Para conseguir un buen descanso es necesario contar con un colchón que proporcione la comodidad necesaria para nuestro cuerpo. Y es que, no todos compartimos los mismos gustos y necesidades.

En los últimos años, los colchones viscoelásticos han ganado popularidad debido a sus múltiples beneficios para la salud. Estos colchones están diseñados para adaptarse a la forma del cuerpo y reducir los puntos de presión, lo que ayuda a mejorar la circulación sanguínea y prevenir dolores musculares entre otros muchos beneficios.

En este artículo, explicaremos en detalle las ventajas de los colchones viscoelásticos y por qué pueden ser una gran inversión para mejorar la calidad de nuestro sueño.

 

¿Qué son los colchones viscoelásticos?

¿Qué significa que un colchón es viscoelástico? Este tipo de colchones es conocido también como “colchones con memoria”. La espuma viscoelástica tiene memoria microscópica que reacciona a la temperatura y al peso. El calor y la presión hacen que la espuma se vuelva maleable y se adapte a las curvas del cuerpo. Cuando el material se enfría, vuelve a su forma original.

 

Este material sintético fue desarrollado por la NASA en los años 60, con el objetivo principal de aliviar la presión a la que el cuerpo se somete al despegue. Y no fue hasta los años 90 cuando se incorporó el uso de este material en el mundo del descanso en general.

The Senttix Beds Book

Ventajas de los colchones viscoelásticos

A continuación, enumeramos algunas de las ventajas de utilizar este tipo de material para tu descanso.

 

1.  Alivia la presión

Este tipo de material se adapta a tu cuerpo y forma. El resultado de esto es un alivio de la presión que se puede producir en determinadas zonas del cuerpo.

Además, para aquellas personas con problemas de espalda o artritis este material es muy recomendable: maximiza el confort y minimiza las molestias.

 

2.   Es hipoalergénico

Este tipo de material cuenta con una estructura densa que hace posible que aquellos elementos externos causantes de alergia (polvo, moho, polen…) no logren penetrar en el colchón, haciendo que exista un riesgo bajo de producir alergia.

 

3.  Es silencioso

Gracias a su material, los colchones viscoelásticos son unos de los más silenciosos del mercado.

 

4.  Mejora la postura

Este tipo de colchón, debido a su material, ayuda a adoptar una correcta postura de la columna vertebral. Además, ayuda a dar más soporte y confort a la zona lumbar.

Gracias a su capacidad de adaptabilidad al cuerpo, hace posible encontrar posiciones favorables y adecuadas para la correcta posición de la espalda. Además se consigue minimizar dar vueltas en la cama, evitar dolores de espalda y encontrar una postura neutra y cómoda al dormir.

 

5.  Reduce la sensación de movimiento 

Es un punto importante para quienes duermen en pareja. En ocasiones, dormir acompañado puede resultar tedioso por los movimientos de la otra persona durante la noche.

La densidad de este material viscoelástico y la forma en la que responde a la presión, permite evitar que el movimiento que se produce en un lado de la cama se reproduzca en el otro.

 

6.  Su durabilidad

Se trata de una inversión a largo plazo debido a su larga vida útil.

Además, gracias a su efecto memoria y a la capacidad de volver a su estado inicial, demostrando así su capacidad de resistencia al desgaste.

 

 

Además, si combinas tu colchón viscoelástico con almohadas viscoelásticas, lograrás una adaptabilidad plena a tus gustos y necesidades y, de este modo, un mejor descanso.

 

Puedes consultar nuestra línea LAB de colchones o venir a probarlos en tu tienda Senttix más cercana.

¿Te cuesta conciliar el sueño cuando tienes frío o calor? Es normal, puesto que existen unas temperaturas ideales de descanso para el organismo.

Cuando sentimos frío o calor, nuestro cuerpo intenta autorregular la temperatura, alterando así el ritmo normal del reloj biológico. Si esto ocurre cuando dormimos, experimentamos pequeños periodos de vigilia durante la noche que pueden perjudicar considerablemente la calidad de nuestro descanso.

Al igual que la buena alimentación, la higiene, la luz y otros factores, la temperatura tiene un relevante efecto a la hora de conseguir dormir adecuadamente.

