¿Alguna vez te has preguntado qué es la parálisis del sueño? Aunque durante mucho tiempo fue toda una incógnita para los científicos, ahora sabemos que se trata de un caso de parasomnia que sucede justo en el momento de transición entre el estado de sueño y el estado de vigilia. Durante este episodio, la persona que lo sufre presenta una incapacidad de efectuar cualquier movimiento nada más despertarse.

Como también sucede en el caso de la hipersomnia, la parálisis del sueño es uno de los trastornos del sueño más comunes. Se estima que hasta un 40% de la población general ha sufrido al menos un episodio así alguna vez en su vida, según la Revista de Neurología.

En este artículo vamos a profundizar en este asunto ¿Cuándo tiene lugar este fenómeno? ¿Qué es lo que se siente? ¿Por qué sucede? Sigue leyendo para responder a todas estas preguntas.

 

¿Qué es la parálisis del sueño?

La parálisis del sueño se engloba dentro del grupo de las parasomnias. Se ha comprobado que en la fase del sueño REM existe una gran actividad cerebral, se producen los sueños y una atonía muscular generalizada. Sin embargo, algunas de estas características se introducen en otras fases NO REM.

Se ha conseguido demostrar que, al suceder la parálisis del sueño durante la transición de sueño a vigilia, el cuerpo no se sincroniza con el cerebro. De este modo se produce una situación en la que la persona se encuentra despierta cognitivamente pero bajo una paralización de la musculatura voluntaria. Llega incluso a paralizarse la laringe, lo que impide hablar a la persona afectada.

Otro de los síntomas más frecuentes que acompaña a la parálisis del sueño y, posiblemente el más terrorífico, son las alucinaciones hipnagógicas. Estas pueden ser auditivas, táctiles, así como visuales y de tipo sensitivo. No obstante, conviene matizar que más que alucinaciones se trata de pseudoalucinaciones.

De cualquier modo, no hay que alarmarse. Las circunstancias en las que esto sucede son muy aisladas y su duración no suele ser superior a los 2 minutos.

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¿Cómo se que se trata de este fenómeno?

Las señales que debes reconocer para identificar que estás sufriendo este trastorno son:

  • Una incapacidad de mover el cuerpo cuando estás empezando a dormir o al despertar que dura unos segundos o varios minutos.
  • Estar despierto durante el episodio.
  • No poder hablar durante el episodio.
  • Tener alucinaciones y sensaciones que causan miedo.
  • Sensación de presión en el pecho.
  • Tener dificultad para respirar.
  • Sudoración.
  • Tener dolores de cabeza, dolores musculares y paranoia.

En algunas ocasiones puedes percibir sonidos, sensaciones y otros estímulos que de manera cotidiana no tienen importancia, pero que en episodios de parálisis del sueño se vuelven amenazantes.

 

Motivos de la parálisis del sueño

No se puede saber con exactitud cuales son las causas que propician este transtorno, pero sí sabemos que hay ciertos hábitos que lo propician.

No dormir las horas suficientes deteriora la recuperación del organismo. Al llegar a  eliminarse del todo los residuos tóxicos de las neuronas (puedes descubrir más funciones del sueño en este artículo), la posibilidad de sufrir una parálisis del sueño aumenta considerablemente.

Del mismo modo sucede con los horarios discontinuos del sueño. La rutina nos ayuda a diferenciar entre sueño y vigilia y regular mejor nuestros ritmos biológicos. No obstante, cuando éstos se ven alterados, hay una mayor probabilidad de desarrollar un trastorno del sueño como el indicado.

El estrés, la ansiedad y los problemas a los que nos enfrentamos día a día, pueden provocar alteraciones en el organismo, y éstas pueden acabar derivando en un nuevo capítulo de parálisis del sueño.

Dormir boca arriba es una buena postura, pero en ocasiones puede dificultar la respiración. Sobre todo, si tienes patologías previas, adoptar esta postura en tu descanso podría causar una parálisis.

 

Cuántos tipos de parálisis del sueño existen

El Instituto Europeo del Sueño describe tres tipos de experiencias que se repiten entre quienes las padecen, así como pseudoalucinaciones que reconocerás si has sufrido una parálisis del sueño.

  1. Intruso. Los individuos escuchan cómo se abren las puertas, pisadas lentas, sombras o sensación de presencia amenazadora en la propia habitación.
  2. Íncubo. Las personas sienten presión en el pecho, dificultad para respirar y la sensación de estar siendo estrangulada o asfixiada.
  3. Vestibular. Es la parálisis del sueño en la que tienes la sensación de girar, caer, flotar, volar y desplazarse sobre uno mismo.

En definitiva, la parálisis del sueño es un fenómeno más común de lo que parece y generalmente inofensivo. Comprender sus causas y tomar medidas para mejorar la higiene del sueño puede reducir la frecuencia de estos episodios y ayudar a gestionar mejor el estrés que puede contribuir a su aparición. La clave está en mantener una rutina de descanso estable, controlar los factores de estrés y practicar técnicas de relajación antes de dormir. Para más consejos sobre el Buen Dormir, no dudes en suscribirte a nuestra newsletter.

¿Ruido rosa? ¿Ruido blanco? ¿Los sonidos pueden ser de diferentes colores? Aunque lo parezca, no nos estamos refiriendo a un recurso literario. Podemos clasificar los sonidos en diferentes colores según su tipo de frecuencia.

Si quieres saber más, sigue leyendo este artículo.

¿Qué es el ruido rosa?

El ruido rosa es un tipo de ruido que contiene todas las frecuencias audibles, pero a diferencia del ruido blanco, su energía disminuye de manera inversamente proporcional a la frecuencia. Esto significa que el ruido rosa tiene más intensidad en las frecuencias bajas y menos en las altas, lo que le da un sonido más suave y «natural» que el ruido blanco. Suena como un ruido constante, con un tono más grave, similar al de una lluvia constante o el susurro de las hojas en el viento.

Los ruidos, al igual que ocurre con los sonidos, se clasifican por su longitud de onda, y a esta longitud se le asocia un determinado color. Así, podemos hablar de ruido azul, blanco, rosa, gris, etc. Cuando hablamos de ruido rosa, nos referimos a los sonidos que son audibles para los seres humanos (de 20 a 20.000 hertzios) cuya potencia por hertzios disminuye a medida que aumenta la frecuencia.

