

  • La hora a la que debes cenar, la cantidad y el tipo de alimentos. La hora correcta a la que es bueno cenar es entre las 20:00 y las 21:30 ya que a las 22:00 nuestro cuerpo comienza a digerir de forma más lenta.

 

  • Comer un mínimo de tres veces al día, aunque lo correcto sería hacer 5 comidas al día, en cantidades normales, más escasas que abundantes.

 

  • Alimentos como el apio, chocolate, tomate, quesos, embutidos, mantequilla, pan, salsas picantes y bebidas alcohólicas son los que debes evitar, ya que ralentizan la digestión y pueden dificultar la tarea de conciliar el sueño.

 

  • Los alimentos que sí puedes consumir antes de dormir son: proteína, preferiblemente pescado, pollo o huevo, vegetales frescos (espinaca, cebolla, tomate, zanahoria, entre otros), carbohidratos naturales no procesados como el arroz integral o la pasta integral) y bebida sin azúcar.

 

Alimentos recomendados para tomar antes de dormir

  • Frutos secos como los cacahuetes, las almendras, los pistachos o los anacardos.
  • Pescados ricos en omega 3 como el salmón, el atún, el boquerón, la sardina o la caballa.
  • Carnes.
  • Leche de soja.
  • Yema de huevo.
  • Chocolate negro (exclusivamente).
  • Frutas ricas en magnesio como el plátano, la piña, las bananas o los aguacates también son importantes en esta selección sobre «que cenar para dormir bien».
  • Verduras como los berros, las espinacas, la remolacha, la zanahoria o el brócoli.
  • Chía y quinoa.
  • Infusiones sin cafeína o teína.

 

Alimentos que debes evitar antes de ir a dormir

  • Ciertas bebidas o infusiones, como el café, el té, el guaraná, el mate, el cacao o las colas.
  • Chocolate (excepto chocolate negro).
  • Comidas pesadas de digerir.
  • Bebidas alcohólicas.
  • Alimentos flatulentos.

 

El Buen Dormir con Martín Berasategui

Junto a Martín Berasategui, embajador de Senttix, hemos seleccionado siete recetas con alimentos ricos en triptófano y pensadas para mantener una alimentación sana y equilibrada y, al mismo tiempo, disfrutar de la gastronomía en cada una de nuestras cenas. Se trata de diferentes elaboraciones de fácil preparación en las que destaca la presencia de alimentos ricos en triptófano.

Recuerda que una correcta alimentación es fundamental para tener la energía necesaria durante el día. Sin embargo, esta relación también funciona al contrario, es decir, una dieta desequilibrada o una mala alimentación puede provocar insomnio.

Si quieres saber más sobre cómo influye la alimentación en el descanso y que debes cenar para dormir bien, no dudes en descargar nuestra guía.

 

"El Buen Dormir". Cómo la alimentación puede mejorar tu descanso

¿Te resulta difícil conciliar el sueño cada noche? Una manera de ayudarte a que sea más fácil dormir es tomando una infusión para poder relajarte antes de irte a la cama y, de esta forma inducirte al sueño. Tu descanso es nuestra prioridad, por ello te dejamos una selección de infusiones que te ayudarán a conseguir El Buen Dormir.

Las infusiones son un remedio natural y efectivo para lograr un sueño pleno, y esto se debe a la cantidad de propiedades calmantes y relajantes que tienen algunas plantas y hierbas medicinales. Gracias a ellas, podemos conciliar el sueño de una manera más fácil, y sin preocuparnos de sufrir de insomnio. Además, resultan muy útiles a la hora de calmar los niveles de estrés a los que, inevitablemente, nos enfrentamos día a día.

Aunque lo común es beber infusiones de una sola planta, en muchas ocasiones pueden mezclarse. Sus propiedades se mantienen y pueden verse incrementados los efectos relajantes. Entre las infusiones más populares dedicadas a mejorar nuestro sueño, destacan:

  • La valeriana, conocida como una planta que actúa como un sedante y reconocida por su acción calmante. Esta infusión es idónea para personas con trastornos del sueño, o para aliviar el estrés y la ansiedad. Su efecto se debe a los ácidos y los antioxidantes de su raíz, que nos proporciona un estado de relajación y bienestar gracias a las propiedades que contiene.

 

  • La manzanilla. Se trata de una hierba que proviene de la familia de la margarita y, además de ayudar a calmar los problemas estomacales y favorecer la digestión, es la perfecta aliada para conseguir alivia el estrés y mantenerte relajado. Se caracteriza por poseer numerosos efectos calmantes y esto es gracias a las propiedades que contiene. Además de conducirnos a un buen descanso, cuida nuestro sistema inmunitario y ayuda a nuestro organismo.

 

  • La menta es una planta con numerosos beneficios, entre ellos, ayuda a disminuir el insomnio gracias a sus propiedades antiinflamatorias y puede contribuir a mejorar nuestro sueño. Sus efectos naturales ayudan a relajar los músculos del cuerpo debido a que reduce la presión arterial.