La temperatura ideal para dormir

La temperatura de nuestro cuerpo oscila entre 36 y 37 grados en estado saludable, pero va cambiando dependiendo de las condiciones externas. Para dormir, los expertos del sueño reconocen que la temperatura ambiente ideal se encuentra entre los 15 y 22 grados centígrados. Cabe destacar, que cada persona es un mundo y este aspecto puede variar dependiendo de las necesidades de cada una de ellas.  Por ejemplo, en el caso de las personas mayores, la temperatura perfecta para ellas oscilará entre 19 y 21 grados; y en el caso de los bebés, la temperatura idónea está entre los 18 y los 21 grados.

Dormir en una habitación con altas temperaturas puede reducir la eficiencia del sueño y a la larga, provocarnos fatiga. Del mismo modo, cuando experimentamos frío al dormir, nuestro organismo activa un mecanismo de protección y aumenta la actividad para calentarse, dificultando la tarea de conciliar el sueño. ¿Quién no ha tenido problemas para dormir por el hecho de tener los fríos?

Los beneficios que puede aportarte dormir con la temperatura adecuada son:

 

  • Un mejor sistema inmunitario. Este aprovecha para regenerarse por las noches para poder así eliminar toxinas y gérmenes.

 

  • Disminuye la posibilidad de sufrir problemas de peso: La falta de sueño produce que los adipocitos liberen menos leptina (hormona supresora del apetito). De este modo, el estómago libera más hormonas del apetito y las personas con problemas de sueño son más propensas a comer más.

 

  • Menor riesgo cardiovascular: Tener un descanso de calidad ayuda a proteger el corazón y disminuye los problemas cardiovasculares.

 

Un dato curioso a destacar es que el uso de calcetines es una excelente opción para alcanzar el sueño. Meter los pies en agua caliente también puede ser beneficioso a la hora de irse relajado a la cama antes de dormir. O simplemente una ducha caliente de 10 minutos puede ayudarte a conciliar el sueño.

 

 

Nueva llamada a la acción

El colchón también influye en la temperatura

¿Sabías que el colchón es fundamental para conseguir una temperatura óptima cuando dormimos? Debe ser transpirable y ha de mantener la temperatura ideal. Algo muy parecido es lo que ocurre con la almohada, ya que la cabeza es una de las partes del cuerpo que libera más calor. Asegúrate de que sus materiales eviten la humedad.

Otros factores a tener en cuenta son la ropa de cama (sábanas, mantas, edredones…) y los pijamas. Su composición puede facilitar o dificultar una correcta transpiración.

 

No olvides que, para lograr El Buen Dormir, también debes cumplir con los siguientes hábitos saludables:

  • Seguir las rutinas de sueño habituales, incluidos los horarios de acostarse y levantarse. En estas rutinas, será de utilidad que un par de horas antes de acostarte comiences a relajarte. Considera utilizar prácticas de relajación, la meditación, un baño, leer un buen libro…
  • Evita las siestas más largas de 30 minutos.
  • Una cena ligera es ideal para dormir bien, al menos, dos horas antes de irte a la cama.
  • Debes mantenerte bien hidratado con agua o bebidas sin cafeína ni estimulantes.
  • Es bueno hacer deporte durante el día, pero intenta evitarlo en las horas previas a ir a la cama.
  • Apaga el móvil y déjalo fuera de la habitación.

En conclusión, la temperatura es un factor esencial que influye en nuestro descanso y, por tanto, es un detalle que no debes descuidar. De alguna manera, nos ayuda a reparar nuestro sistema inmunológico y nos permite lograr un sueño pleno cada noche.

Asegúrate de seguir nuestros consejos y podrás disfrutar de El Buen Dormir.  

Seguro que en muchas ocasiones has pensado que cuando eras más joven, dormías mejor. Te contamos el porqué.

Dormir bien es esencial para lograr un buen rendimiento a nivel cognitivo, emocional y físico. Por eso, no debemos minimizar su importancia, pues al fin y al cabo, sin dormir bien, no nos sentiremos bien.

El descanso es crucial para nuestra salud y bienestar general en cualquiera de las etapas de nuestra vida, pero a medida que envejecemos, debemos prestarle especial atención al “Buen Dormir”, especialmente a partir de los 50, debido a que esta es una etapa en la que se producen cambios en nuestro cuerpo que pueden afectar al descanso.