Aunque es muy similar al ruido blanco, un sonido constante y aleatorio, las frecuencias inferiores del ruido rosa son más fuertes y tienen más poder que las frecuencias más altas. Para que seas capaz de hacerte una idea auditiva, otro ejemplo de ruido rosa sería un sonido similar al de un piano o un órgano.

Características

Con le propósito de que puedas entender mejor qué es el ruido rosa y reconocerlo en el ambiente. Te resumimos sus propiedades más significativas:

  • Contiene frecuencias audibles de entre 20 y 20.000 hertzios, por lo que se encuentra dentro del campo de sonidos del ser humano.
  • Su potencia por hertzio disminuye conforme aumenta su frecuencia.
  • Su densidad espectral decae tres decibelios por octava conforme aumenta la frecuencia.
  • El ruido sonaría como una fricativa, es decir, como si hiciéramos el sonido de una letra “f”.
  • Es un sonido grave que consigue integrarse en otros sonidos que se mueven en el mismo espectro.

¿Qué utilidades tiene este color de ruido?

Conoce todas las funcionalidades que tiene el sonido rosa en el día a día. Incluso, puedes utilizarlo en determinados momentos para sacarle mejor partido a actividades específicas. Algunas de ellas son:

Potenciar la concentración: Por todas las características que hemos mencionado anteriormente, el ruido rosa es capaz de enmascarar los sonidos de frecuencias bajas que hay en el fondo del ambiente. Al aislar los sonidos molestos o distractores, conseguimos concentrarnos más rápido y durante más tiempo, con el consecuente aumento de productividad.

Como elemento técnico: El ruido rosa es una herramienta habitual en determinados sectores. Es un elemento muy recurrente en la medición acústica en lugares cerrados y que permite a los profesionales saber dónde colocar los altavoces, de forma que se distribuya el sonido correctamente por toda la sala.

Aliado para conciliar el sueño: Esta utilidad hará que dejes de contar ovejitas. El ruido rosa ayuda a conciliar el sueño más rápido y conseguir un descanso más profundo por una simple cuestión neurológica. Las ondas del sonido del ruido rosa consiguen aumentar y mejorar la calidad del descanso de manera muy significativa.

Prevención de acúfenos: Es posible detectar y prevenir esta afectación auditiva con el ruido rosa. Los acúfenos son una percepción de ruido en los oídos o en la cabeza sin que exista una fuente exterior de sonido y sin que se registre una actividad vibratoria coclear, fenómeno que se produce ante un ruido exterior.

Potenciador de la memoria: Al igual que ayuda a concentrarse, también se ha demostrado que es capaz de estimular la memoria. Una combinación de ruido rosa y blanco te ayudará a tener mejores resultados en interacción cerebral y un mayor asentamiento de la memoria.

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¿Cómo nos ayuda el sonido rosa a conseguir un Buen Dormir?

Los trastornos del sueño y las dificultades para dormir están cada vez más presentes entre la población. A pesar de existir técnicas de relajación para dormir, gominolas de melatonina y hábitos para garantizar la higiene del sueño, a veces sigue siendo imposible conciliar el sueño. El ruido rosa podría ser de gran ayuda en estos casos.

Parece increíble, pero estas ondas son capaces de sincronizarse con las ondas cerebrales y regularlas o disminuirlas ayudándote a conseguir un sueño reparador.

Un estudio realizado por Northwestern Medicine  han demostrado la capacidad de este tipo de sonidos para aumentar considerablemente el sueño profundo y mejorar la memoria, dada la estrecha relación que tiene el sueño y la memoria.

Algunos ejemplos de ruido rosa

Están muy presentes en los sistemas naturales. Son ruidos uniformes y planos, como podría ser el sonido de la lluvia, las olas del mar o el susurro de las hojas que caen.

Desgraciadamente nuestros colchones no son para toda la vida. Tienen una fecha de caducidad, aunque no de manera literal. El desgaste progresivo que sufren los materiales que conforman el colchón va debilitando poco a poco las cualidades de tu colchón. Es importante saber cuándo cambiar el colchón para que tu descanso y tu despertar sigan siendo saludables.

En general, se recomienda cambiar el colchón cada 8 o 10 años de vida útil. Pero hay ciertos factores determinantes que pueden adelantar o retrasar el momento de tomar la decisión. Si no los conoces, te los contamos a continuación.

Para redactar este artículo hemos entrevistado a nuestro compañero Miguel Ángel Ibañez Ibañez, Director de Marketing Nacional de Senttix. Su larga trayectoria profesional le permite le permite confirmar este dato. Es complejo decir un dato concreto, aunque nosotros indicamos que nuestros colchones por cuestiones sobre todo higiénicas, es recomendable sustituirlos al menos cada 10 años» afirma nuestro compañero.

Es cierto que los colchones Senttix, debido a su calidad pueden tener una vida más larga. Sin embargo, si no se cuida el colchón adecuadamente perderán sus propiedades y acortaremos su utilidad.

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Señales que te avisan cuándo cambiar el colchón

El Instituto de Medicina del Sueño de Murcia describe cuáles son las consecuencias de no dormir bien. Dentro de las múltiples causas, es muy recurrente que las personas descansen mal debido a un colchón viejo.

El deterioro de tu equipo de descanso es muy sutil, pero lo notarás cuando empieces a levantarte más cansado. Es muy probable que tu colchón esté perdiendo la firmeza original de cuando lo compraste, le aparezcan bultos o hundimientos. etc. Y si un colchón está hundido acabará afectando a la calidad del sueño y provocando dolores musculares. Sea como sea, el resultado será un mal descanso, dolores de espalda, insomnio y una mayor sensación de cansancio.

Miguel Ángel Ibañez nos da la pista clave del momento de renovar el colchón: «Cuando descansas mejor fuera de casa (viaje de negocio o de placer) o simplemente pasas la noche en el colchón del niño porque duermes mejor, es síntoma de que tú colchón ya no te ofrece un descanso reparador y de calidad.» PASOS PARA DORMIR Y DESCANSAR

¿Qué puede afectar a la vida útil de tu colchón?