 

  • La pasiflora es conocida como la flor de la pasión y se trata de una hierba cuyas propiedades ayudan a aliviar la fatiga muscular, la migraña y los estados leves de ansiedad. Algunos de sus beneficios más destacados son la regularización del ritmo cardiaco y la presión arterial. También mejora el estado de ánimo y ayuda a disminuir la ansiedad y el estrés. Por este motivo, ayuda a conciliar el sueño.

 

  • La tila es una flor que ayuda a disminuir los niveles de ansiedad y estrés, mejorando la calidad de nuestro sueño. Además, actúa como agente para reducir el nerviosismo, gracias a sus propiedades de origen natural.

 

  • La melisa también es una infusión que resulta muy beneficiosa para combatir el insomnio gracias a sus propiedades hipnóticas. Igual que en el caso de la tila, también combate los problemas relacionados con el nerviosismo.

 

Es importante conocer todos los efectos de cada infusión para poder hacer un correcto uso de las mismas. No olvides que, si algo podemos destacar de las infusiones como herramienta para conciliar el sueño, es que son un remedio natural. No obstante, antes de beber infusiones para dormir a menudo, es conveniente que consultes con tu médico.

En conclusión, disfrutar de un descanso reparador y dormir adecuadamente depende de muchos factores, pero si necesitas una pequeña ayuda, te recomendamos las infusiones de este tipo. Te ayudarán a relajarte. Eso sí, recuerda que también debes poner en práctica el resto de consejos de “El Buen Dormir”: una alimentación saludable y la práctica de ejercicio son imprescindibles.

 

"El Buen Dormir". Cómo la alimentación puede mejorar tu descanso

Las almohadas viscoelásticas son un tipo de almohada que se ajusta a la forma de la cabeza y el cuello de una persona para brindar un apoyo adecuado y reducir la presión en estas áreas. Estas almohadas están hechas de material viscoelástico, una espuma sensible a la presión y a la temperatura.

Cuando llega el momento de renovar la almohada, las viscoelásticas son una opción de lo más recurrente. Por eso, te vamos a contar cuáles son sus características y cómo podrían ayudarte a mejorar tu descanso. ¡Sigue leyendo!

Las almohadas viscoelásticas se caracterizan, como indicábamos anteriormente, por su capacidad para adaptarse automáticamente a la forma del cuerpo y poder así distribuir el peso de forma equilibrada. Este tipo de almohada alivia la presión, se adapta al cuello y la cabeza y recupera su forma inicial tras moverse o levantarse. Esto es así porque están hechas de un material viscoelástico, también conocido como espuma de memoria, que se moldea fácilmente bajo la presión y vuelve a su forma original una vez liberada.

 

Material viscoelástico

¿Sabías que el viscoelástico es un material sintético desarrollado por la NASA en los años 60? Fue creado para aliviar la presión que provocaban los tejidos de los trajes de los astronautas durante el despegue de la nave espacial.

El material viscoelástico se fabrica a partir de poliuretano, un polímero termoplástico que se mezcla con otros aditivos para darle las características deseadas. El proceso de fabricación se realiza mediante la inyección de esta mezcla en un molde, seguido de un proceso de corte y acabado.

 

Ideales para determinadas dolencias

Las almohadas viscoelásticas son muy populares entre quienes sufren problemas cervicales o de espalda, ya que proporcionan un apoyo adecuado a la columna vertebral y ayudan a aliviar la tensión muscular. También se recomiendan para aquellos que tienen problemas de insomnio o sufren de ronquidos porque ayudan a mantener una posición adecuada durante el sueño y facilitan la respiración. Otra ventaja es su durabilidad, ya que no se deforman por el uso o por cambios en la temperatura ambiental.

 

Tipos de almohadas viscoelásticas

Existen distintos tipos de almohadas viscoelásticas en el mercado, cada una de ellas con características específicas. Por ejemplo, hay almohadas con forma rectangular o circular, y también hay almohadas con una o dos capas de espuma de memoria. Además, algunas almohadas vienen con una funda extraíble y lavable, lo que facilita su mantenimiento.

Al elegir una almohada viscoelástica, es importante tener en cuenta las necesidades personales. Por ejemplo, si se duerme boca arriba, se recomienda una almohada más baja y suave, mientras que si se duerme de lado, se necesitará una almohada más alta y firme. También es importante considerar el tamaño y peso del cuerpo, ya que esto influirá en la cantidad de soporte necesaria.

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Te recomendamos las almohadas viscoelásticas Senttix

En general, las almohadas viscoelásticas son una excelente opción para aquellos que buscan una mayor comodidad y una mejor calidad del sueño. No olvides que elegir la almohada adecuada es primordial para disfrutar cada día de un descanso reparador mientras cuidamos la salud de nuestro cuello y cervicales.

En Senttix tenemos a tu disposición los modelos Chamber, Loft, Land y Spa: almohadas viscoelásticas de primera calidad con distintas características de firmeza, temperatura, transpirabilidad, etc. que puedes probar en cualquiera de nuestras tiendas o puntos de venta. ¿A qué esperas para visitarnos?