Dormir bien a partir de los 50 puede ser una tarea difícil. ¿Te has preguntado por qué? Te lo contamos.

 

Nueva llamada a la acción

 

¿Cuáles son los cambios que se experimentan a partir de los 50?

En primer lugar, ¿qué es el sueño? Se puede definir como la ausencia de vigilia (cuando se está despierto). Pero el concepto de sueño es más complejo y amplio, puesto que, se trata de una necesidad básica que realiza nuestro organismo para cumplir una serie de funciones, como la renovación de energía, regulación de emociones o la secreción de hormonas.

Para entenderlo mejor, debemos hablar sobre el sistema que dirige el sueño: los ritmos circadianos. Se trata de cambios físicos, mentales y conductuales que siguen un ciclo de 24 horas. A medida que nuestra edad avanza, nuestros ritmos circadianos van cambiando. ¿Esto en qué nos afecta?

 

  • El sueño profundo. A más edad, menos capacidad de alcanzar el sueño profundo.
  • Disminución del tejido muscular. A partir de los 30, hay una menor presencia de la hormona del crecimiento y de la testosterona, debido a que con el envejecimiento surge el deterioro normal y natural de dicha hormona.
  • Menor calcio. Con el paso de los años, los huesos tienen mayor dificultad para absorber el calcio, afectando así a algunas partes físicas de nuestro cuerpo.

 

Trastornos del sueño asociados a la edad

  1. Insomnio. Es un trastorno del sueño bastante común en personas mayores. Se trata de la dificultad de conciliar el sueño y de alcanzar  el sueño profundo.
  2. Síndrome de apnea del sueño. Padecer este síndrome provoca pausas o reducciones breves (10 segundos o más) en la respiración mientras dormimos. Algunos de los factores de riesgo para experimentar este síndrome son:
    1. Edad. Las probabilidades de desarrollar el síndrome de apnea del sueño aumentan con la edad, especialmente a partir de los 50 años.
    2. Género. El género masculino es más propenso a desarrollarlo, especialmente en las primeras etapas de la vida adulta.
  3. Síndrome de piernas inquietas (SPI). Consiste en un trastorno de movimiento caracterizado por sensaciones desagradables en las extremidades inferiores y la necesidad involuntaria de moverlas. Sucede principalmente durante el reposo y durante la noche. Las sensaciones pueden ser varias : ardor, picazón, hormigueo… Este síndrome afecta a la calidad de sueño porque tiende a interrumpirlo.
  4. Movimientos periódicos de las piernas. Se trata de un síndrome inusual, caracterizado por experimentar sacudidas, espasmos o movimientos en las piernas de manera involuntaria y repetitiva.
  5. Síndrome del retraso y adelanto del sueño. Con el avance de la edad, es más probable padecer estos síndromes, debido a las alteraciones en el ritmo circadiano. Las consecuencias abarcan cansancio, somnolencia o irritabilidad.
  6. Somnolencia postraumática. Sufrir un daño en el sistema nervioso central puede contribuir a la aparición de este síndrome, que causa síntomas como fatiga, dolor de cabeza y dificultad de concentración.

 

No olvidemos que padecer algunos de estos trastornos dependen de otros factores además de la edad, y son solucionables si se siguen las pautas adecuadas indicadas por un especialista.

Si quieres saber más, no dudes en echarle un vistazo a nuestro E-book “Dormir bien a partir de los 50”.

A la hora de hablar de colchones existe una amplia variedad, los hay más blandos, los hay más firmes… Pero, ¿alguna vez te has preguntado qué tipo de colchón es adecuado para ti? ¿Eres una persona activa? o, ¿eres una persona joven?, ¿cuáles son tus necesidades? ¿Qué sensación valoras más a la hora de descansar? Estas son algunas de las cuestiones que nos debemos plantear a la hora de elegir un colchón específico. A continuación, explicaremos para quiénes son adecuados los colchones firmes.

 

¿Dureza, densidad y firmeza son lo mismo?

En primer lugar, tenemos que tener claro qué es un colchón firme, porque que sea firme puede depender de diversos factores.