  • Edad y uso del colchón. La vida media de un colchón, como hemos dicho, ronda los 10 años. Pero debe tenerse en cuenta el uso que se ha hecho de él. Por ejemplo, no es lo mismo si se trata de un colchón de uso diario o de uso ocasional, como el que tienes en una segunda residencia o en tu habitación de invitados.
  • Mantenimiento del colchón. Cuidar el colchón puede ayudarte a conservarlo un poco más. Si sigues unas buenas pautas de higiene del colchón, el deterioro de tu equipo se ralentizará y gozarás de un descanso más saludable.
  • Material de fabricación. Es algo que influye en la durabilidad del colchón. Hay ocasiones en los que tiene que primar la calidad ante el precio, y esta es una de ellas. La calidad de los materiales de tu colchón condicionará los años en los que disfrutarás de un sueño reparador.

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  • Cambios corporales. A lo largo de nuestra vida sufrimos cientos de cambios: crecemos, ganamos y perdemos peso, sufrimos problemas de salud, cambiamos de estilo de vida, etc. Según la etapa de la vida en la que nos encontramos, podemos necesitar un tipo de colchón u otro. De igual modo hacemos un desgaste mayor o menor del colchón.
  • Girar el colchón. Tener sobrepeso, adoptar una postura determinada noche tras noche o los materiales del colchón son aspectos capaces de estropear en mayor medida el equipo de descanso. Darle la vuelta al colchón pueden alargar la vida útil del mismo, pero llegará un momento en que estará deformado por ambos lados y la única solución será la sustitución.
  • La base del colchón. Aunque no lo creas, los somieres también tienen una duración determinada. De hecho, un somier deteriorado afectará a la perdurabilidad del colchón. Ten presente la edad de tu somier y que no tenga fallos que deformen tu colchón. Si tienes la oportunidad, cuando cambies el colchón compra un buen somier para disfrutar del mejor descanso.

En este último punto, Miguel Ángel hace mucho hincapié. A lo largo de toda su experiencia ha podido comprobar que es “importantísimo que el colchón esté apoyado en una base en condiciones”. Asegura que en la mayoría de ocasiones los clientes sólo adquieren el colchón y no prestan la atención necesaria a la base, algo que es vital para alargar la vida del colchón. Insiste en que una base en malas condiciones (doblada, deformada, poco resistente, etc.) afecta de manera directa al colchón.

Cuando hablamos de ritmo circadiano, nos referimos a una especie de reloj interno que provoca cambios físicos, mentales y conductuales durante un determinado periodo de tiempo, en este caso 24 horas. Es decir, coincide con los ciclos de luz y oscuridad que transcurren en lo que consideramos un día.

Pero, ¿qué relación hay entre los ciclos de luz y los sistemas internos de nuestro organismo? Pues resulta que la luz penetra por los tejidos e incide directamente en los sistemas bioquímicos de nuestras células. El resultado es una respuesta adaptada al estímulo.

¿Y por qué es tan importante el ritmo circadiano? De él dependen otros ciclos tan importantes para la supervivencia como el ayuno-comer, la temperatura corporal, la presión arterial, la liberación de hormonas o el sueño.

En este artículo nos vamos a centrar especialmente en el ciclo sueño-vigilia. Te explicaremos cómo interviene el ritmo circadiano en el descanso, así como las implicaciones que tiene un buen funcionamiento del reloj interno en la salud de las personas.

¿Cómo es un ciclo circadiano común?

Con un ritmo circadiano normal, cuando empieza a oscurecer nuestro cuerpo comienza a aumentar su temperatura corporal periférica y a segregar la hormona de la melatonina. Es entonces cuando comenzamos a sentir somnolencia y se produce el sueño durante la noche.

A primera hora de la mañana, al exponernos a la luz empiezan a descender los niveles de melatonina en sangre. Cuando estamos recién levantados nos encontramos en un mayor nivel de alerta y presentamos mayor nivel de actividad física e intelectual. A primera hora de la tarde, generalmente después de comer, existe otro pequeño pico de aumento de temperatura y melatonina, que da origen a lo que conocemos como siesta.

Pero, ¡ojo! Un ritmo circadiano habitual también está muy influenciado por factores externos como el horario de las comida, el laboral o la rutina social. Los cambios notables en ellos también podrían alterar el ritmo normal de nuestros ritmos biológicos, y por ende, nuestro sueño.

¿Qué implicaciones tienen las alteraciones en el ritmo circadiano?

Hoy en día nos encontramos con ciertas patologías derivadas de nuestro ciclo circadiano. Los cambios sociales, las nuevas tecnologías, el envejecimiento o los cambios de exposición lumínica pueden ser algunos de los factores que provocan estos desórdenes. Es importante remarcar que estos pueden acabar desarrollando otras enfermedades o trastornos del sueño en quienes los sufren, con las consecuencias negativas que eso conlleva.

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¿Qué podemos hacer para cuidar nuestro ritmo circadiano?

Además de seguir un patrón de vida saludable y una higiene del sueño adecuada, hay algunas recomendaciones que pueden ayudarte a estar más acorde con tus biorritmos:

  • Exponerse más a la luz natural por las mañanas y evitar mucho más la luz artificial por la noche. Sobre todo en las horas antes de dormir, intenta no estar expuesto pantallas como TV, móvil, tablets, etc.
  • Trata de trabajar siempre donde recibas más luz natural durante el día, normalmente cerca de las ventanas.
  • Introduce otras actividades como leer un libro (en físico), practicar meditación y respiraciones profundas, escribir un diario… Lo importante es no recibir luz azul las horas previas a acostarse.
  • Cenar ligero y más temprano, así como romper el ayuno matutino algo más tarde de lo habitual, podrían ayudarte a mejorar la calidad del sueño.
  • Reduce la temperatura de la habitación para ayudar al cuerpo a termorregular el calor corporal y a descansar mejor. Darte una ducha o el tipo de ropa que uses para dormir podría ayudarte a disminuir unos grados en el ambiente.
  • Haz ejercicio de forma regular, por la mañana o al inicio de la tarde. Si lo practicas por la noche, podría impedirte conciliar el sueño o dormir adecuadamente.

Evitar el reflujo nocturno es importante para aquellas personas que sufren malestar digestivo antes de irse a dormir ¿Por qué? Pues porque esa sensación de ardor afectará sin duda a la conciliación y a la calidad de tu sueño.

¿Pero que es exactamente eso a lo que comúnmente le llamamos reflujo? El reflujo nocturno o gastroesofágico ocurre cuando el esfínter esofágico, una especie de “válvula” que conecta el esófago con el estómago, no se cierra correctamente. Esto permite que los ácidos del estómago suban hacia el esófago, donde pueden irritar y dañar su delicada pared interna. Como resultado, se experimenta una sensación de incomodidad, ardor e incluso dolor, que a largo plazo puede derivar en otros problemas.