Quizás cuando hablamos de un colchón firme, se nos viene a la cabeza que se puede tratar de una colchón mucho más duro e incluso no tan cómodo, pero no tiene por qué ser así.

Dureza, densidad y firmeza son tres conceptos distintos relacionados entre sí:

  • Al contrario de lo que la mayoría de las personas piensa, no se trata de la sensación que el colchón transmite, sino es la forma en la que se ha tratado el material del colchón.
  • Se trata de la cantidad de material con la que se compone el colchón por metro cúbico (m3). A mayor densidad, mayor resistencia y por tanto, mayor durabilidad.
  • Este concepto está relacionado con la sensación que sentimos al acostarnos. Es difícil medir la firmeza sin saber previamente su dureza y su densidad.

The Senttix Beds Book

Ventajas de la firmeza de un colchón

Una vez que nos queda claro todo lo que conlleva la firmeza de un colchón, podemos ver los beneficios que este nos puede dar.

  • Mejora de la postura. Un colchón firme proporcionará mayor sujeción a determinadas partes del cuerpo.
  • Mayor calidad de sueño. Es muy importante obtener calidad de sueño, que no es lo mismo que cantidad de horas dormidas, y con un colchón firme se logra distribuir el peso del cuerpo de manera homogénea, mejorando así la calidad de sueño.
  • Ayuda a aliviar dolores de espalda. Como ya hemos comentado, la firmeza de un colchón distribuye de manera equitativa el peso corporal. Esto puede ser beneficioso para aquellas personas que sufren de dolor de espalda, pues aliviará la presión que causa el dolor, al no poder hundirse la zona lumbar.
  • Mejora la circulación sanguínea. Siempre será recomendado acudir a un especialista que valore tu caso, pero el uso de un colchón de firmeza media-alta, ayudará a mejorar la circulación al evitar puntos de presión.
  • Mayor durabilidad. Uno de los beneficios de un colchón de más firmeza frente a uno más blando, es su durabilidad a largo plazo, pues por lo general, este tipo de colchones tienden a mantener de manera más prolongada su firmeza.

 

¿Cuál es la firmeza que necesitas?

Existen varios niveles de firmeza, en general, la elección siempre dependerá de gustos, preferencias y necesidades especficas, pero a continuación una serie de recomendaciones:

  • Bebés. Para los bebés, quienes se encuentran en época de crecimiento constante, es adecuado un nivel medio-alto de firmeza en su colchón, porque es importante brindarles un colchón firme que garantice su buen crecimiento con una buena postura de la columna vertebral.
  • Para este tramo de edad, lo aconsejable es el uso de un colchón de medio- alta firmeza. En primer lugar, porque se siguen encontrando en época de crecimiento y la firmeza de un colchón ayudará a su correcto desarrollo.

 

En segundo lugar, los adolescentes tienden a pasar más horas en su cama, al contrario de los adultos con vida más laboral, estos quizá solo vuelven a la cama a la hora de dormir. Por ello el uso de un colchón más firme durará más ante el mayor uso y desgaste.

  • Personas que padecen escoliosis. Recomendamos siempre acudir a un profesional que evalúe tu condición y seguir sus recomendaciones. Aclaramos que el uso de un colchón de media a alta firmeza no curará, ni corregirá la escoliosis,pero sí puede aportar algunas ventajas. Por ejemplo, puede ayudar a calmar y moderar los síntomas que causan las escoliosis y afectan a la calidad de sueño.
  • Aquellos aficionados al deporte, o profesionales, se les recomienda un colchón de media o alta firmeza debido a que este puede proporcionar un mejor descanso de la musculatura: evita los puntos de presión, mejor la calidad de sueño, y por tanto la mayor y mejor descanso y mejora la circulación sanguínea.
  • Personas con sobrepeso. Recuerda que siempre es conveniente acudir a un especialista que valore tu caso y tus necesidades, pero de manera general, se puede recomendar aquellas personas que padecen sobrepeso un colchón de alta firmeza. Un colchón de alta firmeza proporciona, en este caso, una mayor comodidad y mejora de la calidad de sueño de la persona, ya que tu cuerpo no se hundirá de manera excesiva con el peso, de tal manera que no se crearán puntos de presión.

 

Cabe mencionar que las posturas también son relevantes e influyen a la hora de elegir un colchón más firme o no, por ejemplo:

  • Si eres una persona con tendencia a dormir boca abajo: Los expertos no recomiendan esta posición debido a que puede causar dolor de espalda crónico. No obstante, es aconsejable utilizar un colchón de firmeza media.
  • Si eres una persona con tendencia a dormir boca arriba: Para este tipo de persona lo más conveniente es un colchón de alta firmeza, con el fin de que los puntos de presión del cuello, espalda y hombros estén estabilizados y el peso esté distribuido de manera equitativa. Para estas personas es aconsejable el uso de un colchón de una firmeza suave, de tal manera que la amortización de los puntos clave que provoca esta postura sea más eficiente.

 

En Senttix recomendamos siempre el colchón que se adapte a tus necesidades. Por eso, contamos con una amplia variedad de modelos con distinto grado de firmeza.

Te invitamos a que visites cualquiera de nuestras tiendas o puntos de venta Senttix, para que puedas comprobar tú mismo todas las opciones que ofrecemos . ¡Os esperamos!

¿Sabes cuánto tiempo le dedicaremos a dormir a lo largo de nuestra vida? Existen estudios que nos pueden decir la cantidad aproximada de horas que dedicamos a dormir. Tras calcular la esperanza de vida y el tiempo de sueño recomendado (que oscilan entre siete y nueve horas), llegamos a la conclusión de que pasamos alrededor de unos 25 años durmiendo, o lo que viene a ser una tercera parte de nuestra vida.

Por tanto, nos queda claro que estamos durmiendo durante una gran parte de nuestra vida, y aun así, en ocasiones le restamos importancia y no nos preocupamos lo suficiente por conseguir una calidad de sueño óptima.

Todo esto puede estar causado debido a los nuevos estilos de vida establecidos y el desarrollo de una sociedad que se encuentra en constante cambio. Pues, las nuevas responsabilidades, el ambiente social, incluso el incremento del uso de los dispositivos electrónicos (móvil, tablets…) pueden afectar e incluso disminuir nuestro tiempo total de sueño.

A continuación, explicaremos por qué es importante dedicarle tiempo de calidad a dormir bien y 10 beneficios de dormir bien.

Dormir es fundamental

En primer lugar, comentemos cuáles son las principales funciones del sueño, puesto que ya sabemos lo mucho que dormimos a lo largo de nuestra vida. ¿Alguna vez nos hemos planteado realmente por qué es fundamental dormir y descansar bien?

Existen diversas razones, más allá de que ayuda al correcto funcionamiento del cerebro, dormir bien beneficia a todo nuestro organismo en general.

  • Conciliar el sueño permite restablecer las funciones físicas y psicológicas esenciales para un pleno rendimiento.
  • Permite la restauración y la conservación de energía.
  • En los más jóvenes, ayuda a la secreción de hormonas como la del crecimiento.
  • Permite eliminar los radicales libres acumulados durante el día: son moléculas que presentan uno o más electrones sin pareja, lo que les conlleva a “robar” el electrón faltante a otro átomo, pudiendo causar desequilibrios y algunas de las consecuencias a largo plazo es el envejecimiento prematuro.
  • Es fundamental para el fortalecimiento del aprendizaje y la mejora de la memoria

¿Cuánto tiempo tengo que dedicar a dormir?

Hemos comentado anteriormente las horas recomendadas, pero siempre será conveniente acudir a un especialista que valore y recomiende el tiempo que le deberías dedicar a dormir según tus necesidades.

Horas de sueño recomendadas

Las horas que se dedican a dormir van variando según las edades a lo largo de nuestra vida:

 

  • Recién nacidos: (0- 3 meses): lo aconsejable es dormir entre 14 y 17 horas al día.
  • Bebés (4-11 meses): lo recomendable para esta edad es de 12 a 15 horas, incluidas las siestas.
  • Entre 1 a 2 años: se aconseja dormir entre 11 y 14 horas.
  • Entre 3 a 5 años: lo recomendado es entre 10 y 13 horas al día.
  • Entre 6 a 12 años: es conveniente dedicar entre 9 y 11 horas diarias.
  • Entre 13 a 18 años: se aconseja entre 8 y 10 horas al día.
  • Más de 18 años: lo saludable es entre 7 y 9 horas diarias, aunque no siempre es posible.
  • Más de 65 años: lo ideal es descansar entre 7 y 8 horas al día.