La Fundación Española del Aparato Digestivo lleva años haciendo una enorme actividad científica y docente y cultural de carácter particular y privado sin ánimo de lucro. Su objetivo es promover la salud digestiva de la población española por todas las consecuencias que esta tiene en nuestro día a día.

¿Por qué sufro reflujo nocturno?

Lo primero que tienes que saber es que esta afección no solo surge durante la noche, sino que el hecho de estar tumbado propicia este fenómeno. Esta posición dificulta la digestión, ya que el tono del esfínter esofágico disminuye y las secreciones ácidas consiguen retornar hacia el esófago y la boca.

También hay alimentos o estilos de vida que propician este hecho como el chocolate, las bebidas gaseosas, las vinagretas, la cebolla, el ajo o el tomate. En general, los productos demasiado picantes, los cítricos, las frituras o con mucha grasa favorecen la presencia del reflujo. Hábitos como fumar, beber alcohol, té o café puede afectar al desempeño de la digestión y causar molestias.

Por otro lado, es importante mencionar que algunos medicamentos pueden afectar a la mucosa del esófago y, por ende, provocar reflujo y acidez estomacal.

Sufrir reflujo nocturno no es una situación irreversible. Existen varias medidas que pueden ayudarte a prevenir o librarte de esta dolencia. Cuando el reflujo es recurrente o provoca demasiada molestia se debe acudir a un médico para determinar las causas y el tratamiento adecuado.

reflujo nocturno

Síntomas del reflujo gastroesofágico

El síntoma más frecuente que puedes sufrir si tienes reflujo es la sensación de ardor o acidez en la boca del estómago o el centro del pecho, incluso puede llegar a provocar un sabor ácido en la garganta. Esta sensación se denomina pirosis. También puedes reconocer con facilidad esta afección por la regurgitación de alimentos.

Otros síntomas menos frecuentes pero que puedes experimentar es dolor de estómago y de pecho, dificultad y dolor al tragar, tos crónica, ronque, asma, etc. Si quieres evitar el reflujo nocturno, de dejamos unas recomendaciones que puedes empezar a implementar para combatir este fenómeno. Sin embargo, si la situación no cambia o se incrementan los síntomas, lo mejor es acudir a un especialista.

dormir bien

Claves para evitar el reflujo nocturno

Aun así, a continuación te ofrecemos algunos consejos que pueden ayudarte a evitar el reflujo por las noches y dormir mejor:

  • Evitar comer antes de dormir. No estamos diciendo que sea mejor irte a la cama sin cenar, pero tampoco es favorable ingerir comida momentos antes de acostarte. Lo ideal es cenar ligero entre dos o tres horas antes de dormir para controlar las secreciones gástricas.

Además, incluir alimentos con alto contenido en magnesio y calcio para regenerar y proteger las mucosas del sistema digestivo y la cavidad bucal.

cómo evitar el reflujo nocturno

  • Dormir del lado izquierdo. En artículos anteriores explicamos por qué dormir por el lado izquierdo es la mejor posición para dormir. Uno de los motivos más importantes es que ayuda a reducir la acidez de estómago por las noches. Esta postura favorece que el esfínter del esófago no deje expuesto al reflujo mientras que, dormir del lado derecho consigue el efecto contrario.
  • Bajar de peso. Las personas con sobrepeso tienden a sufrir más reflujo gastroesofágico debido a la acumulación de grasa en la zona abdominal. Esto lo que provoca es una mayor comprensión gástrica y hace que los ácidos consigan retornar hacia el esófago.
  • Utilizar ropa cómoda. Tanto por la comodidad como por la salud, es mucho mejor dormir con prendas sueltas. De esta manera no incrementamos la presión abdominal y evitamos los síntomas del reflujo.
  • Si duermes la siesta, es recomendable hacerlo mejor en un sofá o sillón en posición sentada. Acostarse en la cama es una posición que podría provocar acidez y generar un malestar que te impida echar esa «necesaria» cabezada.

Una vez que el reflujo nocturno ya está presente, ¿cómo puedo aliviarlo?

  • Elevar la cabecera de la cama. Una de las medidas más aconsejables para combatir el reflujo por la noche es elevar ligeramente el torso unos 15 cm. Esta posición contribuye a reducir la exposición al ácido estomacal y el tiempo de eliminación del reflujo. ¡Pero ojo! Las almohadas resultan insuficientes y, además, a veces pueden provocar dolores cervicales. Es importante que esta elevación sea desde la cintura hacia arriba. Por este motivo las camas articuladas aparecen como la mejor solución para combatir esta afección.
  • Mantenerse hidratado: Tomar pequeños sorbos de agua antes de acostarse puede ayudar a calmar la acidez y neutralizar parcialmente los ácidos estomacales. Sin embargo, evita bebidas carbonatadas o con cafeína, ya que pueden empeorar los síntomas.
  • Incluir productos antiácidos naturales: Si tienes molestias, beber una infusión de jengibre o manzanilla puede ayudar a calmar la irritación del esófago, además de favorecer la relajación. En este artículo, te dejamos las mejores infusiones para dormir.
  • Controlar la postura al despertar: Si te despiertas con molestias, es preferible sentarte y esperar unos minutos antes de levantarte completamente, permitiendo que los ácidos se estabilicen.

El reflujo nocturno es un recordatorio de cómo nuestra salud digestiva puede influir profundamente en nuestra calidad de vida, especialmente durante el descanso. Abordar estas molestias implica adoptar estrategias simples pero efectivas que contribuyen a noches más tranquilas y a un bienestar general más sólido. Si bien pueden parecer muchos pasos a tener en cuenta, cuidar estos hábitos pueden transformar cada noche en una oportunidad para regenerar cuerpo y mente y convertirse en un objetivo alcanzable.

Es un fenómeno que le sucede a más gente de la que imaginamos. Así lo dicen los expertos, el despertar precoz tiene mucho que ver con la edad, pero también afirman que es mucho más común en mujeres que en hombre.