 

Algunos consejos para mejorar nuestro descanso pueden ser:

 

  • Evitar bebidas que puedan dificultar la conciliación del sueño, como bebidas con cafeína, como mínimo 6 horas antes de irse a la cama.
  • Evadir el uso del móvil o aparatos electrónicos, al menos una hora antes de irte a dormir.
  • Evitar la nicotina.
  • Usar un buen colchón y una buena almohada. En Senttix presentamos una amplia variedad de colchones y almohadas que se adaptan a tus necesidades y preferencias.
  • Lo recomendable es cenar ligero y evitar ingestas grandes de comida.
  • Mantener una rutina y control de sueño.
  • Es importante mantenerse activo y ejercitarse, pero no olvides que es conveniente practicar deporte al menos dos horas antes de irte a dormir. De lo contrario, tu cuerpo se mantendrá activo y te dificultará la tarea de conciliar el sueño.

 

10 beneficios de dormir bien

Sabiendo lo importante que es dormir bien y cómo mejorar nuestro descanso, a continuación, te ofrecemos 10 beneficios de dormir bien:

  1. Mejora de la eficacia y el rendimiento. Cuando una persona descansa bien, se nota y se demuestra a la hora de rendir, ya sea en el ámbito laboral,  o ámbito académico.
  2. Somos más felices cuando dormimos. Durante el sueño, nuestro cuerpo se relaja, lo que permite producir serotonina, más conocida como ‘la hormona de la felicidad’.
  3. Puede incrementar la creatividad. Dormir bien favorece que nuestro cerebro realice conexiones que de manera consciente quizás no realizaríamos. Es por ello que la creatividad de una persona se manifestará de mejor manera en una mente descansada.
  4. Cuida tu bienestar mental. El sueño es una necesidad que nuestro cuerpo y mente necesitan para funcionar correctamente. La falta de sueño puede provocar consecuencias no solo físicas, sino también mentales. Hoy en día, cuidar nuestra salud mental es tan importante como cuidar nuestra salud física. Es por ello que no se debe pasar por alto la falta de sueño, que puede provocar desarrollos de trastornos mentales como ansiedad o depresión.
  5. Cuida el corazón. Un estudio realizado por European Heart Journal vincula el descanso con la salud del corazón. Este estudio afirma que aquellas personas que padecen insomnio son más propensas a sufrir una insuficiencia cardíaca.
  6. Mejora tus relaciones. El dormir bien mejora de manera notable el estado de ánimo y, por consecuencia, al sentirte bien, tu alrededor lo nota y es más probable que tus relaciones interpersonales, ya sea en el trabajo, ocio etc. se vean afectadas de manera positiva.
  7. Mejora tu comunicación emocional. No dormir lo suficiente puede afectar a nuestra autonomía emocional, haciendo que seamos más propensos a que nuestras respuestas emocionales a lo largo del día sean más impulsivas. En cambio, si descansamos lo suficiente, es más probable que seamos capaces de controlar nuestras emociones de una manera más efectiva.
  8. Fenómeno Bella Durmiente. Descansar bien puede ayudar a incrementar nuestra belleza, así lo confirma un estudio realizado por el Instituto Karolinska en Suecia. Las conclusiones del estudio fueron que la falta de sueño afecta a los rasgos faciales de aquellas personas privadas del sueño y, por tanto, también a su atractivo.
  9. Aumenta la capacidad atlética. Diversos estudios confirman que descansar de manera correcta puede ayudar a la motricidad, el tiempo de reacción, tener más energía, la potencia muscular e incluso la resistencia.
  10.  Ayuda a tener un sistema inmunológico. El sistema inmunológico es conocido como el escudo de nuestro cuerpo, pues dormir bien es un factor que fortalece este escudo. Cuando se duerme poco o mal, el sistema inmunológico se ve afectado, haciendo que seas más propenso a enfermar.