Muchísimas personas no saben reconocer este tipo de insomnio cuando lo sufren ¿Por qué? Pues porque la mayoría de ellas no tienen problemas para conciliar el sueño, pero se despiertan unas horas antes de que suene el despertador. Y lo peor de todo, es que no pueden volver a dormirse y es aquí, cuando aparecen los problemas. Cuando este episodio se repite a diario, deberías empezar a tomar medidas puesto que estamos ante un caso de insomnio.

¿Cuáles pueden ser las causas del despertar precoz?

Lo primero que queremos explicarte, es que los patrones del sueño y las necesidades del cuerpo varían con la edad. Nuestro organismo va disminuyendo progresivamente los niveles de melatonina, la hormona del sueño, que genera y, por lo tanto, vamos necesitando menos horas de sueño. Lo que significa que es probable que no podamos dormir tanto, no que nuestro sueño tenga que ser de peor calidad.

Dormir bien a partir de los 50

 

Cada organismo tiene su ritmo circadiano para reconocer cuáles son sus necesidades e igual que se prepara para dormir se prepara para despertarse. Esto significa que, de manera completamente natural y autónoma, el cuerpo intuye que es la hora de levantarse empieza a liberar cortisol, adrenalina y otras hormonas que contrarrestan la insulina.

Esto es algo completamente normal y saludable. El problema viene cuando entiende que esa hora de despertarse es antes de tiempo. Es entonces cuando “madrugar” se convierte en un problema, simplemente porque a tu cuerpo no le ha dado tiempo a descansar lo suficiente para enfrentar el nuevo día. La presencia de glucosa en sangre, por ejemplo, puede provocar que tu organismo detecte que es hora de activarse antes de tiempo.

Pero también puede haber otros motivos que pueden hacer que te desveles. Las preocupaciones, el estrés o incluso la emoción pueden quitarte el sueño. Mientras sea algo eventual, es una respuesta normal pues estos estados de la mente también generan una respuesta hormonal que nuestro cuerpo interpreta como la antesala del despertar.

Otras causas del despertar precoz:

  • Problemas emocionales: Trastornos como la ansiedad o la depresión están directamente relacionados con el despertar precoz. De hecho, es uno de los síntomas más comunes en personas con depresión.
  • Hábitos alimenticios: Cenar demasiado tarde o ingerir comidas pesadas puede alterar el ciclo del sueño. Por el contrario, acostarse con hambre también puede provocar microdespertares nocturnos.
  • Factores ambientales: Ruidos externos, cambios bruscos de temperatura o una mala ventilación en la habitación pueden desencadenar despertares antes de tiempo.
  • Consumo de estimulantes: El café, el té, algunos medicamentos o incluso el alcohol pueden alterar el ritmo natural del sueño, haciendo más usual el despertar precoz.

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Consejos para el despertar precoz

Este, como otros trastornos del sueño pueden pronunciarse con la edad. Si esto te pasa a menudo, te dejamos unos consejos que pueden ayudarte a lidiar con el despertar precoz y seguir manteniendo una buena calidad del sueño.

  1. No mires la hora cuando te despiertes. Es mucho mejor no saber cuánto queda para levantarte cuando. Hacerlo solo provocará que empieces a contar los minutos que pasan sin poder dormir y a calcular cuantas horas te quedan para levantarte. Así será mucho más fácil relajarte para volver a dormirte. Puedes usar persianas y cortinas que eviten pasar la luz para no tener pistas de la hora que es.
  2. Puedes emplear alguna de las técnicas de relajación de las que hemos hablado para tratar de bajar el nivel de activación y volver a conciliar el sueño.
  3. ¿Te sientes muy despejado o nervioso? Prueba a ir a otra habitación y trata de hacer alguna actividad que no te active del todo. Leer, andar un poco o escuchar música relajante pueden devolverte el sueño. Evita todo lo posible beber, comer o fumar en estas situaciones.
  4. Si por cualquier motivo, te despiertas y te sientes descansado, puedes empezar tu jornada sin problema. No tiene por qué tener ninguna consecuencia negativa si te sientes reconfortado con tu descanso.
  5. Revisa tu alimentación: Incluye alimentos ricos en triptófano, como plátanos, frutos secos o productos lácteos, que favorecen la producción de melatonina.
  6. Evita la luz azul: Las pantallas de móviles, ordenadores o televisores emiten luz azul que interfiere en la producción de melatonina. Intenta alejarlas al menos una hora antes de dormir.

Por supuesto, no olvide que unos buenos hábitos y una correcta higiene del sueño ayudarán a que no aparezca el despertar precoz. Un horario establecido para acostarte y levantarte, evitar actividades muy estimulantes las horas previas a dormir, un equipo de descanso adecuado a tus necesidades o sacar del dormitorio las pantallas, son algunas de las pautas del Decálogo del Buen Dormir.

Esto y mucho más puedes descubrir sobre los cambios en el sueño asociados a la edad en nuestro ebook Dormir bien a partir de los 50 para mejorar tu descanso y, en consecuencia, tu calidad de vida.

Dormir bien, como sabrás, depende de muchos factores: un buen equipo de descanso, el estilo de vida, las rutinas, la alimentación o el ambiente del dormitorio pueden hacerte pasar una noche de sueño placentero y reparador o condicionar tu descanso hasta el punto de levantarte con la sensación de estar más cansado que cuando te acostaste.

Algo que también tiene mucho que ver con la forma en la que descansamos es la postura que adoptamos en la cama. Pequeños detalles en la posición pueden ayudarnos a descargar el estrés del día o dar lugar a dolencias en distintas partes del cuerpo.

Según el Instituto Europeo del Sueño, las personas adultas podemos movernos entre 3 y 36 veces durante una noche. Estos movimientos estarán condicionados por el nivel de cansancio, la luz, el ruido, la temperatura y la ergonomía del colchón y/o las almohadas. Pero, la pregunta que seguramente nos hacemos todos es: ¿Cuál de todas las posiciones que se pueden adoptar en la cama es la mejor para dormir de forma saludable?

 

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¿Quieres saber cuál es la mejor postura para dormir? ¡Te lo contamos!

Estas son las posturas más comunes cuando dormimos. Seguro que reconoces una o varias de ellas. Pero, ¿sabes qué efectos provocan cada una?

  • Boca abajo. Al dormir boca abajo la columna vertebral se fuerza en una posición contraria a su forma natural, llegando a afectar incluso al cuello y a las cervicales. La presión que ejerce esta postura en la espalda puede llegar a provocar problemas como tendinitis, lumbalgias o cervicalgia, así como efectos negativos en la digestión y la circulación. Es la peor postura que se puede adoptar y es muy desaconsejable, especialmente en bebés.
  • De lado. Es la postura más correcta para la lumbalgia, el reflujo y para mitigar los ronquidos. Además, numerosos estudios han demostrado que favorece el drenaje linfático, ayuda a eliminar toxinas cerebrales en mayor medida (una de las funciones del sueño más importantes), contribuye a tener unas constantes en volumen y presión sanguínea y, además, facilita el funcionamiento del sistema inmune.
  • En posición fetal. Es la postura que utiliza la mayoría de las personas para dormir. No es la más recomendada, puesto que la espalda adopta una postura muy poco natural, y de ser muy pronunciada podría acarrear problemas de espalda, dificultar la respiración y generar tensión en el cuello. No obstante, si es la forma en la que sueles dormir, puedes incorporar un cojín entre las rodillas para aliviar tensión.
  • Boca arriba. Es una posición neutral y correcta. El cuerpo no recibe ningún tipo de presión y la columna vertebral se mantiene recta. En gran medida, ayuda a evitar los dolores de espalda siempre y cuando se utilice un soporte adecuado tanto en el colchón como en la almohada.

Aunque dormir boca arriba ayuda a reducir la acidez estomacal, la elevación de la cabeza tensiona las vías respiratorias y dificulta el flujo del aire, favoreciendo la aparición de ronquidos. Por otro lado, no es una postura adecuada para una persona que sufra apnea del sueño.

 

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Entonces, ¿cuál es la mejor postura para dormir?

Está claro que la que más ventajas presenta es la posición de lado. Además, es mucho mejor dormir del lado izquierdo que del derecho si sufres de acidez estomacal o estás embarazada. Esta posición evita el dolor de espalda y cuello pero, ¡ojo! Procura tener las orejas, los hombros y la cadera alineada para ello.

¿Cuántas horas de sueño profundo necesitamos para cuidar de nuestra salud?, ¿quedamos completamente desconectados mientras dormimos o vamos atravesando distintas etapas?, ¿qué le ocurre a nuestro organismo cuando estamos durmiendo?

Es normal que estas y otras muchas preguntas nos vengan a la cabeza cuando nos interesamos por el sueño. Una de las cosas que tal vez más puedan llegar a preocuparnos es la cantidad de horas de sueño profundo que dormimos y su calidad.

¿Qué pasa mientras dormimos?

Durante el sueño nocturno tienen lugar en nuestro organismo unos procesos que tratan de preparar el cuerpo para el día y recuperar la energía gastada. Es decir, el sueño cumple unas determinadas funciones sin las que no sería la posible la supervivencia del ser humano.

Los estudios sobre el sueño han revelado a los investigadores que nuestro cuerpo va fluctuando por diferentes etapas con distinto grado de desconexión, actividad cerebral y duración. El conjunto de todas ellas tiene una duración media de 90 minutos y se repiten de forma cíclica durante las 8 horas recomendables de sueño.

Etapas del sueño

  • Etapa 1 o fase de adormecimiento. Dura entre 5 y 10 minutos. No es más que la transición del organismo de la vigilia al sueño, y es donde empieza a disminuir la actividad del organismo (baja la frecuencia cardiaca, el ritmo de la respiración, se relajan los músculos…).
  • Etapa 2 o fase del sueño ligero. Poco a poco vamos perdiendo conciencia de los estímulos de nuestro alrededor, siguen disminuyendo nuestro nivel de actividad, baja la temperatura corporal y las ondas cerebrales son más lentas. Pasamos más del 50% del tiempo total del sueño en esta fase y como aún no hemos llegado al sueño profundo, podemos despertarnos fácilmente.
  • Etapa 3 o fase de transición. Aún tenemos que pasar por esta etapa de transición antes de llegar al sueño profundo. Nuestro cuerpo se encuentra en un estado de profunda relajación y es muy difícil que algo nos despierte o que nos movamos. Aun así, tardará unos 2 o 3 minutos en pasar del sueño ligero al sueño profundo.
  • Etapa 4 o fase de sueño profundo. Es aquí cuando alcanzas el sueño profundo y no suele ocupar más del 20% de las horas del sueño total. Como veremos más adelante, este determinará la calidad de nuestro descanso, pero variará su duración según vayan pasando los ciclos. Es decir, cuando transcurra el primer ciclo del sueño, durará entre 45 y 90 minutos, pero se irá acortando progresivamente en los próximos ciclos de sucedan durante la noche.
  • Etapa 5 o sueño REM. Rapid Eye Movement sería significado de este acrónimo con el que se denomina aquella etapa del sueño en el que se registra un rápido movimiento ocular debajo de los párpados y una alta actividad cerebral, aunque sin embargo nuestros músculos estén completamente bloqueados. Es en esta fase donde se producen los sueños y captamos información del exterior.

El sueño profundo es la más importante de todas las fases del sueño, pues es la que determinará un descanso de calidad.

Nueva llamada a la acción

¿Por qué es ¿Por qué es tan importante el sueño profundo?

Aunque todas las fases del sueño son importantes, el sueño profundo es la más importante de todas ellas, pues es la que determinará un descanso de calidad. Será lo que determine nuestro cansancio cuando nos levantemos y nuestra energía durante el día.

La función principal de éste es otorgarle al cerebro el tiempo suficiente para que se recupere, restaure, limpie de sustancias tóxicas y fortalezca así las conexiones neuronales que ha creado durante el día. Esto último es especialmente importante porque estamos hablando del forjamiento de la memoria y del proceso de aprendizaje de los seres humanos.

Por otro lado, durante esta etapa se liberarán los mayores niveles de la hormona del crecimiento, vitales para el desarrollo humano, sobre todo para los niños, jóvenes y deportistas. Gracias a él nuestro cuerpo se recompone cada día y contribuye a reducir su deterioro. Además, tiene importantes consecuencias en el sistema inmunológico y en el desarrollo de trastornos del sueño.

¿Cuánto sueño profundo es el que necesitamos?

Los expertos afirman que, durante una noche de sueño de 8 horas, lo normal es pasar entre 1 y 2 horas en la III fase o sueño profundo (entre el 12,5% y el 25% de nuestro sueño). Pero hay que tener en cuenta que la cantidad de sueño profundo disminuye con la edad.