 

Y tú, ¿sigues pensando que dormir bien no es tan importante? Te invitamos a seguir nuestras recomendaciones para disfrutar de “El Buen Dormir”.

Nueva llamada a la acción

El buen dormir hay que cuidarlo todos los días y en todos sus detalles. Os dejamos un vídeo en el que Laura, nuestra asesora del sueño, nos comparte algunos tips o consejos sobre las almohadas: ese complemento que, a pesar de su gran importancia, muchas veces dejamos en un segundo plano por detrás de otros más evidentes como los colchones.

Esperamos que estos consejos  os sean de gran ayuda, no solo para encontrar vuestra almohada ideal, ¡también para que podáis descansar como es debido!

Con motivo del «Dia internacional del sueño», Senttix, Khama, Ecus y Ecus Kids, en colaboración con dos expertos: el nutricionista y farmacéutico Sergio Antonio Polo y el terapeuta y preparador físico Rafael López, nos brindan varios consejos que podemos poner en práctica para conseguir un mejor descanso.

 

Tener una rutina bien definida ayuda a conciliar el sueño y a mejorar nuestro estado anímico. Por eso, resulta imprescindible alejarnos del «ruido» y de cualquier distracción que nos aleje de un descanso reparador.
Con motivo de la celebración de la «Semana del Sueño», os dejamos una lista de tips que podéis aplicar en el día a día con el objetivo de llevar vuestra salud del sueño a otro nivel.
Aprovechamos para agradecer a todos los compañeros y compañeras que han participado en la elaboración de esta lista y que han compartido sus hábitos de sueño.
¡Muchas gracias a todos/as!
.

Esta semana tiene lugar el Día Internacional del Sueño (viernes 17 de marzo) y, desde Senttix, aprovechamos la ocasión para intentar concienciar sobre la importancia que tiene «El Buen Dormir» y cómo éste afecta a nuestro bienestar físico y mental.

Para ponernos en contexto, España es uno de los países de la Unión Europea con peor calidad de sueño. Según un estudio de la Sociedad Española del Sueño, entre un 20% y un 48% de la población presenta problemas para dormir. Otro informe elaborado en el 2021 por la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), dependiente de Naciones Unidas, concluyó que España es la nación que más benzodiacepinas (psicotrópicos) consume del mundo, con una media de 110 personas por cada 1000 consumiendo al menos una dosis diaria.

Teniendo en cuenta estos datos, es necesario cambiar nuestros malos hábitos y sustituirlos por otros más saludables. No podemos olvidar que, tanto a nivel físico como psicológico, un mal descanso tiene consecuencias negativas sobre el cuerpo y el cerebro, además de favorecer el desarrollo de enfermedades. El sueño ayuda al cuerpo a repararse, regenerarse y recuperarse.

A continuación, indicamos cuáles son algunos de los factores que debemos evitar para conseguir un descanso reparador cada noche:

 

  • Los horarios desajustados. Es importante intentar seguir una rutina de sueño: ir a dormir y levantarse a la misma hora todos los días, incluso los fines de semana, ayuda a nuestro organismo a programar nuestro reloj biológico para llevar una correcta higiene del sueño.

 

  • Evita los ambientes inapropiados. En la medida de lo posible, asegúrate de que tu habitación esté oscura, ordenada, fresca y tranquila. No descuides detalles como la ropa de cama y usa una almohada que te permita mantener una buena postura mientras duermes.

 

  • Intenta no consumir cafeína, alcohol o nicotina antes de ir a la cama para evitar el insomnio.

 

  • Pantallas retroiluminadas. Es conveniente que apagues todos los dispositivos electrónicos al menos una hora antes de acostarte. La luz azul que emiten puede interferir en la producción de melatonina, una hormona que ayuda a regular el sueño.

 

  • Sedentarismo. El ejercicio regular puede ayudarte a mejorar la calidad del sueño.

 

En resumidas cuentas, el Día Internacional del Sueño representa una oportunidad para reflexionar y plantearnos qué aspectos podemos cambiar para lograr una mejor salud del sueño. Por supuesto, no basta con dormir bien una vez al año; el verdadero reto es cambiar nuestros hábitos diarios y mantenerlos en el tiempo. Cada pequeño detalle cuenta.