Tiene cierto sentido, teniendo en cuenta que los menores de 30 años suelen necesitar unas 2 horas de sueño profundo para regenerar los músculos y consolidar el aprendizaje, mientras que los mayores de 65 años registran de media 30 minutos.

horas de sueño recomendadas

Cómo podemos aumentar el sueño profundo

Si te levantas cansado o sientes que no has tenido un sueño reparador, es posible que no hayas tenido las horas de sueño profundo necesarias. Y aunque no lo creas, tus hábitos de higiene del sueño pueden ayudar a recuperarlo.

  • Tener una dieta equilibrada y baja en carbohidratos puede ayudarte a aumentar la duración del sueño profundo. Si evitas alimentos como el arroz, la pasta, las patatas o los dulces en la cena, mejorarás la calidad de este.
  • Practicar ejercicio físico durante el día puede ayudarte a dormir y alcanzar la calidad del sueño deseada.
  • La temperatura del cerebro regula las ondas del mismo durante las horas de sueño. ¿Sabías que tomar un baño caliente o mantener la habitación fresca puede combatir la falta de sueño?
  • El uso de las pantallas por la noche (televisores, tablets, móviles, ordenadores, etc.) no solo puede causarte problemas para dormir, sino también reducir tus horas de descanso saludable.

En definitiva, comprender el papel de las etapas del sueño, y en especial del sueño profundo, nos permite valorar su impacto en nuestra salud y bienestar. Alcanzar un sueño profundo de calidad es fundamental para sentirse descansado al despertar y para potenciar la capacidad del cuerpo de recuperarse, aprender y fortalecerse día tras día. Optimizar nuestros hábitos de sueño representa una inversión directa en nuestra energía, concentración y resistencia a largo plazo.

Es innegable que se han puesto muy de moda. Las gominolas para dormir han tenido un pequeño “boom” tras su comercialización en cadenas de supermercados e hipermercados. Además, se trata de una forma “amable” de tomar melatonina. Pero, ¿son una solución realmente eficaz?

Ante el aumento de problemas del sueño el consumo de somníferos ha registrado un incremento de más de un tercio entre la población española. El Observatorio del Uso de Medicamentos registra que un 9,3% de los españoles consumió fármacos a diario en 2021. Pero resulta que este dato podría ser mucho mayor si tenemos en cuenta aquellos que no tienen una receta médica o que han acudido a estas sustancias de manera excepcional.

Si bien es cierto que hay medicamentos capaces de ayudarte a dormir con más facilidad o más tiempo, la realidad es que a veces no es fácil alcanzar un sueño completamente reparador. Además, pueden llevar aparejados riesgos a los que algunas personas no quieren exponerse. Es aquí donde las gominolas de melatonina aparecen como una solución cómoda y natural de ayudar al organismo a conciliar el sueño.

¿Por qué las gominolas para dormir se han convertido en una opción tan demandada?

La melatonina es una hormona natural del ser humano que se han convertido en el producto más solicitado para combatir algunos problemas del sueño. debido a su forma de gominola. Su forma de gominola consiguen no generar rechazo, como a menudo pasa con las pastillas. Además, no requiere receta médica para adquirirse.

gominolas de melatonina

Por este motivo, los expertos advierten de hacer un uso responsable de este suplemento natural e incorporarlo cuando nuestro insomnio o problema de conciliación del sueño sea ocasional. La Doctora María José Martínez Madrid habla de esto en la entrevista que te dejamos aquí.

Si tus trastornos perduran en el tiempo, deberás acudir a una consulta para recibir un tratamiento mucho más específico.

Ventajas de las gominolas de melatonina

El éxito de las gominolas para dormir se debe principalmente a:

  • Absorción eficiente con menor irritación gástrica: Consiguen un efecto mucho más efectivo en comparación con los comprimidos, ya que al masticar la gominola la melatonina se absorbe fácilmente. Además, a diferencia de algunos comprimidos o cápsulas, el formato masticable de las gominolas reduce la posibilidad de molestias estomacales.
  • Formato atractivo para todas las edades: Tienen una textura y sabor muy agradables, ¡como el de una gominola común!
  • Fácil adquisición: Este formato elimina las asociaciones negativas que se tienen hacia los somníferos o pastillas para dormir, aunque estos sigan siendo naturales y sin receta.
  • Menor riesgo de dependencia: A diferencia de algunos somníferos farmacológicos, las gominolas de melatonina, cuando se usan correctamente, presentan un bajo riesgo de dependencia o tolerancia.
  • Compatibles con el jet lag: La melatonina es conocida por ayudar a restablecer el ritmo circadiano, y el formato de las gominolas facilita su consumo en vuelos largos o al cruzar zonas horarias.

6 consejos para sacar el máximo partido a las gominolas para dormir

Si estas en una de esas épocas en las que necesitas tomar estas gominolas para dormir te recomendamos que incorpores estas recomendaciones para que vuelvas a descansar bien lo antes posible. En cualquier caso, recuerda que éstas son siempre un complemento. Es importante mantener unos buenos hábitos para mantener la calidad del sueño independientemente de que consumas este complemento de manera ocasional:

  1. Acompaña las gominolas con una dieta equilibrada. Una dieta más saludable pueden favorecer la digestión y el sueño. Sobre todo por la noche, cuando la digestión puede dificultarnos la conciliación del sueño. Además, recuerda que la melatonina también puede encontrarse en algunos alimentos de manera natural. Puedes aprender algunas recetas de cenas deliciosas en nuestro recetario de “El Buen Dormir” con Martín Berasategui.
  2. Tomar 1 gominola la melatonina 30 minutos antes de dormir. Es el tiempo necesario para absorber la melatonina y tu cuerpo pueda empezar a sentir la sensación de somnolencia previa al momento de dormir.
  3. No superes la dosis diaria recomendada. Esto puede producir alteraciones indeseadas. Un uso cotidiano afectará a tu ritmo circadiano y a tu biorritmo natural que es importante mantenerlo intacto.
  4. Mantén una rutina activa y haz deporte. Si tu cuerpo está activo, aceptará con mucha más facilidad las dosis de melatonina. No obstante, recuerda no hacer práctica deportiva fuerte en las dos o tres horas previas a acostarte, ya que el efecto será justo el contrario.
  5. Mantén un horario estable. Es importante tomar la melatonina siempre a la misma hora para acostumbrar al cuerpo a segregar esta hormona de forma natural en el momento previo de acostarnos. De esta manera no sufriremos alteraciones del sueño y conseguiremos reducir el tiempo necesario para conciliar el sueño.
  6. Un correcto equipo de descanso. Recuerda que siempre es necesario contar con un colchón, almohada y somier correcto que se encuentre en buen estado. Éste siempre es el mejor cimiento para tener un sueño reparador y conseguir un descanso pleno.

decalogo mejorar descanso

Qué gominolas de melatotina puedes encontrar en el mercado

Te dejamos un pequeño listado de las gominolas que puedes encontrar en el mercado. ¡Pero recuerda! No abuses de ellas y haz un uso ocasional. Si tus problemas para dormir insisten lo mejor es acudir a un profesional.

La primera gominola que te vas a encontrar es ZzzQuil Nature que ayudan de manera natural al cuerpo a generar la melatonina necesaria para alcanzar el sueño. Su combinación botánica única en el mercado la ha posicionado como la líder en el mercado de las gominolas para dormir.

La segunda firma de gominolas de melatonina es DormiNatur Gummies es una de las más famosas en el mercado. Ha demostrado que es muy útil para disminuir el tiempo que se tarda en conciliar el sueño cuando se complica de manera ocasional.

La siguiente de la que vamos a hablar es ARKOSUEÑO. A diferencia del resto de gominolas para dormir, esta libera melatonina en 2 fases: la primera libera melatonina de forma inmediata para dormir y la segunda, más progresivamente, a lo largo de toda la noche para evitar los despertares nocturnos.

También encontramos Forte Noche Gummies de los laboratorios FORTÉPHARMA que lanzaron este complemento alimenticio elaborado a base de melatonina, GABA y reforzado con 4 plantas más con componentes relajantes.

 

En conclusión, las gominolas de melatonina representan una opción cómoda y eficaz para combatir el insomnio ocasional, pero no deben ser vistas como una solución universal. Mantener buenos hábitos de sueño y consultar a un especialista sigue siendo clave para lograr un descanso reparador y sostenible. Si buscas optimizar tu calidad de sueño, considera complementar las gominolas con una rutina que incluya ejercicio, una alimentación equilibrada y un entorno de descanso adecuado.

El sueño (y las funciones del sueño) siempre ha sido un tema que ha sobrecogido a los investigadores. Seguramente por ser algo tan común en las personas y suceder fuera de un estado de consciencia. Desde que se definió al cerebro como el centro del sueño, muchos expertos centraron su atención todas sus incógnitas.

Ahora sabemos que el sueño es un proceso fisiológico de vital importancia para la salud integral de los seres humanos. Aunque todas las especies reconocen fases de disminución de la actividad, las características, duración y las funciones del sueño son muy diferentes, especialmente, para las personas.

Importancia de las funciones del sueño

Todas las funciones que se describen a continuación han contribuido a la evolución del ser humano y nos han permitido llegar hasta nuestros días. Seguro que hay muchas funciones que aún desconocemos, pero no podemos perder nunca de vista los estudios sobre el sueño.

La National Institutes of Health ha profundizado en la importancia del sueño y sus consecuencias. A continuación, te dejamos las más importantes.

 

PASOS PARA DORMIR Y DESCANSAR

 

Restablecimiento o conservación de la energía

Cuando dormimos nuestro organismo gasta menos energía, lo que le sirve para reestablecer los niveles de energía y conservar los que ya tenemos. Algunos efectos notables mientras dormimos son una disminución de la presión arterial, frecuencia cardiaca, del ritmo respiratorio, del tono muscular, temperatura corporal, etc.

Eliminación de radicales libres acumulados durante el día

Nuestro cerebro también produce residuos que deben ser eliminados para garantizar la vida del ser humano, y lo hace a través del sueño. Se sabe que hay gran actividad cerebral en determinadas fases del sueño con el objetivo de limpiar el cerebro de tóxicos generados durante el día. Además, según se ha demostrado estas sustancias son responsables de la aparición de varios trastornos neurológicos.

¿Nunca has sentido malestar o dolor de cabeza cuando has sufrido privación de sueño? Esto es porque no has conseguido eliminar estos residuos y sus consecuencias son bastante reseñables.

Regulación y restauración de la actividad eléctrica cortical

El sueño permite la protección y la restauración del cerebro para contrarrestar el desgaste ocurrido durante el día. Es decir, el sueño previene a los individuos de daños cerebrales mediante la conservación de la integridad celular y su supervivencia.

Regulación metabólica y endocrina

En cada fase del sueño se segrega un tipo de hormona. Por ejemplo la insulina, el glucogón, la leptina, la grelina, etc. de las que ya hemos hablado por su importancia en la aparición o inhibición del apetito. Por otro lado, el sueño prepara nuestro sistema metabólico de forma que, nada más despertarnos, podamos hacer frente a una elevada actividad física y metal.

 

Homeostasis sináptica

Según esta teoría, el sueño serviría al cerebro para garantizar el mantenimiento de las neuronas. Con el fin de ahorrar energía y mantener la capacidad de nuestras neuronas para responder a estímulos durante la vigilia, nuestras conexiones neuronales se debilitan. Este proceso permite el reajuste de las sinapsis y evita una excesiva excitación neuronal. En resumen, durante el sueño nuestras sinapsis pueden llegar a encogerse hasta un 80% para ahorra energía y colaborar en la formación de la memoria.

Activación inmunológica

El ciclo sueño-vigilia tiene una fuerte relación con el sistema inmunológico. Se ha demostrado que la calidad del sueño mejora la defensa inmunológica mediante diversos mecanismos. Podríamos destacar algunos de ellos como la mejora de la memoria o el desarrollo de funciones inmunológicas y antiinflamatorias. Otros procesos que se han reconocido son la síntesis de proteínas, la proliferación celular, el suministro de energía y los cambios hormonales.

Consolidación de la memoria

Uno de los hallazgos más importante que se han hecho sobre el sueño es su papel en la consolidación de la memoria. Mientras dormimos, nuestro cerebro procesa toda la información obtenida a lo largo del día. Por eso, juega un papel tan importante en las fases de crecimiento y en muchos de los fenómenos de plasticidad cerebral.

En definitiva, la falta de sueño tiene efectos muy negativos para nuestra actividad habitual. Nuestro nivel de activación durante el día, en el proceso de aprendizaje, e incluso un debilitamiento de nuestras defensas.