 

Y vosotros, ¿podríais mejorar vuestra salud del sueño? Si es así, ¡no perdáis el tiempo y poneos manos a la obra! Disfrutar de «El Buen Dormir» está en vuestras manos.

 

PASOS PARA DORMIR Y DESCANSAR

 

¿Sabías que tu alimentación está relacionada indirectamente con tu calidad de descanso?

La relación entre sueño y alimentación es una de las claves para «El Buen Dormir». En muchas ocasiones, solo somos conscientes de nuestros hábitos alimenticios cuando deseamos perder algo de peso, o como complemento a una práctica deportiva concreta. Sin embargo, cómo, cuándo y qué comemos influye también en algo que hacemos cada día: dormir.

De este modo, si nos centramos en nuestro organismo, el cuerpo utiliza el triptófano para ayudar a producir la melatonina y la serotonina necesaria para completar de manera satisfactoria nuestras funciones. La melatonina ayuda a regular el ciclo de sueño y vigilia. Por otro lado, se estima que la serotonina (también conocida como la «hormona de la felicidad») ayuda a regular el apetito, el sueño, el estado de ánimo y el dolor.

La buena alimentación va de la mano de “El Buen Dormir”. Es por ello que debemos de tener en cuenta los siguientes aspectos cuando nos planteamos que cenar para dormir bien:

 

  • La hora a la que debes cenar, la cantidad y el tipo de alimentos. La hora correcta a la que es bueno cenar es entre las 20:00 y las 21:30 ya que a las 22:00 nuestro cuerpo comienza a digerir de forma más lenta.

 

  • Comer un mínimo de tres veces al día, aunque lo correcto sería hacer 5 comidas al día, en cantidades normales, más escasas que abundantes.

 

  • Alimentos como el apio, chocolate, tomate, quesos, embutidos, mantequilla, pan, salsas picantes y bebidas alcohólicas son los que debes evitar, ya que ralentizan la digestión y pueden dificultar la tarea de conciliar el sueño.

 

  • Los alimentos que sí puedes consumir antes de dormir son: proteína, preferiblemente pescado, pollo o huevo, vegetales frescos (espinaca, cebolla, tomate, zanahoria, entre otros), carbohidratos naturales no procesados como el arroz integral o la pasta integral) y bebida sin azúcar.

 

Alimentos recomendados para tomar antes de dormir

  • Frutos secos como los cacahuetes, las almendras, los pistachos o los anacardos.
  • Pescados ricos en omega 3 como el salmón, el atún, el boquerón, la sardina o la caballa.
  • Carnes.
  • Leche de soja.
  • Yema de huevo.
  • Chocolate negro (exclusivamente).
  • Frutas ricas en magnesio como el plátano, la piña, las bananas o los aguacates también son importantes en esta selección sobre «que cenar para dormir bien».
  • Verduras como los berros, las espinacas, la remolacha, la zanahoria o el brócoli.
  • Chía y quinoa.
  • Infusiones sin cafeína o teína.

 

Alimentos que debes evitar antes de ir a dormir

  • Ciertas bebidas o infusiones, como el café, el té, el guaraná, el mate, el cacao o las colas.
  • Chocolate (excepto chocolate negro).
  • Comidas pesadas de digerir.
  • Bebidas alcohólicas.
  • Alimentos flatulentos.

 

El Buen Dormir con Martín Berasategui

Junto a Martín Berasategui, embajador de Senttix, hemos seleccionado siete recetas con alimentos ricos en triptófano y pensadas para mantener una alimentación sana y equilibrada y, al mismo tiempo, disfrutar de la gastronomía en cada una de nuestras cenas. Se trata de diferentes elaboraciones de fácil preparación en las que destaca la presencia de alimentos ricos en triptófano.

Recuerda que una correcta alimentación es fundamental para tener la energía necesaria durante el día. Sin embargo, esta relación también funciona al contrario, es decir, una dieta desequilibrada o una mala alimentación puede provocar insomnio.

Si quieres saber más sobre cómo influye la alimentación en el descanso y que debes cenar para dormir bien, no dudes en descargar nuestra guía.

 

"El Buen Dormir". Cómo la alimentación puede mejorar tu descanso